
Polémicos dichos de Farinello
"No se puede ser cristiano y neoliberal", sostuvo el sacerdote
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"El derecho laboral no está para crear trabajo. Debería hacerlo la política económica. Como decía Einstein (Albert), la locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes", dijo en tono crítico y con desconsuelo el candidato a senador bonaerense por el justicialismo Eduardo Duhalde respecto de lo que consideró "la falsa opción neoliberal a la que se nos quiere someter".
La demonización del llamado "modelo neoliberal" y la necesidad de una convergencia de la dirigencia política fueron las coincidencias entre Duhalde, el padre Luis Farinello (otro de los postulantes a la senaduría por Buenos Aires, por el Polo Social) y el líder de la CGT disidente, Hugo Moyano, en la presentación del libro "Política laboral ilustrada. Drama y humor", del abogado laboralista Héctor Recalde, en la Feria del Libro (uno de los oradores era el jefe de la UCR, Raúl Alfonsín, pero no pudo concurrir).
Moyano, el primer orador, fue directo: "Es importante que si ocupan una banca (por Duhalde y Farinello), transmitan las necesidades de los trabajadores". Dijo que es necesario "recuperar la dignidad para recuperar la economía". Y abundó: "El FMI y el modelo económico nos empobrecieron, pero lo peor -señaló- es que perdimos la dignidad". Recalcó que el "poder político en la Argentina ha desaparecido porque decide el FMI".
Por su parte, Farinello opinó que "no se puede ser cristiano y ser neoliberal", dijo, lapidario, y contrapuso la actitud de la misa como símbolo de unión con Dios con el neoliberalismo, que "es un enemigo, nos divide, nos hambrea". También definió el capitalismo como "la cultura de la muerte".
Duhalde, a su turno, hizo un paralelo del "fanatismo y la bronca con que escribió Recalde este libro, por comprender "la difícil situación de los trabajadores" con el mismo fanatismo que debe tener "la dirigencia política para estar al lado de su pueblo".
El ex gobernador dijo que en la Argentina existe "explotación laboral" y sostuvo que esta "marejada de ideas neoliberales cambió conceptos milenarios del trabajo con decencia".
Para restar cualquier connotación electoral, aseguró que le importaban "un comino" los comicios de octubre si al país le seguía yendo mal. Realizó una convocatoria: "Para equilibrar a los poderosos es necesario que la dirigencia se una en la concentración de los ideales nacionales y populares".




