Presiones sobre el dólar en el Uruguay

Incertidumbre por la crisis argentina
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29 de diciembre de 2001  

MONTEVIDEO.- Las dudas sobre la política monetaria argentina repercutieron ayer en el Uruguay con una inusual presión sobre el dólar, por lo que el Banco Central se vio obligado a vender reservas al final de la jornada, cuando el tipo de cambio llegó al techo de la banda de flotación oficial.

Por razones de estacionalidad, en los últimos días de diciembre generalmente el precio del dólar está en su nivel más bajo: ingresan divisas por turismo y además no hay liquidez en moneda nacional para que rebote contra la moneda norteamericana.

La política cambiaria uruguaya es de banda de flotación: todos los días a las diez de la mañana, el Banco Central informa de una cotización mínima (piso) a la que está dispuesto a comprar todos los dólares que se ofrezcan, y un precio máximo (techo) al que vende todas las reservas necesarias para satisfacer la demanda de dólares.

Ese piso y ese techo están separados en un 6% y aumentan a un ritmo mensual del 1,2%, equivalente al 15,4% anual. Hasta junio, esos valores eran la mitad de los actuales (ancho de la banda del 3% y aumento de sus límites al 0,6% mensual), pero debido al "factor de empalme" dispuesto por la Argentina para el comercio exterior y a la devaluación brasileña, el gobierno uruguayo había acelerado el ritmo devaluatorio.

Pese a ello y a las razones estacionales indicadas, ayer en el mercado de cambios la demanda de dólares superó ampliamente la oferta y la cotización comenzó a subir. Según gerentes financieros consultados, los bancos decidieron aumentar su posición en dólares por lo que consideran el riesgo devaluatorio de la Argentina.

Todos los consultores de los bancos y las grandes empresas coinciden en que una devaluación argentina estará seguida de igual medida en Uruguay e interpretan que el lanzamiento de una nueva moneda no convertible por parte del gobierno de Rodríguez Saá marca la salida del uno a uno. En las pizarras del Uruguay el dólar con relación al peso argentino ya no cotiza uno a uno, sino a 2,27.

Ayer, el Banco Central había fijado el piso del tipo de cambio en $ 13,916 y el techo, en $ 14,759 (pesos uruguayos). En los primeros días de esta semana las operaciones entre bancos se habían hecho a valores bajos.

Aumenta la presión

Pero tras las aclaraciones surgidas en Buenos Aires sobre la emisión del argentino, la presión sobre el dólar aumentó. Sobre las cinco de la tarde (hora en que cierra el mercado), las operaciones aumentaron fuertemente y como la suba de la cotización no frenó se activó el mecanismo de venta de dólares por parte del Estado. El monto fue escaso (medio millón) y las expectativas están fijadas en lo que ocurra el lunes, a la apertura del mercado.

Esto ha ocurrido en escasas oportunidades desde que existe la banda de flotación, en 1992: cuando la devaluación brasileña de enero de 1999, en las elecciones presidenciales de ese año (cuando la izquierda apareció con posibilidades de ganar el gobierno) y en jornadas en que se vivió alto riesgo internacional. Ayer, algunos bancos internacionales recibieron instrucciones de mayor cobertura cambiaria y aumentaron la demanda. Eso también ocurrió a nivel de casas de cambios.

En pizarra al público, el dólar cerró en 13,90 pesos uruguayos la compra y 14,75 la venta, mientras la moneda argentina se mantuvo en $ 6,50 y $ 13, respectivamente. El banco comercial del Estado (el República) toma sólo 500 pesos argentinos por persona.

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