
Procesaron a Di Tullio por lavado de dinero de las drogas
El juez federal Canicoba Corral decidió que el agente de bienes raíces continúe preso
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El inversor inmobiliario marplatense Nicolás Di Tullio seguirá detenido luego de que la Justicia lo procesó y le dictó la prisión preventiva al considerarlo el organizador de maniobras de lavado de dinero que realizó el Cartel de Juárez en la Argentina.
Así lo resolvió el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, al imponerle al agente de bienes raíces un embargo de 3.000.000 de pesos sobre su patrimonio, según la resolución judicial a la que accedió La Nación .
Di Tullio fue detenido el 28 de mayo último en Mar del Plata, bajo la sospecha de ser uno de los testaferros de los narcotraficantes mexicanos en la Argentina en la compra de sociedades propietarias de estancias, campos, departamentos y un hotel valuados en alrededor de 12 millones de dólares, que llegaron al país para ser blanqueados.
Tras la indagatoria, el juez decidió dejarlo preso al considerarlo el organizador de una asociación ilícita liderada por otro empresario marplatense, Angel Salvia, también detenido a disposición del magistrado.
Según las constancias de la causa, la investigación se inició por una denuncia de un representante del gobierno de México que habló de la llegada a la Argentina de dinero del Cartel de Juárez, cuando estaba liderado por Amado Carrillo Fuentes, fallecido en una operación de cirugía plástica para cambiar su apariencia.
A esa denuncia se sumó la investigación que realizó el Servicio de Aduana de los Estados Unidos, que montó la denominada operación Casablanca.
El operativo consistió en infiltrar agentes en el Cartel de Juárez para que depositaran el dinero "sucio" en cuentas abiertas al efecto y rastrear su blanqueo.
Así se detectaron las operaciones realizadas por mexicanos que derivaban el dinero desde el Bank of America de Los Angeles, desde allí al Citibank de Nueva York y luego al M.A. Bank de las islas Caimán, en el Caribe.
La situación de Ducler
Desde allí el dinero era transferido a Mercado Abierto, una financiera del banquero Aldo Ducler, a quien el juez le dictó la falta de mérito en la causa, aunque es uno de los nombres mencionados en las investigaciones de lavado de dinero realizadas por el Senado de los Estados Unidos y que ahora estudia una comisión del Congreso argentino.
Fue justamente Di Tullio quien le ofreció a un grupo de inversionistas mexicanos abrir cuentas a su nombre en Mercado Abierto para traer el dinero al país y comprar diversas propiedades.
Los indicios contra Nicolás Di Tullio se basan en testimonios que señalan que lo vieron recibiendo dinero de los mexicanos, en constancias donde figura adquiriendo propiedades y en declaraciones de imputados y testigos con reserva de identidad que lo señalan como una especie de administrador general de los bienes de los mexicanos.
Además se agregaron otras constancias, como por ejemplo cheques, que prueban la compra de por ejemplo dos camionetas Toyota y maquinaria agrícola, supuestamente por cuenta y orden de los narcotraficantes.
Una mexicaneada
Las relaciones entre Salvia y sus socios mexicanos no eran del todo buenas. A tal punto que mientras el propio Amado Carrillo Fuentes vivió en la estancia marplatense Rincón Grande con su familia, todo funcionó bien.
Pero apenas se fue, Salvia, según la resolución de Canicoba Corral, pretendió estafar a los mexicanos quedándose con propiedades que eran del Cartel de Juárez, tratando de estafar también a Di Tullio.
"La totalidad de la prueba colectada en el presente sumario es claramente demostrativa de que los integrantes del Cartel de Juárez se contactaron con Nicolás Di Tullio, quien se encargó de recibir el dinero proveniente de esta organización delictiva y organizó la ya citada asociación de personas que se encargaría, entre otras actividades ilícitas, de lavar el mismo", señala el magistrado en su resolución.
Y concluyó que "si bien Di Tullio fue quien se encargó de organizar la conexión argentina de la banda, Salvia asumió el rol de jefe de ésta, ya que desplazó a Di Tullio de tal rol, llevando a cabo actos de manera inconsulta y con la clara intención de defraudar tanto a Di Tullio como a los integrantes del cartel, que eran en definitiva los verdaderos dueños del dinero ingresado al país".




