
Reanudaron en La Plata las audiencias por desaparecidos
Testimonios: dieron cuenta del secuestro y muerte de integrantes de la familia Bettini; la causa inquieta en el Ejército.
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LA PLATA.- Con tres testimonios se reanudó ayer la audiencia oral en la Cámara Federal de esta ciudad por la desaparición regional de detenidos durante el Proceso, causa que ha generado inquietud en el Ejército a partir de la decisión del tribunal de requerir, durante los últimos meses, más de un centenar de legajos de hombres de armas que están siendo investigados.
Este tema fue motivo de análisis la semana última (como informó La Nación ) durante un almuerzo realizado en el Regimiento Patricios, en el que participaron el ministro de Defensa, Jorge Domínguez, y la plana mayor de la fuerza conducida por el teniente general Martín Balza. Los altos mandos están preocupados por el curso que está siguiendo este tipo de investigaciones, lo que ha generado cierto malestar de parte del generalato con Balza, al considerar que la autocrítica que hizo éste respecto de la violación de derechos humanos durante la última dictadura militar no habría dado buenos frutos. A ello le suman el escándalo por el contrabando de armas a Ecuador y a Croacia.
Los tres testimonios de ayer ante la Cámara estuvieron referidos a los mismos casos de secuestro y muerte de integrantes de una familia tradicional, suceso que en su momento estremeció la ciudad.
Se trata de los secuestros del joven Marcelo Bettini (el 9 de noviembre de 1976); de su padre, el profesor universitario Antonio Bautista Bettini; del yerno de éste, el marino Jorge Devoto; el de la abuela del joven Bettini, Mercedes de Francese, de 77 años, fallecida en prisión, y del chofer de la familia, considerado "un pariente más".
La saga del espanto
Ayer expusieron Marta Francese de Bettini, su hija Marta Bettini de Devoto y Angel Miretta, abogado allegado al grupo familiar. Según los testimonios y otras fuentes, el drama de los Bettini tuvo un encadenamiento familiar y otro económico.
El joven Marcelo Bettini, sospechado de montonero, fue secuestrado por un grupo de tareas. Para algunos, Bettini padre murió por los apremios ilegales; para otros, ingirió una pastilla de cianuro ante el destino que le aguardaba.
Lo cierto es que, desaparecido el joven, su padre y el marino Devoto salieron a buscarlo y pudieron dar con el cadáver del muchacho, enterrado ilegalmente en una fosa común, en el cementerio local. El que dio el dato exacto fue el entonces comisario Juan Pochelú, jefe de la Delegación La Plata de la Policía Federal.
Encontrado el cuerpo y enterrado por sus parientes, la familia de Bettini se fue a Mar del Plata. Allí, el chofer del grupo fue secuestrado.
En La Plata, Bettini padre y Devoto salieron a buscarlo. Por otra parte, un grupo de tareas quería saber de dónde había sacado Bettini el dato revelador sobre su hijo fallecido. En realidad, en esas gestiones, Bettini y su yerno fueron "levantados" en la esquina de 1 y 60, en esta ciudad, cerca de la Unidad Regional.
Se supone que mientras Devoto era liberado, el suegro murió en una sesión de picana eléctrica en el centro clandestino Cachavacha o La Cacha. Posteriormente, Devoto comenzó a buscar sin resultados a su suegro secuestrado. Luego, los sobrevivientes de la familia Bettini-Francese se exiliaran del país, en un periplo que concluyó en Madrid.
Razones económicas
Mientras, la abuela del joven fallecido Marcelo Bettini, Mercedes de Francese, fue encarcelada por motivos económicos. Mujer de gran fortuna, había decidido desprenderse de una casa en Mar del Plata y de su parte del capital de un banco local. Por una supuesta denuncia, la mujer fue apresada bajo una excusa: quería enviar fondos a Montoneros en España; lo que también se supone es que la anciana fue presionada en la cárcel para entregar sus bienes. De hecho, su capital en el ente crediticio resultó finalmente "licuado" y no se recuperó.
La testigo Bettini de Devoto suministró un dato para el horror, coincidente con lo declarado por el ex marino Adolfo Scilingo ante el juez español Baltasar Garzón: su esposo, Jorge Devoto, fue arrojado al Río de la Plata desde un avión de la Armada, pero totalmente consciente.
Fosas
LA PLATA.- Los testimonios en el caso Bettini servirán posiblemente para descartar la excusa de que no hubo fosas comunes de NN, sino fosas individuales con cadáveres provenientes de "enfrentamientos".
La familia Francese de Bettini declaró que el cuerpo del joven Marcelo fue encontrado (por informe del comisario federal Juan Pochelú) en una fosa común, con los cuerpos de "otros presuntos guerrilleros". Bettini murió después de su captura por fuerzas de seguridad.





