Renovadas críticas de Kirchner al periodismo

"A la prensa le falta profundidad", dijo
(0)
23 de abril de 2004  

El presidente Néstor Kirchner puso la mira sobre los medios de comunicación. En tres ocasiones, durante las últimas 48 horas, criticó a los periodistas que tienen una visión de la realidad distinta de la suya y defendió su derecho a opinar sobre lo que se escribe.

"Hay algunos editorialistas que creen que el prisma de la realidad que ellos ven, con toda legitimidad, es lo que pasa en la Argentina y es palabra sagrada", dijo ayer el jefe del Estado en declaraciones a la emisora radial La Red.

Luego de manifestarse "respetuoso de todas las expresiones", agregó: "Evidentemente en un escritorio es muy difícil ver toda la Argentina". El Presidente había sido consultado sobre el reencuentro entre los periodistas Mariano Grondona y Bernardo Neustadt, ocurrido el domingo pasado.

Kirchner señaló que sus críticas a algunas notas periodísticas no significan un ataque a la libertad de expresión. "Si no estoy de acuerdo con algo de lo que se dice y discuto, no significa que esté violando la libertad de prensa. Estoy opinando, acertada o equivocadamente, porque mi verdad es relativa, es parte de la democracia."

Estas declaraciones se complementan con otras que el jefe del Estado hizo en una entrevista que la revista Debate publica en la edición de hoy. "Yo creo que al periodismo argentino le está haciendo falta profundidad", dijo Kirchner, luego de reclamar que la prensa haga más investigación y menos "notas de color".

Consideró que es "bárbaro" que se opine y se critique su gestión, y agregó: "Se pueden tener opiniones diferentes, y eso no significa coartar la libertad de prensa ni mucho menos".

En un acto realizado en la Casa Rosada el martes último, el Presidente apuntó contra algunos comunicadores sociales, a los que no identificó, que "intentan imponer su opinión al conjunto de la sociedad".

"La libertad de expresión, la libertad de prensa, es a dos puntas: permitir también que se exprese la realidad concreta y no creer algunos que detentan los medios que le pueden imponer su opinión al conjunto de la sociedad", señaló.

En el comienzo de su gestión, Kirchner intentó mantener una buena relación con la prensa. Apenas habían pasado dos semanas desde su asunción cuando se acercó a los hombres de prensa a los que estaba homenajeando por el Día del Periodista y –luego de prometerles mantener contacto con ellos cada 15 días– les pidió que "lo ayuden a corregir errores y se constituyan en un cable a tierra".

Informe de la SIP

Sin embargo, desde entonces, no siempre el jefe del Estado aceptó las críticas en los medios de comunicación. Varias veces él o algunos de sus colaboradores más cercanos manifestaron sus quejas por las opiniones contrarias a su gobierno vertidas en los medios. Este mecanismo se dio así al punto que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y algunas figuras de la oposición -como Elisa Carrió- expresaron su preocupación por las presiones que reciben los periodistas independientes.

A fines de julio de 2003, Kirchner deslizó una de sus primeras críticas a los periodistas al fustigar a quienes mencionaban la existencia de peleas al interior del gabinete nacional. Un mes después su cuestionamiento fue más directo: "Nos sorprende ver que algunos economistas y periodistas reclamen que se explicite un plan económico a la vieja usanza", dijo en un acto en la sede de la Unión Industrial Argentina.

En otras ocasiones fueron los más cercanos colaboradores de Kirchner quienes criticaron a la prensa. En una entrevista con LA NACION, la senadora Cristina Fernández de Kirchner reclamó que los diarios tengan "más capacidad de autocrítica".

Días atrás fue el periodista y diputado nacional kirchnerista Miguel Bonasso quien denunció un complot contra el Gobierno, impulsado, entre otros, por algunos medios de comunicación.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) tuvo que emitir un comunicado manifestando su preocupación por las "inoportunas reacciones" de dos ministros del gabinete nacional. La entidad se refirió a la actitud de Aníbal Fernández (Interior), quien en un reportaje radial criticó a LA NACION por haber publicado una entrevista al ex presidente Carlos Menem, y de Roberto Lavagna (Economía), quien cuestionó públicamente al periodista Marcelo Bonelli.

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.