
Se agrava el conflicto con los camioneros
Bloqueo al ingreso en La Serenísima
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El sindicato de camioneros intensificó ayer el boicot al reparto de bebidas, lácteos y pan contra supermercados chinos de Capital y Gran Buenos Aires, al bloquear por varias horas la entrada de la planta de la empresa La Serenísima, en la localidad bonaerense de General Rodríguez.
Por esto, la cámara que agrupa a los autoservicios de propiedad de esa nacionalidad insistió en reclamar -como anunció LA NACION- una entrevista con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, ya pedida anteayer en Casa de Gobierno, y hasta solicitó la intervención de la CGT, considerando que son varios los gremios -y no sólo los camioneros- los que perjudican el abastecimiento a los supermercados.
En el Gobierno, fuentes cercanas al ministro Aníbal Fernández negaron haber recibido una carta solicitando una reunión con la Cámara de Supermercados Chinos, pero admitieron la existencia de un llamado. "No enviaron una nota, aunque se comunicaron telefónicamente", contó a LA NACION un allegado a Fernández. Y agregó: "Tal vez el lunes haya algo".
Además, señaló que el titular de la cartera de Interior no se refirió al tema en todo el día. "Tuvo reuniones sobre otros asuntos", aseguró a LA NACION.
Mientras, el secretario general de la cámara, Miguel Calvete, se quejó por la alta incidencia que el sindicato de camioneros posee en el conflicto. "Hay varios gremios más involucrados, como es el caso de comercio, alimentación, panaderos, cerveceros, aguas gaseosas y lecheros", dijo. Reclamó, por ello, la intervención de la CGT, sin reparar en que, para su desgracia, el jefe de la central obrera es el líder camionero Hugo Moyano, quien, junto con su hijo, lidera el boicot.
Comerciante prófugo
Lejos de aquietarse, en el cuarto día de protesta la medida de fuerza sindical se agravó. El gremio de Moyano insistió con su denuncia por "falta de seguridad" de parte de los comerciantes chinos, a los que acusó de "atacar a tiros" a repartidores del sector.
Según dijo Pablo Moyano a LA NACION, "se hicieron 150 denuncias contra ataques a camioneros". Y recordó que el hecho que desencadenó la protesta fue el balazo recibido hace 20 días por Ariel Luque de parte del dueño de un supermercado de Lomas de Zamora, de apellido Zeng, que está prófugo.
Los sindicalistas piden que este propietario se entregue a la Justicia y exigen que haya un argentino que reciba la mercadería en los comercios, para evitar "las diferencias" que surgen con los chinos por el idioma y por la supuesta actitud violenta de éstos.
Mientras, Calvete desmintió que la entidad y la colectividad estuvieran apañando la actitud de Zeng, y hasta confirmó que la embajada china retuvo el pasaporte del acusado y dijo que la Justicia lo busca. Luego, embistió contra los camioneros: "Es mentira que los comerciantes chinos sean peligrosos. Fue un hecho aislado. Y están armados porque son víctimas de muchos robos y de muertes".
Por ello, espera ser recibido por Fernández, mientras sigue lejos la posibilidad de que el conflicto se supere.




