
Se fue ENCE, pero sigue en pie el proyecto
La papelera se hará en la zona de Colonia
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MONTEVIDEO.- Se acabó la novela de ENCE en Uruguay. Que sí, que no, que hace la planta en Fray Bentos, que la "relocaliza" en Colonia, que busca un socio, que se queda pero con la mitad... Al final se va. Pero para Uruguay la noticia no es tan mala, porque no pierde la inversión multimillonaria ni la instalación de una nueva fábrica de pasta de celulosa, porque ENCE vendió su proyecto a un consorcio formado por la compañía sueco-finlandesa Stora-Enso y la chilena Celulosa Arauco y Constitución. Las dos empresas pagarán US$ 340 millones a ENCE para quedarse con el proyecto que incluye planta de producción y terminal portuaria, todo dentro de una zona franca.
Mientras Botnia y ENCE mantenían sus proyectos en Fray Bentos, en medio del conflicto entre Uruguay y la Argentina, Stora-Enso ya había expresado interés en instalarse en este país con fábrica propia, pero en el centro del país, alejado de la frontera. Además, se mantiene el interés de la portuguesa Portucel para construir otra planta en Uruguay, de celulosa y de papel, con una inversión de US$ 3500 millones.
El anuncio se hizo en Madrid, Montevideo y Santiago, en un día feriado para Uruguay, donde hace varias semanas se esperaba el punto final de la historia con la compañía gallega que no era del agrado de las autoridades locales, según habían dicho a LA NACION ministros del gobierno de Tabaré Vázquez.
La decisión de no hacer la fábrica en la misma zona de Botnia, anunciada en la Casa Rosada de Buenos Aires en 2006, cayó muy mal en Uruguay porque se entendió que le quitaba seriedad al proyecto, surgido antes que el de la compañía finesa, que sí se concretó en Fray Bentos.
En el verano, ante la demora de las obras de ENCE y los problemas de financiamiento, la empresa española había anunciado la búsqueda de un socio para llevar adelante la planta de Conchillas, Punta Pereyra, frente a Buenos Aires. Pero no llegó socio, sino comprador del negocio.
"Uruguay tiene excepcionales condiciones para el crecimiento de plantaciones para fibra, y su sector forestal se está desarrollando a gran velocidad; estamos muy contentos de poder participar en este desarrollo junto con Stora Enso", dijo Matías Domeyko, el titular de la chilena Araujo.
Los compradores recordaron que Stora Enso y Arauco "eran propietarios de 74.000 hectáreas y 39.000 hectáreas de tierras en Uruguay, respectivamente", por lo que ahora, con la compra a ENCE, "la superficie conjunta de terrenos forestales alcanzará las 255.000 hectáreas".
De todos modos, ENCE no se va del todo. Deja la obra de la fábrica, pero, según comunicó oficialmente, "mantiene la propiedad de los bosques de la región del Atlántico con una extensión de cerca de 30.000 hectáreas de eucalipto de alta productividad".






