Sospechan que Yabrán hospedó a Al Kassar en Entre Ríos

Lo asegura el cavallista Caviglia; hay quienes dicen que estuvo en La Selmira
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8 de junio de 1998  

Las posibilidades de que Monzer Al Kassar y Alfredo Yabrán no se hayan conocido son las mismas que tuvieron Batman y Robin de no encontrarse nunca en Ciudad Gótica.

El 21 del mes último, cuando el cadáver del empresario argentino aún estaba caliente, el diputado Domingo Cavallo dejó caer una bomba de estruendo en medio de la Argentina estupefacta de esos días.

Sin aportar ninguna prueba (después diría que era para proponer una investigación), Cavallo aseguró que Yabrán tenía vinculaciones con el narcoterrorista y traficante de armas Monzer Al Kassar.

Todavía fue más allá: dijo que el sirio era el jefe del argentino.

Era una de las poquísimas cosas que faltaban decir de Yabrán, y desde su espléndida casa en Marbella, Al Kassar pareció indignarse.

"No lo conocí", juró a La Nación una semana más tarde, y se extendió en la descripción de sus contactos argentinos y sus relaciones con el poder, de las cuales efectivamente Alfredo Yabrán no parecía formar parte.

Sin embargo, sería un milagro que no se hubiesen encontrado nunca. O que nunca uno hubiese escuchado hablar del otro. O que no se hubieran cruzado en un despacho oficial, en una reunión privada o en una junta de negocios.

Zona gris

La zona gris de amigos y posibles socios que compartieron es lo suficientemente amplia como para alentar las sospechas, porque entre uno y otro no sólo hubo negocios colindantes. También frecuentaron iguales relaciones al mismo tiempo, transitaron los mismos pasillos por la misma época y obtuvieron favores similares de los mismos funcionarios.

¿Meras casualidades? No parece.

Las telarañas que uno y otro tejieron con sus negocios se fueron superponiendo hasta formar una malla fina, espesa e infranqueable, que todavía nadie pudo deshilachar.

El primer punto en común entre Monzer Al Kassar y Alfredo Yabrán podría llamarse "la conexión siria".

En la versión naïf de Al Kassar, todas sus relaciones con el poder en la Argentina tuvieron un origen vecinal: a Munir Menem lo conoció cuando era embajador argentino en Siria y la embajada en Damasco estaba justo frente a su casa, y a la familia Yoma, porque eran de Yabrud, el pueblo donde él mismo había nacido.

Según el sirio, una cosa lleva a la otra y esa hermandad de patria le permitió conocer a otras personas: Carlos Menem, Alejandro Tfeli, Omar Vaquir, Elías Jassan...

Para su relación con Yabrán, Emir Yoma pudo haber sido el hombre clave.

"El los conocía bien a los dos", dijo Cavallo a La Nación . Según el ex ministro, "Al Kassar y Yabrán se valieron de las mismas relaciones para desarrollar sus negocios, y disfrutaron de la misma estructura de impunidad ofrecida por los mismos personajes".

Yoma, quien no aceptó discutir el punto, fue al mismo tiempo amigo de Al Kassar y de Yabrán, con quien tuvo incluso un mismo abogado.

Otro miembro de la familia, su hermana Amira, también pudo haber sido el factor común de la relación: fue amiga íntima del traficante sirio, y hasta lo visitó en su casa de Marbella, y tuvo un esposo -Ibrahim Al Ibrahim- que para ser nombrado director de la aduana de Ezeiza, contó con el visto bueno de Yabrán, quien tenía intereses en el aeropuerto.

Contactos aeronáuticos

Ezeiza fue, justamente, un lugar a partir del cual Yabrán y Al Kassar también pudieron haberse encontrado.

El argentino participaba de Edcadassa a través de la empresa Villalonga Furlong, y controlaba los depósitos fiscales de la estación aérea.

En ese negocio, Yabrán era socio de la Fuerza Aérea, y los altos mandos aeronáuticos hacían operaciones con Al Kassar, quien estaba interesado en comprar aviones.

Los nombres propios de esta relaciones fueron los brigadieres Ernesto Crespo y José Juliá, comandantes de la fuerza, y los brigadieres Rodolfo Echegoyen y Andrés Antonietti, oficiales superiores.

El brigadier Crespo también pudo ser un contacto impensado: admitió que hubiera recibido a Al Kassar si el sirio le hubiera pedido una reunión, y aceptó su relación con Villalonga Furlong, aunque dijo desconocer que esa firma pertenecía a Yabrán.

Quien tuvo mejor memoria, en todo caso, fue el actual ministro de Trabajo, Erman González, que antes lo había sido de Defensa: "Yabrán iba a mi despacho en representación de Edcadassa", dijo. Puesto en limpio, Al Kassar quería comprar aviones a la Fuerza Aérea, cuando la Fuerza Aérea era socia de Yabrán.

Entre los datos tendientes a probar la relación entre ambos que maneja la gente de Cavallo, figura una supuesta visita del sirio a un campo de Entre Ríos propiedad del empresario fallecido.

Según Franco Caviglia, en una de sus últimas visitas a la Argentina, Al Kassar fue huésped de Yabrán en alguna de sus estancias entrerrianas.

Aunque él no ofrece más datos concretos, otras fuentes insisten en que la visita habría sido a la estancia La Selmira, una de las favoritas de Yabrán, y en la que había estado escondido antes de mudarse a la estancia San Ignacio para suicidarse allí.

La semana pasada, Caviglia amplió en los tribunales una denuncia contra el ex jefe de la Fuerza Aérea brigadier Ernesto Crespo, Al Kassar y Yabrán.

La mención a su paso por Entre Ríos -que Al Kassar también se niega a comentar- remite a otra de las milagrosas coincidencias que unen los caminos de los dos personajes. También esta vez la coincidencia tiene el nombre y apellido de un hombre que bien pudo haber sido el vínculo entre ambos: Abdón Adur.

Adur fue la persona clave en el trámite que terminó con la obtención de la carta de ciudadanía por parte del sirio.

Aunque posiblemente los había presentado un amigo común, Emir Yoma, la historia oficial dice que se habían conocido en Marbella, cuando Adur había accedido a la corte de Al Kassar presentando credenciales de contact-man con influencias judiciales en la Argentina.

Por lo pronto, tenía una hija abogada, María Cristina, que era íntima amiga de Amira Yoma, la hermana de Emir. Adur se consideraba a sí mismo operador de negocios del grupo Yoma, y Al Kassar no vio en qué podía perjudicarlo subrayar los contactos con la familia política del Presidente.

Lo que hizo Adur por Al Kassar fue concreto: a través de Roberto Sastre, un amigo suyo, contactó al juez Gerardo Rodríguez, y consiguió que el magistrado iniciara rápidamente los trámites que concluirían con la ciudadanía argentina para el sirio, otorgada en tiempo récord.

El dato curioso que podría llevar a la conexión con Yabrán es que tanto Abdón Adur como su hija eran personas vastamente conocidas en Entre Ríos, donde para 1992 el empresario postal ya había comenzado a comprar campos en los alrededores de Larroque, el pueblo donde había nacido.

¿Casualidades?

Domingo Cavallo, quien tiró la piedra de la sospecha y después escondió la mano, dijo a La Nación : "No sé si Al Kassar y Yabrán competían o se complementaban. Tal vez hasta tenían un mismo jefe".

En los años de la Guerra Fría, entre los espías del Este y el Oeste había una ley no escrita vigente para todos. Se refería a los encuentros entre dos personas, y decía: "Un encuentro es casualidad; dos encuentros son coincidencia; tres encuentros, es el enemigo en acción".

Monzer Al Kassar y Alfredo Yabrán pudieron haberse encontrado más de tres veces. Y si bien es cierto que hasta ahora no hay fotos, ni papeles firmados, ni testimonios irrefutables que certifiquen esos encuentros, la ausencia de pruebas no alcanza para disipar la sospecha.

Sin embargo, es posible que Monzer Al Kassar y Alfredo Yabrán no se hayan conocido. Tan posible, en realidad, como que Bonnie no haya conocido a Clyde, o que Gardel no lo haya visto a Razzano en toda su vida.

Armas a Croacia: más evidencias

CORDOBA.- Cada día que pasa deja una nueva evidencia que acrecienta las sospechas en torno de que la Fábrica Militar de Río Tercero participó en los envíos ilegales de armas a Croacia.

El libro de guardia de la Compañía de Municiones 601 del Ejército, localizada en Los Polvorines (Buenos Aires), registra camiones procedentes del establecimiento cordobés el 22 de diciembre de 1994 con "material bélico secreto".

La carga fue derivada luego al puerto de Buenos Aires, de donde partiría a Croacia. La fecha del registro coincide con la de la documentación que tiene la Justicia sobre uno de los últimos despachos de armas a la ex Yugoslavia.

El documento -cuyo facsímil reprodujo La Voz del Interior- acredita, en las guardias correspondientes al 22 y 23 de diciembre de 1994, el ingreso de contenedores procedentes de fábricas y unidades militares de Córdoba, Jujuy, Tucumán, Comodoro Rivadavia y Santa Cruz.

Según el registro, el 23 de diciembre, a las 10.45, llegó a Los Polvorines el mayor Marcelo Gatto, un militar que supervisaba el traslado de armamentos desde la Fábrica Militar de Río Tercero hasta el puerto de Buenos Aires.

Aquel día ingresaron en el establecimiento bonaerense cinco camiones procedentes de Córdoba.

Testimonios registrados en las últimas semanas enfatizaron la posible relación entre la explosión del polvorín de Río Tercero con la venta de armas a Croacia.

El comerciante de armas Walter Spengler, radicado en Panamá, aseguró que el empresario sirio Monzer Al Kassar visitó el establecimiento y ligó el estallido a un "sabotaje".

En ese contexto, el juez federal de Río Cuarto, Luis Martínez -quien investiga la explosión-, citó al ex ministro de Defensa Oscar Camilión, procesado por la venta de armas a Ecuador, quien deberá presentarse en Tribunales el próximo 7 de julio.

El magistrado también reclamó al diputado nacional Horacio Viqueira (Frepaso-Córdoba) que identifique a los operarios de Río Tercero que le habrían dicho que vieron o escucharon mencionar el nombre de Al Kassar. Ocurre que el legislador del Frepaso vinculó la semana última a Al Kassar con la explosión en la fábrica militar.

Massaccesi

El senador radical Horacio Massaccesi afirmó ayer que como gobernador rionegrino mantuvo reuniones "dos o tres veces" con el fallecido empresario Alfredo Yabrán. Inmediatamente, aclaró que éste se presentó como miembro de Ocasa y no de OCA, una compañía que Yabrán nunca reconoció como propia. "Cuando la situación financiera de la provincia se hizo inmanejable hubo que reunirse con empresarios que tenían en sus manos la suerte de la provincia", dijo Massaccesi.

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