
Un informe policial dice que a Lourdes Di Natale la mataron
La habrían empujado por la ventana
1 minuto de lectura'
La ex secretaria de Emir Yoma, Lourdes Di Natale, murió tras caer por una ventana de un décimo piso "porque fue empujada", señala el informe oficial de la Policía Federal incorporado a la investigación hace pocos días.
El informe lo firma el subinspector Elías Iaconangelo, de la División Balística de la Policía Federal, y se elaboró con los datos de la reconstrucción realizada el 15 de marzo último con un muñeco que fue arrojado desde una ventana del departamento de Di Natale, en el décimo piso de la calle Mansilla.
La mujer, que estaba amenazada de muerte, cayó al vacío el 1° de marzo de 2003, cuando tenía que declarar como testigo en la causa por la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero.
Sus declaraciones en la causa del contrabando de armas a Croacia y a Ecuador habían contribuido, en julio de 2001, al procesamiento con prisión del ex presidente Carlos Menem , de su ex cuñado Yoma y del ex interventor en fabricaciones Militares, Luis Sarlenga.
El informe de la Policía Federal coincide con el del perito del padre de Di Natale, el médico legista Alberto Brailovsky.
En la reconstrucción, un muñeco de la estatura y el peso de Di Natale se arrojó tres veces por la ventana. En las dos primeras caídas se simuló un accidente, tesis que impulsaba el fiscal Carlos Castex, quien se había opuesto a la reconstrucción ordenada por la Cámara del Crimen cuando reabrió la causa que se había archivado, precisamente, como un accidente.
En la tercera caída, el muñeco fue impulsado al vacío por dos oficiales de la Policía Federal.
"La hipótesis de que fue empujada hacia el exterior del inmueble sería la más probable", sostuvo el subinspector Iaconangelo en el informe, y para ello se basó en que sólo en la tercera caída el muñeco cayó en la misma posición que tenía el cadáver sobre las baldosas del patio interno del edificio.
El lunes, Nilda Formoso, abogada de Giuseppe Di Natale, padre de Lourdes, volvió a pedirle a la jueza Fabiana Palmaghini que recaratule la investigación como homicidio.
"Hasta ahora -dijo Formoso a LA NACION-, la jueza ha rechazado todas las medidas probatorias que le pedí. No quiere llamar a declarar a Emir Yoma y no quiere averiguar los horarios reales de la llegada de los policías la noche de la muerte, que ofrecen contradicciones."
Los micrófonos
Formoso también ha pedido que se investiguen dos micrófonos que estaban ocultos en el departamento de Di Natale en los dos sitios en los que ella hablaba con la prensa: un rincón del living y otro de la cocina.
En 2001, LA NACION reveló que, tras la muerte de la mujer, un hermano halló escondidos los dos micrófonos en la tapa de la cortina del living y detrás del lavarropas.
En ese momento, Mariano Cúneo Libarona, ex pareja de Di Natale y defensor de Yoma en la causa de las armas, presentó en la investigación de la muerte a dos testigos que señalaron que los micrófonos pertenecían a José Pirillo.
Pirillo declaró que los había comprado en Francia y varios años atrás se los había prestado a Di Natale y ella nunca los devolvió. Pirillo presentó un papel en francés y dijo que era la factura de la presunta compra de los micrófonos.
Formoso sostiene que "no son facturas de compra; no aparecen en ellas la palabra micrófonos, el juzgado no las tradujo y tampoco se investigaron. La jueza dice que ella se basa en la confianza".
Nunca se aclaró por qué los micrófonos no tenían polvo y sus pilas no estaban sulfatadas, señal de que habrían sido colocadas en los aparatos poco tiempo antes de su hallazgo.
Tampoco apareció el receptor, que capta las voces transmitidas por los micrófonos. Si a Di Natale la escuchaban en secreto, era lógico que el receptor no estuviera en el departamento sino en una vivienda cercana o en un vehículo estacionado en la calle.
"Aquí hay varios falsos testimonios, pruebas que se perdieron y peritajes que nunca se hicieron", agregó la abogada querellante.
Formoso también solicitó, sin éxito hasta ahora, que se indague a un sospechoso, cuya identidad no quiso revelar a LA NACION "para no entorpecer la investigación. Los datos los tiene la jueza".


