Vallas chinas y supermercados blindados: el operativo de seguridad del paro

La Gendarmería utilizó una valla que fue donada por China en el marco del G-20 para contener los piquetes de la izquierda
La Gendarmería utilizó una valla que fue donada por China en el marco del G-20 para contener los piquetes de la izquierda Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Maia Jastreblansky
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29 de mayo de 2019  • 17:04

La idea surgió ayer, cuando Patricia Bullrich viajaba desde Misiones hacia Buenos Aires con sus más estrechos colaboradores. La ministra de Seguridad definió que el paro nacional y los cortes en los accesos de la Ciudad, que se harían sentir durante toda la jornada de hoy, serían el escenario ideal para responder con unas llamativas moles de 25 metros de hierro que permanecían sin estrenar desde el G-20.

Como parte de su amplio despliegue de fuerzas de seguridad, el Gobierno utilizó hoy por primera vez los llamados "sistemas móviles de control y bloqueo", unos imponentes camiones verdes que despliegan un vallado de 25,2 metros desarrollado -según su dossier- "para antiterrorismo, mantenimiento de espacios restringidos y acciones de bloqueo".

Las llamadas "supervallas" fueron donadas a la Argentina por la República Popular de China con el objetivo de colaborar con los operativos del G20. Pero durante la cumbre internacional del año pasado no fue necesario ponerlas en práctica. En algún momento se evaluó realizar una exhibición del equipamiento, pero finalmente el Ministerio de Seguridad los estrenó en hoy, en ocasión del quinto paro nacional contra la gestión de Mauricio Macri.

El Gobierno desplegó hoy a unos 2500 efectivos federales en la zona de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires para responder a la huelga general convocada por la CGT y que se sintió con fuerza por el contundente paro del transporte y las movilizaciones de gremios, de la izquierda y de los movimientos sociales. En la sede del Ministerio de Seguridad, en la calle Gelly y Obes, se montó un "comando unificado" de las fuerzas federales y la policía porteña para monitorear el operativo.

La ministra de Seguridad fue hoy una de las primeras funcionarias en manifestarse contra los organizadores del paro al señalar que "el verdadero riesgo país son aquellos que no aceptan que haya gente que quiera trabajar". El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, luego acusó al líder Camionero de querer generar el "caos" y el Ministerio de Hacienda difundió que el país "pierde $34.300 millones por la huelga".

"Los únicos camiones que anduvieron son los de Patricia Bullrich", respondió, irónico, el líder camionero Hugo Moyano.

Supermercados

Además del despliegue en rutas y accesos, el Ministerio de Seguridad tuvo amplia presencia en grandes cadenas de supermercados. Según pudo reconstruir LA NACION, el origen del operativo estuvo dado por una denuncia penal de un gerente de una gran cadena de supermercados que declaró haber recibido presuntas amenazas de un delegado gremial del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines (Seoca) para que las sucursales de esa cadena fueran cerradas hoy durante el paro.

La denuncia llegó a los funcionarios nacionales, que decidieron enviar móviles de la Prefectura y de la Gendarmería a varios supermercados de todo el país. Se los vio apostados en varias playas de estacionamiento de los comercios.

Durante la jornada de paro al menos 31 personas fueron detenidas por ataques a entidades bancarias y quemas de colectivos.

Los espacios de mayor tensión fueron los ingresos a la Capital Federal, donde se manifestaron organizaciones de izquierda. En Puente Pueyrredón la Prefectura respondió a los manifestantes con balas de goma y gas pimienta. Según fuentes oficiales, "para prevenir que sean encendidos y arrojados neumáticos rociados con combustible". En Puente La Noria, los colectivos de la línea 165 cortaron el paso de 8 a 11 de la mañana y no se registraron disturbios, a pesar de la amplia presencia de fuerzas federales.

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