
Lugares donde la historia parece haberse detenido ofrecen menús tradicionales, con atención familiar. Desde Cañuelas hasta Exaltación de la Cruz
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El viaje a un pasado sin urgencias es todavía posible. Una de las opciones es comer o, simplemente, tomar algo en esos lugares donde la historia está viva a la vuelta de la esquina, en un palenque, ladrillos de adobe, ventanales donde el sol se escurre lentamente o techos con marcas de balas, recuerdo de algún duelo entre gauchos.
Son los bares o restaurantes de campo. Además de los habituales parroquianos, fueron adoptados en los últimos años por habitantes de countries y chacras cercanos, que encontraron la oportunidad de vivir el campo desde otra perspectiva. En su mayoría están entre los 70 y 90 kilómetros de la Capital.
Muy cerca de cumplir los 80 años, ya que fue fundado en 1925, en la esquina de Rivadavia y 25 de Mayo, Los Cardales, frente a la plaza Mitre está el Bar Di Yorio, testigo inevitable del paso del tiempo y el crecimiento experimentado por la segunda localidad en importancia del partido de Exaltación de la Cruz.
El matrimonio formado por Alfino Di Yorio y Juana Basiglio fue el que inauguró el bar. Tuvieron siete hijos y todos, de una u otra manera, estuvieron ligados al establecimiento, siendo Titín y Atilio Di Yorio los que más se dedicaron a él una vez fallecidos los fundadores.
En la actualidad, los hermanos Alberto y Alfredo, hijos de Titín, son sus encargados.
"Es un orgullo continuar con el comercio que abrieron nuestros abuelos cuando en Los Cardales había sólo 300 habitantes. El lugar era multifacético, porque hasta se alquilaban habitaciones para los ocasionales visitantes del pueblo", cuenta Alberto.
La llegada de varias urbanizaciones, como Las Vizcachas, La Macarena, Larena, Los Cardales Country Club, La Lomada, entre otros, hizo crecer su clientela y hoy son numerosos quienes lo eligen para desayunar o disfrutar de una picada con fiambres caseros.
Alfredo Di Yorio rememora algunas leyendas, pero no puede obviar la flamante vitrina ubicada entre el bar y la heladería que funciona al lado y homenajea a Alfredo Di Stéfano, la gran saeta que brilló con su fútbol en River, Huracán y en el Real Madrid. "Como antiguamente el padre tenía un campo en el que plantaban y cosechaban papas, tanto Alfredo como su hermano Tulio jugaban en Los Cardales, e incluso ganaron un título regional (la delantera junto a los Di Stéfano la completaban Alberto Di Yorio, Rosa Gigena y Tulio Pacheco). Por la magnífica relación con nuestro padre y tío, hace poco nos obsequió una camiseta autografiada que se luce junto con otras fotos", contó Alfredo Di Yorio.
Además, fue uno de los primeros sitios que contó con televisor. Un viejo Siylvania, que aún conservan. El aparato se adquirió por casualidad y como causó furor se pagaron con rapidez los 20.000 pesos, en cuotas.
En el lugar se consumen los licores artesanales Quilapiuke, elaborados por Hernando y Paula Bucarey.
De principios de siglo
A pocos kilómetros de Luján, Carlos Keen es un pueblo que se quedó en el tiempo. El desarrollo de countries y chacras, junto con el encanto de las edificaciones de principios de siglo, está a la vista.
En propuestas gastronómicas, Bien de Campo es una buena opción que combina perfecto con el ambiente de campo: allí se disfruta de un buen asado. Atendido por su dueño, está en una casona tradicional, que data de fines del año 1800 y se encuentra al lado de la biblioteca y frente al museo Rural. Los pisos son de pino tea y los techos --altos-- están hechos con bovedilla.
La comida se sirve en platos de madera. "Los quesos son saborizados, y el salame y jamón crudo los hace un vecino, en un campo cercano", explica Junior, anfitrión y parrillero.
Luego siguen las empanadas caseras de carne cortada a cuchillo y realizadas al disco. Las achuras son frescas, mientras que los más exquisitos cortes de carne se asan a leña.
Ahora, si uno muere por las pastas, cruzando la biblioteca está Maclura. Allí funcionaba el viejo almacén de ramos generales, cuyos productos todavía forman parte del decorado. A la vuelta está el Jardín de Noidee, una encantadora vecina del pueblo que --como una abuela que le cuenta historias a sus nietos-- se desvive por hacer conocer los relatos de Carlos Keen. También se hacen peñas.
Desde los mimbres
Cuna del polo en la Argentina, Open Door es un pueblito característico de la provincia de Buenos Aires. Allí conviven clubes como La Cañada, puntos turísticos como el Resort de Campo y Polo o urbanizaciones entre las que se cuentan Las Praderas, El Argentino Farm Club y Las Chacras de Open Door.
Los lugareños saben dónde se come bien. Uno de esos lugares es La Garza Lola, atendido por el matrimonio Rosana Badano y Jorge Bianchi. Apenas uno se sienta, invitan con una empanada. Luego se disfruta de una abundante tabla de fiambres caseros. Después, las pastas, entre las que se destacan los garzones, similares a los sorrentinos, pero de ricotta y mozzarella, y los pañuelitos Roxy, con pollo y panceta ahumada.
Otra opción gastronómica en Open Door es El Chango. De ambiente netamente familiar y de campo, su dueño santiagueño (trabajó muchos años como cocinero de un reconocido restaurante) sirve --como en su casa, y con hijas y yernos de ayudantes-- excelentes platos. Se recomiendan el bife de chorizo a caballo, la carne de la zona y los huevos de campo.
Otra frontera
Quince kilómetros antes de llegar a Mercedes (por la ruta 5, salida Gowland), la localidad de Jorge Born (estación Jofre) es un polo gastronómico muy visitado. El comedor Fronteras, fundado por el propio Rolando Fronteras y hoy atendido por su hija Susana, era un almacén de ramos generales que luego se convirtió en restaurante. Allí se ofrece lo típico de la zona: pastas, parrilla, chacinados y productos caseros a la hora del postre.
D´Los Viejos ofrece especialidad en pastas. Ana Guerra, su dueña, se jacta de tener los únicos raviolones del pueblo.
Frente a la plaza se encuentra La Casona, comedor con pastas y carnes, y matambre al horno de barro con batatas. Irma Lange, su cocinera, afirma que sus comensales vienen atraídos "por la calidad de los fiambres caseros".
El tour gastronómico continúa con El Reencuentro, donde las picadas son especiales, o en Don Silvano, donde se puede conocer la historia del pueblo de boca de descendientes de su fundador.
El Palenque, donde se filmó Juan Moreira
Pocos reductos en la Argentina conservan tan nítidamente su imagen original como El Palenque, fundado entre 1860 y 1870, en Uribelarrea, en el partido de Cañuelas.
Con techos de bovedilla, supo ser el refugio de los paisanos que dirimían sus diferencias entre tiros y cuchillos. En el techo hay perforaciones de algunas balas que identifican una época de guapos.
Después de pasar por varios propietarios, en la actualidad está a cargo de Juan Carlos Sandoval que, junto con su señora, Hilda, y su hija, Florencia, atiende desde muy temprano el restaurante y almacén de ramos generales. "Aquí hubo que modificar algunas cosas, porque al ser un pueblo de 1000 personas, no podía ser que a las 15 o las 8 no hubiese ningún comercio abierto. Por eso vendemos de todo y muchos accesorios para los quehaceres del campo."
Se acercan al lugar los propietarios y los que están por decidirse a comprar en Chacras de Uribelarrea, un proyecto muy cercano a la ruta 205.
"A la gente, como en su mayoría viene de Buenos Aires, le encanta comer o tomar algo en un lugar así. Es común que compartan los asados, los ravioles caseros o algún fiambre casero como longaniza o salame", contó Sandoval.
En el lugar se filmaron películas como Juan Moreira (de Leonardo Favio) y Evita (de Alan Parker), entre otras.
Cómo llegar
- Bar Di Yorio, 25 de Mayo y Rivadavia, Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz. Se puede llegar por la ruta 8, hasta el empalme con la 6; allí doblar a la derecha y por la 6 a pocos kilómetros está el ingreso a la ciudad. El bar está justo en frente de la estación de ferrocarril TBA. (02322)-492209.
- La Fusta, Mitre y Casco, Capilla del Señor. Ingresar a Capilla del Señor; luego, tomar la ruta 8 hasta el acceso con la ruta 39. De allí son 12 kilómetros hasta el ingreso a la ciudad y hay que seguir 6 cuadras hasta Casco. También se puede ir por la ruta 9, hasta el empalme con la 193 provincial, e ingresar directamente a la ciudad. (02323)-491399.
- El Palenque, Nuestra Señora de Luján y Belgrano, Uribelarrea, partido de Cañuelas. Para llegar tomar por la ruta 205, hasta el acceso a Uribelarrea. De allí seguir hasta cruzar las vías de la estación de tren y seguir por la primera calle que sale a la derecha. Una vez que se cruzan las vías, seguir por ésta hasta la plaza. (02226)-493158.
- Carlos Keen, pueblo histórico en el partido de Luján. Tomar el Acceso Oeste hasta la bajada Carlos Keen (tercer puente después de la basílica). Luego a la derecha unos 10 kilómetros hasta ingresar al pueblo. Maclura, (02323)-495105, Angelus (02323)-425077; El Jardín de Noidee, (02323)-495014.
- Open Door, en el partido de Luján. Por el Acceso Oeste hasta la ruta 192 (una bajada después de la basílica de Luján); luego a la izquierda unos 10 kilómetros hasta el ingreso al pueblo. La Garza Lola, (02323)-496604; El Chango, (02323)-496318.
- Tomás Jofre, partido de Mercedes. Acceso Oeste hasta Luján, luego ruta 5 hasta el km 92 y, finalmente, 7 kilómetros por la ruta 42.
Dirección de Turismo de Mercedes, (02324) 421370, Int. 138; Comedor Fronteras, (02324)-424477; D´Los Viejos, (02324)-427402; La Casona, (02324)-432675; Don Silvano, (02324)-432035.
Actualidad y recuerdos de la vida capillense
En la esquina de Mitre y Casco, el bar La Fusta se prepara para festejar los 40 años. Es punto de encuentro de la gente que habita Capilla del Señor y toda la zona.
Los fines de semana es común encontrar a pobladores de chacras y countries como La Macarena, Chacras de la Cruz, Chacras del Molino, San Jorge, entre otros. Allí también confluyen algunos famosos como Leonel Godoy, Raquel Satragno y Félix Luna, y obviamente los lugareños.
Antiguamente, fue un almacén de ramos generales de la familia Lareu, y desde hace 23 años, los propietarios son los Curone.
Luis Curone detalla: "Nos adaptamos a lo que el cliente requiere. Se agregaron más platos, como pastas y algunas especialidades en carnes".
Su hijo Javier dice que los domingos se corta el tránsito transformando dos calles en peatonalespara números musicales.
Son muy solicitadas las picadas, los ravioles y sorrentinos, el sándwich de lomito La Fusta y los salames caseros. Desde hace dos temporadas, la casa ofrece su vino tinto (Cabernet o Malbec) Francisco Casco de Mendoza, elaborado por la bodega La Cuadra, en la que además de Javier Curone participan Javier Barriga, Eduardo Gutiérrez, Marcelo Ahuad y Gustavo Noriega.





