
La gente ama los árboles, sobre todo si son del vecino que le permiten gozar de su sombra y belleza, pero no debe barrer la vereda cuando dejan caer sus flores, sus hojas o semillas (a veces resbaladizas), o preocuparse cuando las raíces no encuentran lugar para expandirse bajo tierra y levantan las baldosas.
Pero algunos de estos problemas los generan los propios vecinos, ya que suelen plantar especies cediendo a sus predilecciones sin considerar límites. En los organismos que se ocupan del arbolado urbano han elaborado listas de especies aptas para esos fines, para tratar de erradicar la supremacía del fresno, que ocupa un 46% del arbolado. En veredas menores de 3,2 metros de ancho va bien el Guaran amarillo ( Tecoma stans ), originario de América tropical, de 5 a 8 metros, tronco recto, follaje caedizo y hojas compuestas. Florece de septiembre a noviembre con flores amarillas, tubulares, fragantes, en racimos terminales, frutos en racimos de vainas largas con semillas, que se dispersan y suelen nacer solas. Se expande hasta la latitud de Pinamar. También el ciruelo de jardín ( Prunas pissardi) , de origen asiático, de 3 a 8 metros, flores simples o dobles, blancas o rosadas con hojas, que suelen ser purpúreas y caen en otoño. Es resistente, se reproduce por injerto, estaca o semilla. Los frutos son comestibles. El Fumo Bravo ( Solanum granulosum ), arbusto o pequeño árbol, de 4 a 6 metros, tronco breve y recto, follaje permanente y con floración casi todo el año de color azul violáceo, originario del sur de Brasil.
También están dentro de esas dimensiones el Acer buergerianum, el rus ( Rhus typhina ), la fotinia ( Photinia fraseri ), la pezuña de vaca ( Bahuinia forficata ) y el árbol de Judea ( Cersis sisliquastrum ). Estas especies son de talla pequeña y con una ligera poda se convierten en arbustos. Cuando las veredas que los albergan son más anchas, de más de 4 metros, es más fácil reconocer las cualidades que buscamos como los coloridos extraños follajes de los liquidámbar y el tulipanero, o árboles nativos de bellas floraciones como jacarandás, lapachos, ibirá pitá o el palito dulce ( Ovenia dulcis ). Si se acordó tarde de plantar se debe tener un buen cepellón de raíces. Cortar las que estuvieran quebradas y extender las sanas más al fondo del hoyo para que se desarrollen equilibradamente.





