
El Club Haras El Malacate organiza muestras culturales para recaudar fondos para la escuela zonal Fray Mamerto Esquiú
1 minuto de lectura'
El sábado último con el lema El Mala Tierra de Arte se realizó la muestra MalacaRte 2016 de pintura, dibujo, fotografía, grabado y escultura. Parte de lo recaudado de la venta de las obras se destinó a beneficio de la Escuela Fray Mamerto Esquiú. También se presentó en La Pulpería, la orquesta juvenil Las Tunas. Cada fin de semana una actividad artística acompañará la exposición. El 25 del actual, con la clausura, se festejarán los 20 años de El Malacate, ubicado en el kilómetro 84,300 del ramal Pilar de la ruta nacional 8.
El barrio cuenta con un clubhouse centenario, restaurante, dormies, natatorio, boxes para estabular caballo y senda ecuestre de siete kilómetros. Gustavo Quetto, que desde noviembre último preside el Club Haras El Malacate acompañado por tres vecinos, expresó: "Con este encuentro, nos hemos focalizado en incorporar e incluir a nuestro barrio en la zona. Además de haber dado inicio a una relación institucional con la escuela zonal Fray Mamerto Esquiú, que asiste a niños de un barrio carenciado, nos acercamos decidida y decisivamente al municipio para alcanzar acuerdos que ayuden a resolver los problemas de nuestra comunidad".
Desde la revisión de la traza proyectada por la autopista Buenos Aires-Pergamino, el barrio está a mil metros de esta autovía que se inaugurará a fin del año, y que ahora no prevé la realización de una rotonda para el acceso del Camino Real por el que además tiene salida. "Este punto es muy transitado por la producción de tambos, granjas avícolas y huertas, los que verán incrementados exponencialmente sus gastos por un imperdonable olvido en el trazado, a temas relacionados con la seguridad, cuestiones que estamos tratando con las autoridades locales", amplió.
Muchos son los proyectos que habrán de repercutir en la zona a partir de cuestiones difíciles de implantar, pero sencillas de desarrollar cuando comienzan a verse los primeros resultados. Lograr la inclusión de la comunidad en la zona, mejorar los servicios de comunicaciones indispensables, reformular el servicio de seguridad son varios de los aspectos encarados, pero fundamentalmente el gran desafío es lograr un equilibrio entre la población y la naturaleza.
"Hemos creado un área de medio ambiente dotado de amplias facultades para preservar el ecosistema, el que ya se evidencia en el proyecto de delimitar y proteger una reserva natural a orillas del arroyo Lennon que nos cruza en su extensión", agregó Quetto.
Y prosiguió: "Quisimos incluir al barrio en la zona, pero al volver a relevarla nos dimos cuenta que nuestro valor esencial reside en que, después de 20 años, seguimos oliendo a campo. Para nuestro agrado, somos de los pocos desarrollos que estamos en ese entorno".
El Mala, como los hijos ya grandes de los compradores originarios lo llaman coloquialmente, es un lugar en el que se sintetiza el nuevo modelo del lujo. Sus lotes con una superficie a partir de la media hectárea, son la base para materializar ese logro que se ha propuesto alcanzar la nueva gestión.
Convenios de colaboración
"Avanzamos en convenios de colaboración con la municipalidad de Exaltación de la Cruz que nos apoya, pero para poder mantener nuestra identidad y ante la falta de un centro urbano cercano, decidimos ir transformando nuestro desarrollo en un auténtico pueblo rural", comentó Quetto.
Muestra de ello es el anillado de comunicaciones que se instaló con la cooperativa zonal, el que provee Internet a alta velocidad y telefonía fija sobre la red. Se reabrió su restaurant que ofrece un clásico menú de campo. A fin de mes estará funcionando una despensa y se reformuló el servicio de seguridad. "Pero fundamentalmente, el gran desafío, es lograr un equilibrio entre la población y la naturaleza", agregó el presidente del barrio.
Para quienes aún no construyeron su casa y aún para aquellos que sí lo hicieron pero que sólo concurren los fines de semana, se destinó un amplio sector en el que se construirán huertas individuales con el estándar del modelo implantado en países centrales.
El caballo es la esencia del lugar. "Este año decidimos trabajar en la mejora de sus condiciones de una forma muy intensiva. Vamos a lograr una población equina con buen temperamento y potencia. Estamos promoviendo exponencialmente el polo cuya práctica incesante realiza nuestro apreciado equipo. Instalaremos una escuela e invertiremos en nuestra cancha. También estamos en tratativas con la URBA la realización de un campeonato local con los planteles menores de rugby", explicó Quetto.
Por último, las 20 fracciones originarias de 5000 m2 que quedan a la venta, se comercializan entre los 34.000 y 48.000 dólares según su ubicación.





