Con el 15% de la oferta hipotecaria actual, una entidad privada se convirtió en un actor clave dentro del mercado
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Después de meses en los que el mercado hipotecario parecía tener solo un jugador que dominaba la escena, un banco privado empieza a ganar cada vez más terreno y reconfigura el mapa del crédito UVA (Unidad de Valor Adquisitivo).
La escena actual del sistema hipotecario todavía muestra una fuerte concentración del Banco Nación: en febrero, la participación del mayor banco público del país llegó al 95% en créditos otorgados. Pero, entre marzo y abril comenzó a darse un nuevo fenómeno: el BBVA llegó a participar con casi el 15% de la oferta, dejando al BNA con el 80% y repartiéndose el 5% restante entre todas las demás.
El movimiento no es menor, “que el crédito se concentre de esta manera en el BNA hace más difícil la recuperación”, explicó Federico González Rouco, economista de la consultora Empiria, ya que el contexto actual no se encuentra entre los más favorables para el crédito. La baja de tasas que se había visto en los últimos meses por parte de las entidades parece haber encontrado un piso. Según Rouco, “las tasas difícilmente puedan bajar, de manera sostenible, del 6%. Es por eso que sigue siendo imprescindible la aparición de instrumentos como el FGS o el FAL, que permitan dar liquidez al mercado”.

El BBVA se posiciona como el banco privado líder en la oferta de créditos hipotecarios
En este escenario, el BBVA aceleró su estrategia hipotecaria y asegura haber acompañado a más de 4500 familias en el acceso a su vivienda durante 2025 y los primeros meses de 2026.
Esta entidad además fue la primera en mover la ficha tras las elecciones de octubre de 2025: bajó el interés para clientes con cuenta sueldo del 10,5% al 7,5% y luego replicó esa baja para monotributistas y responsables inscriptos, llevándola desde el 17% hasta el 7,5% más UVA. Una tasa por debajo del 10% en un mercado que se había acostumbrado a subas no es menor.
La jugada buscó ampliar el universo de potenciales tomadores en un contexto donde gran parte de la demanda proviene de compradores de primera vivienda. Según el banco, también empezó a crecer el interés de profesionales independientes, históricamente relegados del crédito hipotecario.
“Consolidarnos como el banco privado líder en créditos hipotecarios UVA refleja el trabajo sostenido que venimos realizando para acompañar a más familias en el acceso a la vivienda. Este resultado responde a una propuesta de valor competitiva, una estrategia comercial enfocada en el cliente y una fuerte apuesta por la innovación y la mejora continua de nuestros procesos”, señaló Ricardo Castro, Head de Productos de Banca Minorista de BBVA en Argentina.
Las líneas de crédito del banco tienen plazos de hasta 30 años y financiamiento de hasta el 80% del valor de la propiedad. Además, los clientes pueden sumar ingresos de familiares directos para ampliar su capacidad crediticia.
El ejecutivo destacó además que el crecimiento estuvo apoyado en mejoras digitales, nuevos simuladores online y acuerdos estratégicos, como el convenio que hicieron hace pocos días con la plataforma inmobiliaria Zonaprop.

La situación hipotecaria actual
Más allá de la reaparición de algunos bancos privados, el mercado hipotecario todavía muestra señales de enfriamiento.
Abril volvió a cerrar con una caída fuerte: los desembolsos bajaron 56% interanual y tocaron su nivel más bajo desde octubre de 2024. Se otorgaron apenas US$122 millones, muy lejos de los US$280 millones registrados en el mismo mes del año pasado y 80% por debajo del pico de abril de 2018, durante el auge de los UVA, de acuerdo al monitoreo que realiza la consultora Empiria en base al Banco Central.
El volumen también quedó muy lejos del pico registrado en octubre, antes de las elecciones. Ese mes se habían desembolsado montos 67% superiores a los actuales.
En el acumulado de 2026, los bancos llevan otorgados US$655 millones en créditos hipotecarios, contra US$875 millones durante el primer cuatrimestre de 2025. En cantidad de operaciones, la caída equivale a unos 3500 préstamos menos: se pasó de 12.200 a 8700 créditos.
Al mismo tiempo, las tasas efectivamente desembolsadas siguen subiendo. En abril alcanzaron el 6,7%, el nivel más alto de todo el actual ciclo hipotecario. El plazo promedio, en cambio, comenzó a achicarse y se ubicó en 24,7 años, más de un año menos que en enero.
Hoy la tasa promedio ofertada ronda el 9,5% y en las últimas semanas prácticamente no hubo cambios. “El problema es que esa estabilidad llega en medio de una caída generalizada de la demanda y de un ritmo de desembolsos que no logra despegar”, agrega González Rouco.
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