La temporada de verano es clave para aquellos propietarios interesados en obtener un diferencial económico
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Se acerca fin de año y lentamente aumenta la demanda de alquileres de departamentos en condominios dentro de los barrios cerrados. Es que la época de las fiestas y el comienzo del verano son los momentos clave para el público que busca ese tipo de unidades. Con precios en dólares y gastos controlados, los brokers aseguran que son una buena opción para inversores.
Quiénes buscan alquilar en un condominio
La demanda de alquileres en condominios podría dividirse en dos grandes grupos: por un lado, están aquellos que buscan un departamento amoblado de forma temporaria, principalmente entre diciembre y febrero. “Generalmente son personas que viven en el exterior y vienen a pasar las fiestas con la familia, que en muchos casos tiene una casa dentro del mismo barrio”, explica a LA NACION Mariana Bugeiro, de Izrastzoff Compañía Inmobiliaria, que realizó un estudio sobre este segmento en zona Norte.
También forman parte de la demanda quienes tienen una casa en un barrio cerrado y aprovechan las altas tarifas que se piden en verano para ponerla en alquiler y obtener un diferencial económico. Para no alejarse demasiado de su zona, buscan un departamento en un condominio dentro del mismo country durante el tiempo que su propiedad permanezca ocupada. En tanto, la broker aclara que no son comunes los casos de gente que busca el departamento como plan B ante la imposibilidad de alquilar una casa en el country.
Además, por fuera de los meses más calientes del año, las personas que deben viajar por tratamientos médicos componen un nuevo segmento que demanda estos espacios. En algunos casos, es por comodidad, aunque también por falta de hoteles en las zonas en las que necesitan ubicarse para estar próximos a los centros de salud. En ese sentido, desde Izrastzoff destacan los casos del Hospital Fleni (Escobar) y el Austral (Pilar), ambos con sede en zona Norte.
Por otra parte, también están aquellos que buscan alquilar un departamento dentro de un country por un lapso más prolongado, mayor a un mes. Se trata mayormente de personas divorciadas que quieren vivir cerca de sus hijos; adultos mayores que “se cansaron de la casa grande pero quieren seguir en la zona y alquilan sus casas para hacer una diferencia económica” y parejas jóvenes que prueban un cambio de vida. “Piensan escolarizar a sus hijos en esa zona en un mediano plazo y mudarse con el tiempo a una casa más grande si mejoran las oportunidades”, explica.
Los precios y la rentabilidad
De la misma forma que ocurre con los alquileres de casas en barrios cerrados, Bugeiro indica que diciembre y enero son los meses más solicitados, por ende, los más caros, ya que las opciones disponibles no son demasiadas. Los precios están dolarizados y las tarifas por un departamento amoblado de dos ambientes oscilan entre los US$800 y los US$2000 por mes, que es el plazo promedio que se pide. En febrero, la demanda baja y en marzo, lo hace aún más.
Para la especialista, el valor agregado de las unidades en condominios es la seguridad y que incluyen una serie de amenities más grandes, espaciosos o diferenciales como pileta, gimnasio, plaza de juegos, lugar de coworking y SUM, que en la mayoría de los edificios de la Ciudad no existen o son más difíciles de conseguir con esas dimensiones de verde.
“En la tarifa mensual está todo incluido. Se hace un contrato temporario, se paga por adelantando y se deja un depósito de garantía, que suele ser del 30%”, especifica Bugeiro. En el monto total no se incluye la boleta de la luz y el gas y lo que suele hacerse es acordar con el propietario para que, al finalizar el alquiler, se descuente del depósito.
En tanto, en alquileres más largos, los precios van desde los $60.000 mensuales por una unidad de dos ambientes y 40 m² con balcón o patio hasta los $150.000 por un departamento de tres ambientes. “Son dos mercados diferentes los que quieren asentarse un tiempo y los que buscan pasar solo el mes por un motivo específico”, remarca la especialista, que agrega que, para los propietarios de estos inmuebles, la temporada de verano implica una gran oportunidad para obtener una ventaja económica.
En esa línea, precisa que en caso de tener la unidad ocupada entre seis y ocho meses, la rentabilidad que arroja el alquiler de un departamento en un condominio dentro de un barrio cerrado alcanza alrededor de un 4%. La ventaja puede ser aún mayor para quienes ponen a disposición su propiedad amoblada solo por un par de meses durante la temporada de verano.
“Lo más importante a aclarar es que desde ambos lados, dueño e inquilino, se está pidiendo una reforma de la ley de alquileres para que el negocio funcione mejor. Lo que tenemos hoy no benefició a ninguna de las partes”, afirma Bugeiro. “El inversor que compró un condominio o invierte pensando en una renta inmediata por alquiler, hoy está mirando un nuevo horizonte. Tiene que esperar un cambio a mediano plazo en la ley, alquilar de manera temporaria su propiedad o ya pensar en venderla”, agrega.
¿Una buena oportunidad para inversores?
Con los números sobre la mesa, la especialista de Izrastzoff destaca que lo interesante de este segmento de viviendas es que “presentan un muy buen nivel de movimiento para alquilar de manera temporaria y también para comprar e invertir”. En general, las mayores oportunidades se consiguen aprovechando los lanzamientos desde el pozo, “cuando el desarrollador resigna rentabilidad en pos de concretar el inicio del desarrollo”, señala.
La nueva oferta de proyectos se encuentra principalmente cerca de los hospitales Austral y Fleni, en la zona de Patricias Argentinas en Garín y la avenida Camaño en el kilómetro 46. Los desarrolladores apuestan principalmente a unidades de un dormitorio o dos, con estudio y baño. El m² puede oscilar -dependiendo de la calidad y la ubicación- entre US$1000 y US$2500.
Actualmente, todo el carril de la Panamericana ramal Pilar está desarrollado con varias líneas de colectivos, combis y buen estado de las rutas. “Desde el peaje, kilómetro 35 aproximadamente hasta el kilómetro 50 de zona Norte, se ve que sigue habiendo un buen margen para desarrollar nuevos emprendimientos con buen acceso a la ruta”, indica. Por último, anticipa en qué lugares existe un margen con potencial para construir nuevos condominios: “Desde el kilómetro 45 de Panamericana hacia el Norte van a seguir creciendo los complejos de condominios hasta Manzanares”.
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