
Bahía Cauquén, emprendimiento levantado a orillas del Canal de Beagle y cerca de Ushuaia, está en su segunda etapa de ventas y agrega servicios
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Pocos lugares en el mundo ofrecen un entorno tan privilegiado y singular como el de Ushuaia. Ahí, donde el mundo parece acabarse y el paisaje asombra por su extensión y variedad, nadie puede quedar ajeno a esa fascinación.
No es raro, entonces, que apenas a tres kilómetros del centro de esta ciudad se haya levantado uno de los emprendimientos más australes del mundo (como no podía ser de otra manera): Bahía Cauquén.
Son 15 hectáreas desarrolladas entre el Canal de Beagle y el frondoso bosque fueguino, donde se hizo una división de 150 lotes de entre 600 y 2000 m2, vendidos en su totalidad.
Si bien se consiguen parcelas, se trata de propietarios que están revendiendo los lotes, con precios que arrancan en los 30 dólares el m2 (los ubicados sobre la ladera) y llegan más allá de los US$ 70 (los que están frente al mar).
Lo mismo sucede con las construcciones: se estima que un 70% de las viviendas están terminadas y el resto está en proceso de finalización.
Lengas, coihues, pinos y otras especies autóctonas agregan a los terrenos una cuota de naturaleza. Y más allá de la ubicación estratégica, Bahía Cauquén tiene una característica que lo convierte en único, fue desarrollado a la manera de un anfiteatro y en distinta altura, por lo cual todos los lotes cuentan con vista tanto al canal como a los cerros, que representan el final de la cordillera de los Andes.
La gama de servicios que ofrece el barrio también es atractiva: restaurante, spa, canchas de tenis y fútbol, piscina, más muelle para la práctica de deportes náuticos son parte de la oferta. Si a eso se suma la proximidad al campo del Golf Club de Ushuaia, todos los aspectos parecen estar cubiertos.
Además, hace poco se construyó dentro del predio un hotel cinco estrellas de 56 habitaciones (Los Cauquenes) con spa, sauna, restaurante y demás servicios, a los que pueden acceder los residentes del barrio.
"El emprendimiento fue muy bien recibido desde el principio, pero demoró un poco en la venta y desarrollo porque el lanzamiento fue coincidente con la crisis de 2001. De todas maneras, cuando la economía se comenzó a reactivar, el proceso fue lento pero constante", comenta Guillermo Cappelloni, de la inmobiliaria que lleva su nombre y que comercializó el emprendimiento.






