
Sin eufemismos, sin exagerar. Sólo la verdad. La voz de los empresarios del sector se escuchó con claridad y firmeza esta semana: "Hace tres décadas que el mercado inmobiliario transita la peor crisis de la historia", sentenciaron los operadores. También trascendió que cerraron alrededor de 800 firmas inmobiliarias, con todas las consecuencias que esa pésima noticia implica y una caída del mercado que se agravó con el transcurrir de los meses.
Octubre marca en el almana el comienzo de un proceso de recesión que ha detenido la marcha en estos tres últimos años (cepo mediante) y aun así el negocio ha continuado. ¿Cómo? En gran medida gracias al impulso de los desarrolladores que con sus emprendimientos pesificados y financiación le dieron la oportunidad a una buena parte de la demanda a colocar el dinero en ladrillos. Inversores y compradores finales en este extenso período han colocado el dinero en la mayoría de esos proyectos, pero pese a que ese segmento dejó buenos resultados (a algunos mucho más que a otros) admiten con pesar sobre este proceso frustrante y negativo en el que está inmerso el sector. "Lo que sucede es que la gente cuida sus ahorros; si no está segura sigue esperando, en particular en lo referido al mercado del usado", decía un operador hace unos días. Algunas operaciones se han concretado dentro de ese segmento, pero son escasas.
Este resultado contrasta más en esta época del año que fue siempre el mejor período para las decisiones relacionadas con el cambio de vivienda. Tampoco ayuda la inflación que se calcula entre el 38 y 40%. De nuevo, aquellos developers que ofrecen financiación son los que logran atraer a la demanda que piensa en el mediano plazo. Una vivienda a estrenar, el placer de renovarse, de cambiar la escena cotidiana por una más moderna y amplia siempre es motivador.
Mientras tanto, ante este escenario tan difícil, sin noticias alentadoras, los empresarios han elevado nuevamente sus reclamos ante las autoridades para que promuevan el uso del Cedin, que como se puede constatar hasta ahora no ha movido la aguja del mercado.
Con una mirada positiva merecen mencionarse a los flamantes nuevos propietarios que adquirieron su primera vivienda a través de una propuesta que ofrece el Banco Ciudad. Créditos posibles para quienes con determinados requisitos pudieron acceder a ese sueño (una necesidad y no un lujo) que todos deberían alcanzar: el techo propio.




