
Variedad de especies y procedencias
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Cuando María Elena Walsh canta a las Navidades con jazmines, su poesía nos asocia a sensaciones que van más allá de fiestas y colores: creemos percibir también el perfume. Sabemos que el sentido del olfato es el más evocativo. Es que los jazmines son, sin duda, las flores con más rico y delicado perfume.
Hay muchas clases: algunos, verdaderos; otros, pertenecientes a otras especies, a los que también llamamos jazmines justamente porque tienen el aroma y la delicadeza de aquéllos. Pero mejor es esclarecer el asunto.
El de leche es una trepadora que puede ser muy frondosa, de persistente follaje verde oscuro y cimas de flores blancas, muy perfumadas. Se llama Trachelos permun jasminoides (lo cual delata su semejanza). Es originaria de China, vigorosa y rústica, y desde hace más de un mes está en flor en Buenos Aires, aunque los viajeros argentinos suelen hallarla en muchas ciudades del mundo.
En los terraplenes de las banquinas de algunas rutas, en Estados Unidos, la he visto, incluso, como denso y eficaz cubresuelos. Se reproduce por gajos y acodos.
El Jasminum sambac o diamela es un pequeño arbusto originario de Asia, de hojas persistentes, ovaladas, verde claro y florcitas de 2 cm de diámetro, algunas semidobles, solitarias o agrupadas, muy perfumadas. Es sensible a las fungosis. Su actual floración primaveral se prolonga hasta el verano. El azoricum, originario de las islas Azores y las Canarias, extiende su floración durante gran parte del año. Es trepador, de hojas compuestas, rústico.
El Jasminum officinale o del país tiene dos variantes: doble, que no se cae y permanece en la planta, y simple, que se cae. Es vigoroso, rústico, originario de China, donde también perfuma el té. Florece desde el verano hasta el invierno. Estos tres son los jazmines verdaderos, del género jassminum. El género gardenia y sus variantes, llamados jazmines, son las grandes flores blancas que abren antes de Navidad, aunque ya estuvieron presentes en florerías de nuestra ciudad, procedentes de Tucumán y Corrientes. Son arbustos de hojas brillantes y se distinguen tres variedades: la gardenia augusta, la más grande, con una sola floración anual, es la que evoca la canción de María Elena. El llamado jazmín del cabo, de flores y hojas más pequeñas, y el jazmín estrella, de pétalos finos, más apto para su cultivo en maceta.



