
Antes que todo, queridos lectores, permítanme una pequeña presentación. Como comunicadores nos llegó el desafío de ser el nexo entre ustedes y el acontecer del sector relacionado con la vivienda. De una u otra manera somos los continuadores de este suplemento que tan bien llevaron adelante de 1996 a la fecha Rafael Giménez y Adriana Anzillotti, dos claros referentes de la pluma y su vinculación con los ámbitos inmobiliarios y de la construcción.
Nos toca empezar un nuevo camino en un mundo que vive días convulsionados y en un año donde en 326 días habrá un nuevo presidente de la nación, un horizonte aún lejano, pero ya no tanto. Desde este lugar les pedimos que nos sigan acompañando, que trataremos de informar sobre todo lo relacionado con la actividad, una de las principales industrias productivas del país y que desde la instalación del cepo cambiario no atraviesa la mejor de sus épocas.
Los protagonistas del sector mantienen el pedido a los funcionarios actuales para que desde Economía se envíen señales y se clarifiquen los síntomas para que la actividad retome la senda de crecimiento. El freno de las obras y los lanzamientos no sólo se siente en nuestro país; hasta en Punta del Este los desarrollos sufrieron una disminución este verano ante la menor inversión de las empresas de origen argentino que decidieron retardar los trabajos, a la espera de que el dólar vuelva a tener facilidades de funcionamiento y circule libremente en el mercado.
Como contrapartida, y a favor de los ladrillos, los comodities tuvieron severas caídas en sus cotizaciones en los últimos días, al igual que el barril de petróleo, factores que hacen pensar en que los que cuenten con liquidez y tengan pensado invertir mantendrán la confianza en el mundo del Real Estate, que siempre ofrece buenos negocios y rentabilidades. Varios especialistas coinciden en que una vez que la economía perciba síntomas favorables y se desacelere la inflación, la recuperación será paulatina, pero en forma sostenida, y tal vez los índices de las entidades que relevan el segmento reflejen números alcistas como hasta 2011, cuando se instaló el cepo cambiario.
En el cierre reiteramos la invitación de seguirnos; pronto habrá otras opiniones que trataran los temas de un amplio espectro que reclama por la recuperación.






