
Las chacras con espejos de agua son una alternativa que crece para quienes prefieren la vida rural con más terreno, servicios y deportes
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Las chacras se destinan a ese segmento de la demanda que busca un ambiente campestre para vivir fuera de la ciudad cada vez que las ocupaciones lo permiten, pero con todo el confort y la tecnología modernas. Están casi siempre a partir de los 80 kilómetros de Buenos Aires, son muy atractivas y suelen cotizarse a pesar de las grandes dimensiones, a valores accesibles. Claro que dentro de las chacras existen algunas que se diferencian porque cuentan con accidentes geográficos naturales como ríos, arroyos o lagunas para la práctica de disciplinas náuticas, a veces sin motor para conservar el equilibrio ecológico del lugar. Otra de las actividades que atraen muchos adeptos es la pesca.
La combinación de verde y agua, junto con la posibilidad de poner manos a la obra a una pequeña huerta, criar animales o andar a caballo con el horizonte como límite, suele ser muy tentadora para los que buscan un refugio apacible fuera de la ciudad. Por eso esta variante gana cada vez más espacio dentro del mercado de la vida suburbana.
Otra característica que distingue a estos proyectos es que cuentan con un 30 por ciento o más de espacios comunes, donde asoman añosas arboledas.
Pensando en el futuro propietario, quienes encaran la inversión de un emprendimiento de estilo rural no escatiman esfuerzos ni costos para ofrecer confort, infraestructura de servicios, seguridad y una propuesta deportiva apropiada para un proyecto de esas características.
Un ejemplo en San Miguel del Monte es La Benquerencia, donde se invirtieron más de 15 millones de dólares. Aquí los precios de las parcelas oscilan entre los 2,70 y los 3,30 dólares por m2, y las superficies de los lotes abarcan entre dos y cinco hectáreas. El Chajá, por su parte, ofrece casas que se comercializan desde los 275.000 hasta los 800.000 dólares, mientras los lotes se venden entre 8 y 10 dólarse el metro. Este emprendimiento cuenta con 1900 hectáreas, distribuidas en 163 chacras.
Eloísa Núñez Mihura, a cargo de la comercialización de Puerto Panal y El Aduar, explica: "Estas chacras fueron cascos antiguos de estancias con historia del 1700, como es Puerto Panal, que perteneció a Alfredo Urquiza, descendiente del general Justo José de Urquiza. La estancia está en el camino hacia el Norte (entonces también hacia Córdoba y el Alto Perú), una ruta de tránsito por América del Sur. Todos estos campos eran en esa época colonias jesuitas que ocuparon unas 60.000 hectáreas".
Por su parte, Marcos Belgrano, de Badino Propiedades, coincide con Núñez Mihura: "También Estancia Las Lilas, en Luján, conforma un conjunto de chacras de una hectárea a partir de un casco de estancia construido en 1880. La gente privilegia la naturaleza, la arboleda típica de la zona oeste y los buenos accesos".
Algunos emprendimientos cuentan con verdaderas reservas ecológicas como el caso de Puerto Panal, en Zárate. Allí es frecuente encontrar pumas, gatos monteses, zorros, nutrias y toda clase de aves.
También, abundante pesca
Como parte de la fracción se recuesta en el río Paraná, los amantes de la pesca pueden allí darse el gusto de disfrutar de los beneficios que esa actividad ofrece.
También cuenta con una dársena con capacidad para 72 embarcaciones amarradas y 250 hectáreas de área común del total de 640. Aquí los lotes de dos a cinco hectáreas se cotizan entre 5 y 6 dólares.
Marina Obarrio, de Santiago Obarrio Farm Club, que comercializa El Argentino Farm Club, opina: "Los clubes de chacras mantienen su esencia estrictamente campestre. En el caso de El Argentino tiene una entrada con una hilera de eucaliptos de 160 años hasta el río. En el casco se respetó el aspecto colonial porque se trataba de una estancia tradicional. Además posee un clubhouse con restaurante, una posada con pulpería y habitaciones para invitados o amigos de los propietarios del lugar que pueden venir a pasar el día".
Julio Piedralba, de Coto Consultora Inmobiliaria, que comercializa Chacras de la Cruz, asegura: "Las chacras con espejos de agua son cada vez más requeridas porque tienen una atracción muy especial para grandes y chicos. En verano, por ejemplo, se puede disfrutar de las lagunas navegando con botes o embarcaciones sin motor. Este proyecto en particular ofrece entre los servicios gas natural, que no todos los proyectos tienen y que desde luego le interesa al futuro propietario".
Entre los deportes se incluyen canchas de tenis, fútbol, sector hípico; los animales domésticos aquí son bienvenidos. Los lotes de 4000 a 6000 m2 se comercializan en su segunda etapa entre 7 y 9,5 dólares por metro cuadrado.
Una de las chacras que pisan fuerte es La Benquerencia, ya mencionada, que cuenta con tres espejos de agua de entre tres y cuatro hectáreas, donde se siembran variedad de peces; un equipo de ambientalistas trabaja en este sector en forma permanente para mantener el orden ecológico.
"La idea de las chacras, como el caso de La Benquerencia, es constituirse en una isla de 2750 hectáreas con 650 de ellas destinadas a espacios comunes. La gente prefiere aislarse el fin de semana y disfrutar lo mejor posible en contacto con la naturaleza. Este proyecto ha tenido una respuesta muy favorable desde hace seis años. Está muy bien consolidado y soportó perfectamente la crisis de los años 2001 y 2002", afirma Matías Obarrio, de la firma Santiago Obarrio Farm Club, que comercializa La Benquerencia y El Argentino Farm Club.
Martín Moure, de la inmobiliaria Reynolds, explica sobre el Chajá: "Se hizo una importante inversión. Hay 600 hectáreas de espacio común y tiene tres kilómetros de costa del río Areco y, además, lo atraviesa el arroyo La Vidalita. Se puede disfrutar de la fauna y la flora autóctonas. Tiene 15.000 árboles entre tres y cuatro metros. La gente busca momentos de recreación y vida natural, y estos escenarios son ideales porque se disfruta de la serenidad que ofrece el campo".
Aunque no es lo más frecuente, algunos propietarios construyeron su casa allí para residencia permanente. La mayoría aprovecha el lugar para quedarse los fines de semana o algunos días más: llegan los jueves por la noche y vuelven a sus ocupaciones habituales los lunes por la mañana. Si bien estos emprendimientos son bien campestres, no están tan apartados de los centros urbanos, que tienen colegios privados, universidades y ejes comerciales.
Núñez Mihura agrega: "Con este tipo de vida la gente gana en tranquilidad. Al estar en el campo con todas las garantías de seguridad las 24 horas, todo el año la chacra se convierte en un refugio. Es un lugar para quedarse y vivir cada época del año a pleno".
Chacras de Paraná es un emprendimiento muy completo. Cuenta con canchas de tenis, haras de caballos árabes y criollos, golf, pesca con variedad de peces de agua dulce.
La acitividad náutica incluye dársena, amarras, playa privada a orillas del río Paraná y 2000 metros de canales para practicar todo tipo de deportes acuáticos. Este es un club de 1000 hectáreas con chacras de 10.000, 20.000 y 30.000 metros cuadrados.
Otras de las opciones es Laguna Vittel, un campo de 320 hectáreas, un centenar de ellas destinadas a espacios verdes, distribuidas en 138 lotes.
Guillermo Verdaro, de Baybros SA, opina: "La laguna Vittel, que da nombre al emprendimiento, es el primer espejo de agua de un sistema conocido como Las Encadenadas, a través de la cual está conectada directamente con la laguna de Chascomús".
Explica que es un espejo de agua de 1035 hectáreas, aproximadamente, uno de los más recomendados para la pesca del pejerrey. También es posible lograr sábalos, lisas, tarariras, carpas, bagres y otras especies. "La vegetación acuática incluye juncales, colas de zorro, totorales y duraznillares. La abundancia de la vegetción favorece la presencia de aves, que la utilizan como refugio, nidificación y cría."
Para la práctica del deporte náutico hay muelle, rampas y amarraderos. Además, posee lugares especiales para guardar remos, motores pequeños para las embarcaciones y tablas.
Para elegir
Chacras de la Cruz
A 2000 m de Capilla del Señor. Lotes de 4000 y 6000 m2, con 3 lagunas. US$ 7/9,5 por m2
El Argentino Farm Club
A 2 km de Luján. Son parcelas de 1 a 5 ha, de US$ 4 a 10 por m2. Se encuentra junto al río Luján y lo cruza el arroyo Díaz
Puerto Panal
A 3000 m del km 95 de la ruta 9, en Zárate. Son lotes de 2 a 5 ha, entre US$ 5 y 6 por m2. Dársena con capacidad para 72 embarcaciones
El Aduar
A 7000 metros del km 115 de la ruta 9, en Zárate. Lotes de ½ a 2 ha, hacia el río, y se comercializan desde los 35.000 dólares
La Benquerencia
Ruta 41, a la altura del partido de San Miguel del Monte. Lotes de entre 2 y 5 ha, de US$ 2,70 a 3,30 el m2, con tres lagunas
El Chajá
Ruta 9 hasta el km 22 de la ruta nacional 193 (a Solís). 163 chacras con 3 km sobre el río Areco, desde 3 hasta 14 ha, entre US$ 8 y 10 el m2
Laguna Vitel
Ruta 2 (entrada Chascomús), más 10 km por la ruta provincial 20. Chacras con un promedio de 1,5 ha y 1035 ha. de laguna. Se comercializa de US$ 2 a 10,50 por m2
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