
Las horas de embotellamiento que separan las zonas de countries de la Capital Federal en horas pico son una desmotivación suficiente para quienes disfrutan del verde pero trabajan en la ciudad. Una tendencia en arquitectura en todo el mundo está ganando fuerza entre los amantes de la naturaleza que no quieren despegarse de la metrópolis: se trata de las terrazas verdes, techos de edificios que están cubiertos de vegetación.
Ya popular en América del Norte y en Europa, la tendencia gana cada vez más adeptos en la Ciudad de Buenos Aires. Este tipo de “jardines” urbanos mitiga la absorción de calor que las ciudades no logran disipar durante las horas nocturnas. Javier Fernández Madero, director de Eco Cubiertas, una compañía que diseña e implementa terrazas verdes, añade otras ventajas. Entre ellas, menciona el aislamiento térmico –asegura que una terraza verde puede disminuir hasta 16° al ambiente interior– y acústico –de 8 a 10 decibeles–, afirma.
Si el consorcio se pone de acuerdo o el desarrollador tiene ganas de encarar esta obra, hay algunos pasos previos para conocer si un edificio o una casa puede tener una terraza verde o no. Fernández Madero recomienda conocer cuánto peso puede soportar el techo: en el caso de su producto, por ejemplo, significa 180 kilos por metro cuadrado, y recomienda tener especial cuidado si la propiedad es antigua. También es necesario que haya acceso al agua para poder regar el jardín que se instalará luego.
El tipo de plantas y flores que se instalarán es indiferente y depende de los gustos de cada cliente, asegura el arquitecto, y sostiene que en muchos casos los vecinos deciden instalar una huerta y hacerse cargo entre todos. En el caso del producto de Eco Cubiertas, además, la membrana que se coloca admite mobiliario urbano como bancos o faroles.
Otra de las grandes preocupaciones de los interesados en las terrazas verdes es la posibilidad de filtraciones de agua. Es común que los productos existentes vengan con impermeabilización, pero además hay soluciones termodrenantes disponibles en el mercado. En el caso de Eco Cubiertas, por ejemplo, garantizan que la impermeabilidad no necesita mantenimiento durante 10 años, pero Fernández Madero asegura que, en condiciones normales, puede operar por más de 30 años.




