
La zona, conocida hace décadas por las grandes quintas, hoy es un eje residencial y comercial. En su entorno se desarrollan las urbanizaciones, además de áreas de servicios y edificios de oficinas de primer nivel
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Countries; barrios cerrados; clubes de campo; edificios de oficinas; centros deportivos de tenis, golf, polo; lugares de entretenimiento; colegios; hospitales, y universidades privadas: apenas una síntesis que reafirma el liderazgo de Pilar en los últimos diez años, o quizás algo más.
Antes era una zona de quintas, rodeadas por frondosas arboledas, con pocos countries -entre los más antiguos figuran Los Lagartos, Highland, Mapuche-, donde la mayoría de los clubes de campo no existían, ni los barrios cerrados, condominios o parques comerciales que hoy confirman la expansión de un estilo de vida que crece en medio de un entorno natural.
Actualmente se suman en la zona más de 140 urbanizaciones, mientras que en 1996 había aproximadamente sólo 65. A fines de la década del 90 también se incorporaron los condominios -una alternativa de la casa en el country-, con seguridad, precios accesibles, donde no faltan áreas deportivas rodeadas de verde y espacios comunes.
Según los últimos censos de 2001 del Indec, ya se registraban 600 countries y barrios cerrados en la provincia de Buenos Aires, con aproximadamente 50.000 casas, ocupando 36.000 hectáreas, debido a la fuerte inmigración al primer cordón del Gran Buenos Aires rumbo a Pilar, Escobar y Luján, según información de la Federación Argentina de Clubes de Campo (FACC).
Haydée Burgueño, responsable de la inmobiliaria de Pilar desde hace más de 20 años, comenta: "Los countries y las chacras no contaban con la cantidad de familias que se han instalado en forma permanente; antes elegían Pilar para los fines de semana y las vacaciones. Hay que pensar que hace diez años había 170.000 habitantes y hoy se habla de alrededor de 270.000, sin contar las familias de fin de semana".
Todo cambió en una década: hoy Pilar -a diferencia de 1997- ha incorporado centros comerciales, cines, variedad gastronómica para todos los gustos y bolsillos. Tampoco contaba con la ruta Panamericana ramal Pilar, que llega hasta el km 61 con dos carriles, más allá incluso del Parque Industrial. Sin duda, la zona lindante al km 50 se desarrolló de manera notable, con excepción del peor momento de la crisis, en 2001.
"A partir del impulso del Acceso Norte, después llegaron el Parque Industrial, los colegios privados, la Universidad del Salvador, el Hospital Austral, los centros comerciales. Todo sumó y valorizó la zona norte, y Pilar se sumó con rapidez a los cambios y se convirtió en un eje residencial y comercial altamente competitivo", analiza Burgueño.
El partido de Pilar ocupa 355 km2 y abarca diez localidades: Zelaya, Villa Rosa, La Lonja, Del Viso, Manuel Alberti, Presidente Derqui, Villa Astolfi, Pilar, Manzanares y Fátima.
La transformación de Pilar fue impactante y este fuerte desarrollo económico a su vez multiplicó obras y proyectos de lo más variados. En el peor momento de la crisis hubo un declive en el crecimiento, que coincidió con el despertar de otras zonas, con propuestas de urbanizaciones a valores más accesibles, en áreas sin consolidar. Pero Pilar mantuvo su atractivo con propuestas bien diversificadas, además de los servicios, que incluyen áreas vinculadas con la salud, la educación y los entretenimientos.
"Entre las zonas que se destacaron vale mencionar a Manzanares, que aún conserva el encanto del campo y es el corazón del polo -cuenta Burgueño-, igual que el tramo de la ruta 28, rodeado de numerosas canchas para la práctica de este deporte. Y si se habla de polo, se anunciará en breve la realización de la muestra Estilo Pilar 2007, justamente en la Asociación Argentina de Polo, en la sede Pilar.
"Considero que el fuerte crecimiento de la zona es porque la gente busca otro estilo de vida. Algunos eligen vivir y trabajar en la zona, propuesta que antes no era posible. Hace diez años que estoy en este rubro y si bien en algún momento la crisis disminuyó el movimiento, eso fue momentáneo. Aquí hay cada vez más desarrollos", comenta María Laura Lemos, gerente comercial de Inmobiliaria Bullrich, en Pilar.
Explica que esta zona atrae las inversiones, que se vuelcan a la construcción y los servicios, lo que implica además la generación de nuevos puestos de trabajo.
Mercedes Gutiérrez, del Grupo Farallón, es contundente: "Hoy, el km 50 de Pilar es el equivalente a Puerto Madero. Todavía le queda mucho por hacer. Un dato que no se puede ignorar es, por ejemplo, la llegada del Parque Tecnológico Austral, lo que da una idea del potencial con que cuenta aún esta zona".




