
Titánico esfuerzo ese de volar bien alto como las águilas para tomar distancia de la realidad (es decir, de la insoportable pesadez de la coyuntura) y plantearse a esta altura del año cómo practicar un viraje preciso y eficaz para generar todo lo que no se logró hasta aquí durante este 2014. Es decir, un cambio de timón para impulsar la actividad. El estancamiento o ese ritmo lento, atestado de dificultades (se ven incluso algunas obras cómo dilatan los tiempos, lo que da una idea de la complejidad en la que están inmersos quienes con la mejor de las intenciones apuestan al negocio y no se amilanan), amerita un cambio. Es septiembre, ese mes con el que siempre se asocia el Real Estate para acelerar y dar lugar a que la demanda que postergó varias veces su decisión de mudarse logre con la llegada de la primavera y antes de que termine el año el sueño de vivir en otra vivienda.
En el medio, infinidad de reuniones informales, breves encuentros donde se suman estrategias para encarar los días que vienen. Trasciende una manera disociada de actuar: hacer lo imposible por esquivar el momento y aportar soluciones del día a día, mientras se tejen otras formas de financiación y se concretan acuerdos con entidades del exterior. Este es el escenario actual, donde nuevamente llega el Cedin para aportar una cuota de ilusión. Y que según la comunicación oficial A 5628, el BCRA emitió los cambios a la operatoria para agilizar su utilización y según consta con la presentación con anterioridad en el BCRA el vendedor se aseguraría los dólares en el momento preciso de la escritura.
El pedido lo habían solicitado las cámaras y entidades del sector, y esta respuesta es muy positiva ya que su aplicación permitirá la indispensable agilidad para sellar la operatoria con final feliz. La noticia subió las expectativas, aunque la duda sólo se disipará ante los resultados. Todos (incluyendo al sector y obviamente a la demanda) quieren realmente confiar en esta decisión que emana de las autoridades y que seguramente se podrá comprobar en breve.
Ahora no más palabras, sino hechos concretos. A la espera de las primeras operatorias que lleguen a término en tiempo y forma, las señales favorables de este Real Estate se difundirán con la misma velocidad como cuando los resultados son negativos y la gente muestra su descontento. Este mercado tiene capacidad de reacción rápida. Y todos quieren que sea definitivamente positiva.




