
Manzanares, en el partido de Pilar, cuenta con 15 barrios y hay más proyectos en marcha que no modifican su clima sereno
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Hace quince años esta zona era todo campo, con calles de tierra, sin supermercados ni farmacia. Nosotros comenzamos con la idea de atender a un público en esta franja que conocemos bien porque nuestros bisabuelos vinieron aquí en 1870. El cambio es notable: Manzanares ahora cuenta con 15 barrios cerrados, chacras y todos los servicios", explican Verónica y Marcelo Martignone, responsables de la principal inmobiliaria de la zona.
Los barrios originales son Los Cerrillos-San Javier y después San Francisco, pero ahora llegan a quince los barrios y las chacras con gran parte de familias jóvenes residentes que eligieron un ambiente de campo para vivir, pero también muchos para el fin de semana.
Manzanares es una zona histórica ubicada frente al Parque Industrial de Pilar, uno de los más grandes del país, a la altura del kilómetro 60 del ramal Pilar de la Panamericana.
Su historia es fuerte, ya que siguen celebrando las fiestas patronales en honor a San Luis Gonzaga, entre otras, como el lunes último, donde circulaban artesanos, músicos y vecinos a caballo junto a las parrillas en la antigua estación de tren.
"Este es un mercado también para inversores; acá en general la gente compra para toda la vida, salvo los casos en que tienen que ir a trabajar a otros países y venden la casa. Este año comenzamos bien con las ventas en la zona, a pesar de que se va a paralizar un poco todo por las próximas elecciones. Por ejemplo, muchos de los que hacen una inversión que supera los 200.000 dólares seguramente esperan que pasen las elecciones", explica Verónica Martignone.
"El primer nuevo emprendimiento que surgió fue Soles del Pilar. Entonces comenzamos a trabajar en la antigua casa de mi familia en el área inmobiliaria, un rubro que no existía, así como muy pocos comercios y servicios. Gente del centro y de Pilar llegó para instalarse, y también para invertir, interesada en un ámbito estilo rural, dentro de un emprendimiento que ofrece seguridad y servicios", agrega Marcelo Martignone.
"Acá lo que más atrae a la gente que descubre esta zona es la sensación de que la vida transcurre en un pueblo donde se afianza el estilo gauchesco. Lo ecuestre tiene un lugar de privilegio tanto para los que sólo andan tranquilamente a caballo como para los que frecuentan las canchas de polo. Todo muy cerca de la ciudad", destaca Verónica Martignone. Además agregan: "Manzanares renació en 1995, cuando Los Cerrillos y San Francisco ya eran barrios tradicionales, pero luego surgieron otros nuevos, como Lagos de Manzanares y Soles del Pilar, que eligió gente joven con chicos. Después vendimos Altos de Manzanares 1 y 2, La Cuesta, Casas del Alto y Manzanares chico".
Haydée Burgueño, que conoce a la perfección esa zona, cuenta que allí parte de su familia vivía en el tambo donde actualmente está La Ranita Club de Campo. "La transformación de Manzanares se debe a que tiene un entorno limpio de asentamientos; ha crecido muy bien porque mantiene la tradición campestre, sigue evolucionando de manera favorable, y también se han sumado condominios. Hay terrenos desde 500 metros cuadrados como en La Cuesta; de 700 a 1000 m2 en Manzanares Chico, y de 1500 a 3000 m2 como en San Francisco o Los Cerrillos", detalla Burgueño.
Con relación a las expensas que se abonan en estos barrios cerrados, Burgueño aclara: "En esta época se encareció en gran medida por la inseguridad. Antes se decía que las expensas eran caras por los gastos de mantenimiento de las áreas deportivas. Y por esa razón la gente elegía vivir en barrios cerrados que carecían de infraestructura deportiva. Pero ahora los barrios nuevos tienen costos similares a los de los countries que ofrecían más servicios debido al alto costo de la vigilancia".
Buenos vecinos
"Nosotros volvimos hace sólo diez meses a la Argentina. Por trabajo vivimos en el exterior durante 12 años y regresamos al mismo lugar, ya que habíamos vivido en una casa en el pueblo de Manzanares. Buscamos por diversos barrios hasta que nos propusieron en una fría tarde de otoño recorrer una chacrita en el barrio La Retama de Manzanares. No nos fuimos más porque ése es nuestro pequeño paraíso familiar", cuenta Mercedes Rey Aguirre, junto con sus tres hijos de entre 10 y 15 años. Destaca que el pueblo de Manzanares tiene todo lo necesario para vivir con comodidad.
En los emprendimientos más antiguos, como San Francisco, por ejemplo, donde los terrenos tienen un promedio de 1100 m2, los valores de venta oscilan entre 30.000 y 45.000 dólares, salvo dos que miran al lago, que cuestan 85.000 dólares por la ubicación; pero en promedio el precio está entre 30 y 40 dólares el metro cuadrado. También hay casas con precios entre 170.000 dólares y 310.000 dólares.
En La Retama, un barrio cerrado con 66 lotes, que es como la vida en un pueblo, pero con seguridad -dice Martignone-, hay terrenos de 3000 m2 promedio y los valores rondan los 20 dólares el m2; quedan apenas cinco lotes aproximadamente.
La Ranita CC, por ejemplo, nació en 1998; está a 4 km del centro de Manzanares y cuenta con 35 casas, 120 parcelas de chacras de 3000 y 5000 m2 a una ha, y sólo quedan 25 sin vender. Cuestan 10 dólares el m2 y entre 25.000 y 30.000 dólares los de 3000 m2, y una hectárea, entre 70.000 y 80.000 dólares.
Lomas de Fátima comienza al cruzar las vías del tren de la línea Urquiza, por lo cual ese barrio y Los Cerrillos dependen de Fátima. Cuenta con 73 terrenos que cuestan 30 dólares el m2 y suma una plaza con juegos más un clubhouse. Quedan apenas diez lotes en venta. Un terreno de 1500 m2 con una casa de 170 m2 cubiertos cuesta 170.000 dólares.
En Los Cerrillos, el barrio más antiguo de la zona, una casa de 250 m2 cubiertos con 3000 m2 de terreno cuesta 250.000 dólares. "Las fracciones no son fáciles de conseguir en la zona, pero hay alrededor del pueblo retirándose un poco del asfalto, donde se venden terrenos de 10 a 15 hectáreas entre 3 y 4 dólares el metro cuadrado, y otros frente al asfalto, entre 10 y 13 dólares el m2 ", dice Marcelo Martignone.
Según adelantaron la arquitecta Marcela Martínez y el ingeniero Gabriel Biglioni, a cargo de un nuevo proyecto, que entre las novedades en la zona figura justamente la obra del primer complejo comercial Paseo Estación Manzanares, con locales para distintos rubros, además de servicios y lugares de esparcimiento. La propuesta respeta la fisonomía del lugar.
Desde 1995 Manzanares no detuvo su ampliación como una zona completamente residencial, no tanto para fines de semana; el fuerte crecimiento en los alrededores con lugares de trabajo como el Parque Industrial; las oficinas en el km 50; más el polo y el golf en todo el entorno, atraen a muchas familias; además, por la ubicación y el estilo campestre, lejos del mundanal ruido.
LOS NÚMEROS
Lomas de Fátima: 30 dólares el m2 y un terreno de 1500 m2 con casa de 170 m2 cubiertos, 170.000 dólares.
La Retama: 66 lotes de 20 dólares el m2, pocos lotes en venta.
San Francisco CC: precios promedio 230.000 dólares, pero oscilan según la ubicación y con casas entre 170.000 y 410.000 dólares.
Chacras La Ranita CC: 35 casas, 10 dólares, de 25.000 a 30.000 dólares los de 3000 m2 y una hectárea entre 70.000 y 80.000 dólares.
Los Cerrillos: 20 dólares el m2 y un terreno de 3000 m2 60.000 dólares.
Los gastos mensuales aproximados por familia en los servicios en Manzanares son 290 pesos el gas, 130 pesos la luz y 200 pesos el teléfono.
CLIMA SERENO Y A MANO DE TODO
Manzanares en otras épocas mostraba un perfil de propietarios que privilegiaban su estadía en la zona para fin de semana y se instalaban también en verano para disfrutar de esta estación. Tal fisonomía cambió en los últimos tiempos, en donde los vecinos también buscan este lugar del partido pilarense para mudarse en forma permanente cerca de los colegios, los lugares de trabajo y los centros médicos, entre otros servicios.





