
En Belgrano se reconocen dos divisiones clásicas, C y R, cuyos límites se han extendido con el tiempo y sumado otras denominaciones, como Central, Chico, Altos, Bajo, Barrancas son algunas de ellas, a las que se agregan otras como, Las Cañitas y La Imprenta. Proyectos y precios para elegir
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Soy de Belgrano y casi todas mis actividades las desarrollo en el barrio. De chica viví con mis padres en una casa estilo Tudor, sobre Conde casi Juramento, y estudié en un colegio en Superí y Mendoza, Belgrano R. Para recibirme de arquitecta tuve que cruzar estos límites y transité los alrededores de la UB, es decir de la avenida Luis María Campos y Lacroze, lo que ahora llaman Belgrano Imprenta. Cuando mi hermano y yo nos independizamos, mis padres vendieron la casa y se mudaron a un piso en Belgrano Barrancas, en el edificio donde funciona mi estudio. Pero yo vivo sola, en un departamento sobre Balbín que, dicen, pertenece a los Altos de Belgrano. Justo en las antípodas de mi hermano, que prefirió una de las torres del Bajo Belgrano, cerca del colegio de mis sobrinas, en Belgrano Chico. ¿Por qué se ríen? No es broma. Por si esto fuera poco, compro la ropa en calles aledañas a Cabildo y Juramento, Belgrano Central, y las especies para condimentar platos exóticos en Belgrano Oriental, vulgarmente denominado Chinatown. En resumen soy de Belgrano, pero no se muy bien de cuál."
El resumen es de Lucila Lula Kelly, joven que festejaba su 25 cumpleaños en Zurich, una de las confiterías más antiguas de Belgrano. Ella accedió a responder una consulta de La Nacion acerca de la cantidad de subdivisiones de su barrio que conoce y también sobre los motivos por los que elige a este barrio para vivir. Esta fue parte de su respuesta, que de algún modo resume y comparte el espíritu del resto de los belgranenses.
Un poco de historia
Mario Gómez, director de Toribio Achával, las explica así: "En Belgrano, desde siempre, el ferrocarril dividió al barrio en C (línea Mitre, Retiro-Tigre) y R (línea Mitre, ramales Retiro a Mitre y J. L. Suárez). El Bajo Belgrano, lindante con los Bosques de Palermo era, en cambio, una zona geográficamente deprimida y económicamente necesitada, pero se hizo un importante esfuerzo de marketing para reposicionar el sector. Luego aparecieron edificios de jerarquía que dieron identidad propia a ese espacio y lo integraron al resto del barrio. Se extiende desde Libertador hacia Figueroa Alcorta y hasta Monroe (donde comienza Barrio River). En la actualidad asocia casas de categoría y conjuntos edilicios en parcelas de gran tamaño. Pero geografías urbanas tan extensas y buscadas, como Belgrano y Palermo, hoy exigen mayor cantidad de divisiones -continúa-. Cuando nos referimos a un proyecto, para ubicar al interlocutor o al lector de un aviso es necesario consignar su macro y microlocalización. A veces se eligen nombres que se relacionan con el pasado del lugar, como en el caso de Cañitas. Otras aparecen menos fundamentadas, pero siempre apuntan a que el cliente pueda tener una idea clara de la localización del bien de que se habla".
Javier Dborkin, director de Boston Andes Capital, grupo desarrollador con más de un emprendimiento en Belgrano, agrega que las subdivisiones intentan, además, dar cuenta del origen y tipo de evolución característico de cada área. "Así -explica- tenemos el desde siempre y todavía hiperresidencial Belgrano R, con sus casonas de estilo inglés, los pubs irlandeses, las veredas anchas y los horizontes arbolados; el Belgrano C, típicamente comercial con eje en las avenidas Cabildo y Juramento, desde donde se abre otro sector representativo del Belgrano original: el que abarca de Juramento a Lacroze y de Cabildo a Libertador, donde vuelve a acentuarse el perfil residencial. Pero, por otro lado, están los Belgranos más modernos o de crecimiento más reciente; el Bajo y Chico, con eje en las avenidas Monroe y Libertador, y por último Altos de Belgrano, que es hacia donde el barrio se expande." Mario Gómez agrega: "Esta última denominación obedece a la topografía del lugar, refiere a la zona que limita con Coghlan y tiene como ejes las avenidas Cramer y Balbín. Hasta hace un par de años Balbín era una arteria con algunos comercios pero sin nada distintivo, salvo que allí podían encontrarse terrenos importantes, con doble frente. Hoy cambió mucho y allí se construyen edificios de categoría".
El Alto y más allá
Por su parte, Julio Tesler, de la firma homónima, se entusiasma y describe las características de Belgrano Alto, pero no olvida las virtudes de otro paisaje sinónimo de Belgrano. "Las Barrancas son, sin duda, el paseo más antiguo y atractivo del barrio. Tres manzanas de verde, con ombúes, palmeras, magnolias, paraísos, un patio andaluz. Si a esta riqueza natural sumamos el intenso movimiento cultural (la zona cuenta con varios museos, cines, teatro) y las torres exclusivas, podría decirse que este rincón no tiene competencia y es, sin duda, el corazón de Belgrano. Sin embargo -sostiene- tampoco pueden ignorarse retazos más jóvenes del barrio, como La Imprenta y Las Cañitas. En definitiva, en Belgrano las subdivisiones no son casuales y se justifican", concluye Tesler. Aunque La Imprenta y Las Cañitas son áreas que también reclama como propias el vecino barrio de Palermo, Hernán Oppel, vicepresidente de Oppel SA, con reconocida trayectoria en Belgrano, considera "importante tener claras las subdivisiones históricas", pero reivindica La Imprenta siendo parte del barrio de Belgrano y la describe como "moderna, centro de una permanente innovación; con espacio para deportes tan diversos como el golf y el tenis; interesante movida nocturna, restaurantes y bares de moda; acceso rápido a Libertador y, por sobre todo, magníficas vistas al río".
Cerca de Libertador
Es coincidente la opinión de dos gerentes de Tizado, Fabián Bergier -Belgrano Central- y Ester Chajon -Belgrano R-, que suman a las microlocalizaciones presentadas una más: Belgrano Nuevo: "Zona en pleno crecimiento muy cercana y de rápido acceso a Libertador, en los alrededores, que incluye el colorido Barrio Chino".
Para terminar vale ceder nuevamente la palabra a Lucila o Lula. Ajena a cuestiones teóricas como las de macro y microlocalización, aseguró que Belgrano le permite "desarrollar gran parte de mi vida, sin traslados. Puedo estudiar, trabajar, pasear, celebrar con amigos, disfrutar de la naturaleza, de la arquitectura de otras épocas, del diseño más moderno todo en el límite de unas decenas de manzanas".




