Desde Gastón Acurio a Diego Cabrera, referentes de la gastronomía y de la coctelería señalan una recorrida donde la coctelería se combina con cocina de autor, platos para compartir y mesas hasta tarde
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Una recorrida donde la coctelería se combina con cocina de autor, platos para compartir y mesas hasta tarde; de clásicos de Villa Crespo y Retiro a nuevas barras de Palermo y Recoleta
“Las personas ya no rotan como antes, eligen dónde quieren ir a beber y ahí se quedan. Es por eso que la propuesta coctelera —que antes muchas veces era de after office o para tomarse un trago después de cenar— subió la vara”, explica Diego Cabrera, el bartender argentino detrás de éxitos como Salmón Gurú, Viva Madrid y Gurú Lab, en España, y Salmón Gurú Dubai y Milán.
Los comensales parecen haber optado por dejar atrás las recorridas: hoy se trata de una sola parada, una sola reserva y, a la hora de hacer cuentas, una sola cuenta. Además de la coctelería, quienes salen de noche comienzan a elegir los bares para aprovechar sus horarios con cocina extendida y encuentran en sus cartas una propuesta gastronómica que deja atrás aquellas donde primaban las papas fritas, el maní o las rabas.

“Antes el bar era pensado solamente para el momento postcena. Entonces, uno o comía en su casa o iba a comer y recién después iba a un bar a tomar un trago. Ahora puede hacer la misma salida en el mismo lugar, porque muchos bares elevaron la calidad gastronómica y muchos restaurantes —tras el boom de 2013 a 2016— mejoraron la coctelería”, explica Andrés Rolando, el gastronómico detrás de Nicky Harrison, Uptown y Trade Sky Bar.
“Históricamente, los bares fueron refugio de muchos gastronómicos, de la gente que salía más tarde y que no llegaba al restaurante a comer. Creemos muy necesario tener una buena propuesta para poder acompañar a esta gastronomía. Productos simples, pero buenos, como en el caso de que hagas un pancho o un bife. Los bares tratan de ser cada vez más eficientes y de ofrecer buena cocina”, explica Germán Sitz, de Niño Gordo y La Carnicería, detrás de la comida en Víctor Audio Bar, que ocupa el puesto #87 en el ranking de The World’s 50 Best Bars.
El clásico de Villa Crespo, 878

Para Cabrera, 878, “el Ocho”, en Villa Crespo, es uno de sus favoritos. “Un pionero. Julián Díaz, con su cocina, siempre entendió cómo acompañar los cócteles”, destaca Cabrera.
En el lugar, donde el cierre suele ser a las 2 o a las 3 de la mañana, se pueden pedir platos como shawarma de brisket, fatay, shakshuka o labneh para acompañar sus tragos clásicos, jarras para compartir, cócteles de autor dedicados a Buenos Aires —Agronomía, el cóctel frutal; Puerto Madero; o San Telmo, con whisky— y vinos.
En Thames 878, Villa Crespo. De martes a domingos, desde las 19. IG: @878bar
Platos de autor en un rooftop, Trade Sky Bar
Otra de sus paradas obligadas, y adonde Diego Cabrera recomienda ir cada vez que alguien le pregunta por Buenos Aires, es Trade Sky Bar.
“Siempre intentamos tener una gastronomía muy arriba, con una carta moderna y cocina de autor por el chef Dante Liporace, que tiene que abastecer a gente que va a comer en un piso techado o en una terraza, en invierno y en verano, entonces debe tener opciones variadas”, explica Andrés Rolando.

Así, además de sus signature cocktails con impresionantes vistas de Buenos Aires, se puede degustar desde sando de osobuco, tartar o hamburguesa de asado hasta tablas de sushi o volcán de dulce de leche.
En Av. Corrientes 222, piso 19. IG: @trade.skybar
Cócteles y cocina del mundo en Verne

“Para todo el que guste del buen beber, en Verne los cócteles de Fede Cuco se acompañan muy bien”, marca Cabrera.
Ideal para noctámbulos y amantes de la coctelería, su carta incluye sus Bocados de Barra —“pequeños platos para acompañar el cóctel”—, con brie y mermelada de tomate, o tablas para compartir.

También sumaron gyozas de hongos, camembert brûlée, tacos de bondiola o flan de té matcha para quienes van directo por el postre. Y, como siempre, hasta las 2, su hot dog.
En Medrano 1475. De domingos a jueves, de 19 a 2; viernes y sábados, hasta las 3. IG: @verneclub
Refugio de noctámbulos, Víctor Audio Bar

“En mi último viaje a Buenos Aires, pude disfrutar Víctor Audio Bar. Un lugar soñado para los que aman la coctelería, con la posibilidad de combinar los martini de los Tres Monos con los platos de Germán Sitz y Pedro Peña, los chicos de Niño Gordo y La Carnicería”, destaca Cabrera.

“Pensamos platitos para los que quieren picar y emparejar con el alcohol, pero también una propuesta de gastronomía completa, donde podés cenar tarde de la misma manera que en un restaurante”, describe Germán Sitz. La carta va desde cocktail de langostinos hasta pastrami sándwich, pollo frito o su postre emblema, Los S’mores de Víctor.
De martes a sábados, desde las 20, en Soler 5130, Palermo. IG: @victoraudiobar
Uno de los primeros speakeasy, Florería Atlántico

“Otro de los pioneros en ofrecer una propuesta completa fue Tato Giovannoni. Por eso, en Florería Atlántico siempre equilibran los cócteles con una buena cocina”, destaca Cabrera.
Entre trago y trago, en su bar se puede probar desde empanadas de centolla y langostinos hasta ancas de ranas apanadas. También hay pulpo en cachi, chipirones a la chapa con vegetales asados o costilla de cerdo rebozada. Una apuesta que Giovannoni también llevó a su versión norteamericana: Florería Atlántico en Washington D.C.
Sin reservas. En Arroyo 872, Retiro. IG: @floreriaatlantico
El elegido de Acurio y Micha, Pony Line

Por su parte, dos grandes de la gastronomía, Gastón Acurio y Mitsuharu “Micha” Tsumura, de Maido —el Mejor Restaurante del Mundo según la lista The World’s 50 Best—, apuntan hacia Pony Line Bar.
“Cuando venimos a Buenos Aires, tenemos una cábala, que es nada más llegar, pasar por Pony Line —cuenta Acurio—. Ver a Micha comerse su hamburguesa madurada, con sus papitas fritas y su kétchup casero, esa es una señal de lo rico que se come allí”.

“Un clásico del lugar. Me enamoré de su hamburguesa desde la primera vez que vine a Buenos Aires. Por entonces era más chiquita, pedí que la agrandaran. Para mí es una de las mejores de América Latina, y se suma a todos los platos que tienen. Pony Line no solo es un lugar con buena coctelería, sino que tranquilamente puedes ir a cenar ahí, tapear y tomarte unos buenos tragos. El nivel es muy alto”, agrega Tsumura.
En Posadas 1086. Hasta la 1 o las 2. IG: @ponylinebar
Sushi y chicken roll en Gran Bar Danzón

Gran conocedor, el bartender Ramiro Ferreri —el mismo que ofreció sus cócteles en la boda de Lionel Messi y Antonela Roccuzzo— tiene claros sus preferidos. “Gran Bar Danzón no para de sorprenderme. Hace más de dos décadas que es un bar donde podés comer muy bien, su chicken roll tiene 28 años en carta", dice y agrega que “es fantástico como bar y como restaurante, una mezcla de los dos. Yo sigo yendo a beber y a comer ahí con mis suegros, que son del barrio”.

El lugar fue uno de los primeros bares en sumar sushi en su carta. Ofrece, además, ceviche, ostras, spring rolls e incluso ojo de bife con papas rösti o salmón a la plancha con croûte de cous cous.
En Libertad 1161. De lunes a viernes, desde las 19; sábados, domingos y feriados, desde las 20. IG: @granbardanzon
Arañita con puré de batatas, en Basa

A la hora de recorrer la noche, otra de las paradas obligadas de Ferreri es Basa, donde “se bebe increíble y se puede comer en un muy alto nivel. Ahí siempre pido la arañita con puré de batatas y el profiterol, que todos los años cambia un poco. Cuidan los detalles, el pancito de Basa es sinónimo de que vas a pasar un momento maravilloso. Es otro de los grandes lugares para comer y para beber”, apunta Ramiro Ferreri, de RF.

La cocina está a cargo de Leandra Pérez y, en su carta, ofrecen opciones de picoteo, como langostinos tempura; entradas, como las croquetas de osobuco con alioli; y principales, como pastas, risottos o vacío braseado.
De lunes a sábados, hasta la 1. En Basavilbaso 1328, Retiro. IG: @basabsas
Estilo club inglés Oak Bar

Entre los elegidos también surge The Oak. “Lo descubrí en uno de los viajes a Buenos Aires y el lugar me pareció genial”, apuntó Cabrera.
Ubicado dentro del Palacio Duhau-Park Hyatt Buenos Aires y rodeado por sus paneles de roble antiguos, es un bar con ambiente club style, con una exclusiva selección de cócteles —de autor, por Tato Giovannoni—, whiskies y cocina de hotel cinco estrellas.

Su carta cambia quincenalmente y puede incluir platos como empanadas de queso brie y cebolla caramelizada, onigiri —la bola de arroz japonesa—, croquetas de rabo o degustación de miniburgers.
Sin reservas. Desde las 17 hasta las 0.30 o la 1, en Av. Alvear 1661, Recoleta. IG: @palacioduhau
En un petit hotel, en The Serpent Club

Uno nuevo que entra en escena es The Serpent Club, el bar de Mansión Mihura. Cuenta con la carta de cócteles de su jefa de barra, Guillermina Usqueda, la reciente ganadora del World Class Argentina 2026, y la cocina del chef ejecutivo Maximiliano Matsumoto, en su regreso al país.

La propuesta incluye platos como su perrito caliente con relish de apio, cholgas patagónicas en manteca de nduja, bao con milanesa de gírgolas o hand rolls de rillettes de trucha.
De martes a sábados, desde las 19. En el Recoleta Grand, Av. Gral. Las Heras 1725, Recoleta. IG: @mansionmihura
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