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El puré de papa es una de las comidas más fáciles de hacer. Solo requiere de hervir este tubérculo hasta el punto de que quede bien blando. Lo cierto es que en muchos hogares suele utilizarse la manteca para volverlo más cremoso, aunque no siempre se logra ese resultado. Por ello, los cocineros argentinos aseguran que el secreto reside en la técnica de pisado y no en los ingredientes que se adhieran luego.
Antes de cocinar la papa, lo mejor es cortarla en cubos y dejarla reposar en agua. Esto permite que se libere el almidón que posee y que contribuya a que el puré sea más consistente, menos pegajoso y sin grumos.

Luego de los diez minutos de reposo y del recambio de agua, el proceso de hervor debe ser a fuego moderado. Cuando se finalice, hay que colar las papas de inmediato para que no se sobrepase la cocción.
Cuando pises las papas y formes el puré, hacelo con una prensa o el típico pisapapas. Accioná de manera lenta, cuidadosa y corroborá que no queden grumos.
El hecho de añadir manteca a la preparación, al igual que leche o huevos crudos, aporta a que el puré sea más cremoso, pero eso debe replicarse, pero en caliente, para que la papa absorba mejor los ingredientes.
Ingredientes:
Paso a paso:

