Poner los churrasquitos en un recipiente profundo con una taza de aceite de oliva, la piel de 2 naranjas, romero fresco, bayas de enebro machacadas y láminas finas de ajo pelado. Tapar con papel film y dejar reposar en la heladera durante toda la noche. Al otro día escurrir y sellar bien de ambos lados sobre el disco de arado caliente. Una vez logrado el punto de cocción, retirar y reservar.
Sobre el mismo disco, cocinar las zanahorias en láminas finas, los morrones en juliana, puerros en trozos de 5 cm de largo cortados por la mitad, cebollas coloradas en octavos (separadas por capas) y el verdeo al bies. Cocinar unos minutos y caramelizar con azúcar. Agregar aceto balsámico, sal y pimienta negra. Colocar los bifes por encima para que se calienten, y mantener a baja temperatura para que las verduras no se quemen.