Colocar la liebre en una bolsa de plástico junto con una taza de vinagre.
Cerrarla herméticamente y reservarla en la heladera durante la noche.
Moverla de tanto en tanto para que se impregne bien. Retirarla y lavarla. Cocinar en una cacerola junto con ½ taza de vinagre, 1 y ½ l de agua, laurel y miel.
Dejar enfriar la liebre en el caldo, retirarla y desmenuzarla.
Cortar los vegetales en bastones y cocinarlos en una cacerola en ½ l de agua y ½ l de vinagre. Cuando estén tiernos retirarlos y dejarlos enfriar en agua helada.
Escurrirlos y mezclarlos con la carne de liebre.
Salpimentar y colocar en frascos esterilizados. Cubrir con aceite y reservar en la heladera.