Tomar las supremas, sin piel y sin la doble pechuga, y cortarlas longitudinalmente para que al extenderlas queden como una mariposa.
Salpimentarlas y poner sobre cada suprema una feta de jamón y otra de queso fontina (también puede ser gruyère o fynbo), dejando libre los bordes para poder cerrarlas.
Aplastar bien y llevar 10 minutos a la heladera.
Calentar la manteca con un chorro de aceite y cocinar las supremas rellenas de 4 a 6 minutos por lado, y cuando estén listas, agregarles la crema y dejar reducir a fuego bajo, rectificando la sazón.
Para acompañar: hervir durante 15 minutos los papines con su piel en abundante agua con un puñado de sal gruesa.
Cuando estén tiernos, escurrirlos, pasarlos a una sartén caliente con un chorrito de aceite de oliva y las hierbas aromáticas frescas, y sartenear.