Formar una corona de harina y colocar en el centro los huevos ligeramente batidos, sal y una cucharada de aceite de oliva.
Unir y amasar hasta obtener un bollo.
Cubrir con papel film y reservar en la heladera durante 1 hora.
Estirar hasta obtener láminas de un grosor de 3 mm. Saltear la cebolla picada.
Procesar el brócoli (blanqueado) y mezclar con ricota, queso de rallar, cebolla y yema de de huevo. Salpimentar y condimentar con perejil fresco picado.
Disponer porciones de este relleno sobre la masa dejando algunos centímetros entre porción y porción. Humedecer los bordes de la masa con agua.
Colocar otro rectángulo de masa por encima y armar los ravioles. Cortar a cuchillo o con un cortapastas.
En un cuenco profundo mezclar morrón y tomates en cubitos con ajo picado, verdeo en rodajitas, sal, pimienta, un hilo de aceite de oliva y jugo de limón.
Freír los ravioles.
Retirar, colocar sobre papel absorbente y servir con la salsa criolla.