De todas las achuras, los riñones son probablemente las más difíciles de cocinar. Pero son super nutritivos porque tienen hierro y vitamina B12, así que les vienen muy bien a las personas con anemia por carencia de hierro. No es que cueste tanto cocinarlos sino que es un poco complicado lavarlos y limpiarlos porque tienen bastante nervios y grasa y un olor un poco fuerte. Pero el plato de riñones con vino blanco o jerez, es un manjar de dioses. Los franceses la tienen clara, por eso esta receta de riñones a la francesa salió elegida para que tengas una propuesta diferente en tu menú. Se hace bastante rápido una vez que tenés los ingredientes a mano y el resultado es un plato exquisitode riñones a la francesa con el que vas a sorprender. Seguí el paso a paso y ¡a disfrutar de una receta sofisticada y original!
Limpiar los riñones quitando los nervios y la grasa, y cortarlos en tajaditas.
Ponerlos en una fuente, rociarlos con el vinagre y reservar en frío por media hora.
Retirar y dejar que escurran el líquido sobre papel absorbente.
En una sartén fundir la manteca y saltear los riñoncitos; agregar el perejil y ciboulette picados; condimentar con sal y pimienta; y luego de 10 minutos de cocción a fuego medio volcar el vino y la salsa.
Mezclar bien, dejar cocinar 2 minutos más, sin que hierva la preparación; y servir bien calientes acompañados de arroz blanco cocido.
Como todas las vísceras los riñones deben consumirse muy frescos. Cuando se compran, deben ser muy firmes, con un bonito color uniforme. Si se venden con su grasa, debe ser firme y blanca, garantía de su frescura. Los riñones cubiertos de grasa son un signo de buena calidad.
Al igual que con el hígado, la cocción debe realizarse con precaución: los riñones demasiado cocidos se vuelven rápidamente duros y gomosos. A excepción de los riñones de res que requieren una cocción prolongada, y a fuego lento, deben cocinarse rápidamente: unos minutos son suficientes para que el exterior se queme y el interior permanezca rosado, sin ser raro, y suave.