Hacer un volcán en un bowl con harina y agregar en el centro huevos, aceite, hierbas picadas, sal y pimienta. Unir todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa y homogénea.
Luego, estirar con máquina o palote hasta lograr láminas anchas de 3 mm. de espesor. Unir al menos tres láminas entre sí superponiendo 1 cm. de borde de cada masa sobre la otra, formando un rectángulo.
Llevar a horno moderado por 50 minutos las cabezas de ajo envueltas en aluminio. Retirar y apretar con las manos para extraer la pulpa.
En un cuenco, mezclar ricota, queso rallado, acelga procesada con ajos, un huevo, sal y pimienta. Cubrir la masa con jamón crudo, distribuir la mezcla en forma homogénea, salpimentar, y arrollar el "rótolo" hasta lograr un cilindro compacto.
Luego envolver en un lienzo limpio, atar las puntas, y hervir unos 40 minutos. Retirar, dejar enfriar y cortar en rodajas chicas.
Colocarlas sobre una fuente, rociarlas con crema y un poco de queso y gratinar en horno a temperatura alta.
Para la salsa, realizar un caramelo rubio e incorporarle aceto, vino blanco, puré de tomates y jengibre rallado.
Cocinar a fuego bajo 20 minutos, procesar la salsa, volver a la olla, dejar reducir hasta espesar y servir con la pasta gratinada.