Cortar las pechugas en cubos chicos. Colocarlas en un recipiente profundo y cubrir con el ajo en láminas, hojas de cilantro, el chile sin semillas en rodajas, la leche de coco (menos dos cdas. que se reservarán para el final), el jugo de limón, un hilo de aceite de maíz, curry, comino, sal y pimienta negra recién molida. Tapar la preparación con papel film y reservar en la heladera durante 48 horas.
Hidratar los fideos en agua fría durante 15 minutos, luego cocinarlos en una olla con agua hirviendo y una cucharada de sal gruesa hasta que estén al dente. Retirar y reservar en un bol con dos cucharadas de aceite.
En una sartén bien caliente saltear rápidamente hasta dorar los cubos de pollo macerados, agregar las échalotes en láminas o cubos y los ajíes en tiritas.
Cocinar a fuego fuerte durante cinco minutos, agregar los fideos, salpimentar, rociar con crema y con dos cucharadas de leche de coco. Cocinar un minuto más, condimentar con hojas de tomillo y servir caliente.