agua fría (cantidad necesaria). Relleno: 2 tazas de garbanzos cocidos
6 tomates perita
2 cucharadas de azúcar
1 taza de queso parmesano rallado
250 g de queso fresco
3 huevos
100 cc de crema de leche
tomillo fresco
1 cebolla blanca y 1 morada
Preparación
Colocar sobre la mesada la harina junto con el azúcar y la sal. Añadir la manteca fría en cubos y trabajar con los dedos hasta formar un arenado. Incorporar las yemas y trabajar la masa con agua fría sin amasar demasiado.
Llevar a la heladera durante 1 hora y forrar una tartera.
Pinchar la superficie y precocinar en horno a temperatura media durante 10 minutos.
Cortar los tomates en cuartos, retirarles la pulpa y las semillas, salpimentarlos, espolvorearlos con azúcar y rociarlos con unas gotas de aceite.
Cocinarlos en el horno a temperatura moderada durante 20 minutos. Retirarlos y procesarlos con los garbanzos.
Colocar la preparación en un bol, incorporar el queso rallado, hojas de tomillo, la crema, los huevos, sal y pimienta negra recién molida.
Mezclar todos los ingredientes y cubrir la tarta.
Cocinar 20 minutos en el horno a temperatura moderada. Retirar, agregar el queso fresco cortado en cubos y las cebollas en láminas finas.
Volver al horno y cocinar 5 minutos más a temperatura bien alta.