Los rumores afirman que el matrimonio, radicado en Montecito, California, está al borde del abismo
2 minutos de lectura'

Ser criticados sin descanso por haber tomado un camino distinto al que se esperaba de ellos es una cosa, pero otra bien diferente es ser acusados por fraude y, como consecuencia de ello, ver tambalear una ambiciosa arquitectura financiera familiar. Así de frágiles están las cosas por estos días en la vida de los duques de Sussex. Condenada al ostracismo por la casa real británica después de la publicación del libro En la sombra y de Harry y Meghan, el documental de Netflix, la pareja ahora suma otros contratiempos. Uno de ellos tiene que ver con la ruptura “de mutuo acuerdo” del contrato con Spotify, la poderosa plataforma de música y podcasts. El pasado 15 de junio, en un comunicado conjunto, la empresa y la pareja anunciaron que ya no trabajarían juntos. En otros términos, esto significa que no renovarán Arquetipos, el podcast de Meghan Markle. Bill Simmons, uno de los ejecutivos del gigante de streaming, llamó “estafadores” a Harry y a Meghan y canceló por incumplimiento el contrato que tenía con ellos y que ascendía a 20 millones de dólares. Hay quienes aseguran que, además, los embates que reciben sin pausa están jaqueando la estabilidad del matrimonio.


Otras noticias de Revista ¡HOLA!
“Te amo infinitamente”. El ex piloto Ralf Schumacher se casó con su novio francés en una íntima ceremonia en Saint-Tropez
Hollywood tiene su realeza. Estas son las dinastías familiares del cine más adoradas por el público
“Me banca y me alienta”. Yazmín Jaureguy, la mujer del “Colo” Barco, habla sobre su historia de amor con el mediocampista
1Qué se sabe de… La faceta menos conocida de Matt Dillon, la hija de Michael Douglas que da el gran salto y Brad Pitt muy enamorado
2Reina Máxima: las fotos de su formación militar, el significado de la boina que recibió y una sorpresa final que la emocionó
3Bodas de plata: Brooke Shields y una historia de amor de 25 años que sabe de crisis y reinvención
4Estado de alerta. La hija de la princesa Mette‑Marit, que espera un trasplante de pulmón, debió volver a Noruega para acompañar a su madre






