Revista Jardin

Qué hacer para tener más y mejor fruta esta temporada

¿Tenés un árbol frutal? Hay tareas muy sencillas que necesitamos realizar ahora para mejorar la calidad de los frutos. El especialista Juan Buela nos cuenta cuáles son y cómo hacerlas.

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El invierno es época de poda y la primavera es época de raleo, prevención de enfermedades y de plagas, desbrotado o poda en verde. La forma y tamaño ideales de un frutal es aquella que nos permita cosechar sus frutos y manejarlo con facilidad. La altura debería ser entre 2,50 m hasta 3 m y con el 100% de la copa vestida y con fruta. Con la poda se regula la cantidad a producir y se distribuye la producción. Si tuvimos en cuenta una correcta fertilización con compost o estiércol en el invierno y una buena provisión de agua durante la temporada, nuestros frutales ya habrán florecido y estarán formando la fruta. Este es el momento para realizar una tarea importante: el raleo.

Juan Buela revisando la fruta del árbol.
Juan Buela revisando la fruta del árbol.Ines Clusellas/ Revista Jardin

El raleo

Consiste en eliminar de una rama cierta cantidad de fruta en formación. La planta naturalmente tiende a “abortar” una cierta cantidad de fruta por malformaciones o “no formaciones” debido a: heladas durante su floración, viento o lluvia, porque esa flor no es visitada por insectos y no se poliniza. Cuando el período de aborto pasó y vemos los frutos pequeños creciendo, es momento de dejar solo algunos por rama para que la rama pueda soportar el peso de su propia producción y no se quiebre.

Raleo de frutos para dejar una menor cantidad por rama.
Raleo de frutos para dejar una menor cantidad por rama.Ines Clusellas/ Revista Jardin
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La cantidad de frutos a dejar dependerá de: la cantidad total, de la cantidad de cada brindilla (rama productiva), de la edad del árbol y del estado del árbol.

Cuanto antes se haga este raleo más tiempo le damos a la fruta que queda para que tome mejor tamaño.

Se eliminan primero los frutos más pequeños, con manchas o muy juntos. La rama debe quedar con una cantidad equilibrada y alternando uno de cada lado. Los duraznos o pelones “mellizos” se eliminan también (vienen pegados).

Izquierda: Una rama con mucha fruta que deberá ser raleada. Derecha: Un durazno mellizo.
Izquierda: Una rama con mucha fruta que deberá ser raleada. Derecha: Un durazno mellizo.Ines Clusellas/ Revista Jardin

Un durazno pequeño va a tener el mismo carozo que un durazno grande, por eso es mejor menos cantidad y mayor tamaño. A su vez, maduran mejor y con mejor color.

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Un ejemplo de duraznero bien raleado, con una cantidad de fruta equilibrada y alternando una de cada lado.
Un ejemplo de duraznero bien raleado, con una cantidad de fruta equilibrada y alternando una de cada lado.Ines Clusellas/ Revista Jardin

Pulverizaciones preventivas

Las temperaturas primaverales entre 10 y 25°C con más del 50 % de humedad (y quizás con lluvias ) hacen que los frutales sean más propensos a enfermarse ya que los nuevos brotes están muy tiernos. Vemos problemas como el torque del duraznero. Es necesario prevenir con pulverizaciones de productos funguicidas e insecticidas, para conservar su sanidad tanto en la parte vegetativa como productiva.

Izquierda: Rama con torque del duraznero. Foto derecha: Así se ve la fruta de un manzano enfermo.
Izquierda: Rama con torque del duraznero. Foto derecha: Así se ve la fruta de un manzano enfermo.Ines Clusellas/ Revista Jardin

Estos trabajos o manejos deberían ser dirigidos por un profesional idóneo para tener éxito y no dañar tanto el medio ambiente como nuestra salud.

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Desbrotado

Es una tarea que consiste en eliminar de la copa ramas nuevas para dejar entrar la luz. Se trata de una poda “en verde” donde se eliminan ramas que pueden cerrar la copa y que compiten con otras productivas. Es una tarea sencilla y que puede realizarse durante todo el año.

Se eliminan las ramas que pueden cerrar la copa y evitar en ingreso de luz al resto de la planta.
Se eliminan las ramas que pueden cerrar la copa y evitar en ingreso de luz al resto de la planta.Ines Clusellas/ Revista Jardin

Por último, es necesario: mantener las ollas grandes y libres de malezas para que no compitan por disponibilidad de agua y de nutrientes; proteger los troncos para que no sean “lastimados” por la bordeadora o por las liebres; cambiar las barreras contra hormigas dos veces al año por el crecimiento de la planta.

La barrera antihormigas debe cambiarse dos veces al año.
La barrera antihormigas debe cambiarse dos veces al año.Ines Clusellas/ Revista Jardin
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Juan Buela @frutal_organico