
Tradicionalmente asociados a galerías, balcones o quinchos, hace un tiempo que los cerramientos empezaron a trasladarse al interior de la vivienda como respuesta a nuevas necesidades. Diseñados con sistemas de puertas pivotantes, rebatibles, o con sistemas de aberturas clásicas, los cerramientos permiten redefinir usos, sumar privacidad o integrar ambientes con un gesto simple, sin alterar la estructura.
Así, lo que antes se usaba para vincular con el exterior hoy se reinterpreta puertas adentro: para dividir sin perder continuidad, sumar luz en ambientes profundos o generar usos flexibles dentro de plantas cada vez más integradas.

Pionero del concepto
Construcción emblemática de la arquitectura moderna, los Ateliers de Bonet, tienen su ejemplo pionero de la mano de este cerramiento con paneles pivotantes de madera y hierro.

Ubicado en el último piso del edificio de Suipacha y Paraguay, en el Atelier B tres paneles separan el lugar de descanso y el de trabajo, que permiten integrar también para generar un enorme espacio de intercambio.
Separar sin encerrar
“Los dueños buscaban un elemento para dividir sin ocultar. Trabajando en conjunto con el herrero, desarrollamos este panel plegable, que ofrece la flexibilidad de integrar o separar la cocina”, cuenta el arquitecto Francisco Sherriff sobre esta increíble renovación de un dúplex en Cañitas.
Las puertas plegables con bisagras y paños de vidrio traslúcido funcionan como un filtro entre cocina y comedor: regulan el paso pero dejan circular la luz.
La misma lógica (y sistema) aplicaron las arquitectas Victoria y Lucía Kaufman, hermanas y socias de Pat Arquitectura, en este PH en Saavedra. De un lado el living, del otro, el escritorio, la puerta plegable permite ampliar el ambiente y ganar metros o cerrarlo, según la necesidad.

A la hora de pensar la propia
Un buen cerramiento es mucho más que un adorno, es una posibilidad de adaptar la casa al ritmo de quienes la usan. A la hora de elegir qué y como hacer para dividir o integrar un ambiente, conviene evaluar no solo la cuestión estética sino también el uso cotidiano que va a tener: cuánto se va a abrir, hacia dónde podrían desplazarse las hojas y qué grado de privacidad necesitamos.
Para tener en cuenta:
Elegir un sistema según el uso
- Hojas plegables → ideales para abrir completamente un espacio
- Rebatibles → mejor cuando se busca un límite flexible sin grandes dimensiones
- Pivotantes→ La apertura no va a ser total ya que los paneles se mantienen sobre el eje
Pensar en el espacio disponible
- Si no hay lugar para el giro → mejor plegables
- Si el ambiente lo permite → las rebatibles clásicas son más simples y económicas
Apostar al vidrio para ganar luz
- Transparente → integra visualmente
- Traslúcido o texturado → suma privacidad sin oscurecer
Menos estructura, más liviandad
- Perfilerías finas (aluminio o hierro liviano) hacen que el sistema “desaparezca”
- Colores claros → más livianos
- Negro → más protagonista, efecto industrial
Usarlas como “muros móviles” para
- dividir monoambientes
- ocultar un home office
- independizar cocina o dormitorio
- conectar interior/exterior
Ambientes que se expanden
En esta reforma que llevó adelante la arquitecta Milagros Loitegui, junto con el estudio Escalante Vela, y en sociedad con su madre, María Silvia Loitegui, las puertas rebatibles permiten integrar o sectorizar living y biblioteca según la ocasión. Al abrirse completamente, las hojas quedan contra los laterales y amplían la percepción del espacio; cerradas, generan un ambiente contenido sin perder luminosidad.

Optimizar en vertical
Siguiendo esta lógica de ventanas sin marco, el dormitorio de este PH se diseñó con un cerramiento de tres ventanas continuas que logran una apertura total al living.

“En el dormitorio, aprovechamos hierros sobrantes de obra y creamos paneles con vidrio traslúcido que dejan pasar la luz y ventilar sin resignar privacidad”, aseguran las arquitectas Iara Martins y Ailén Perfecto, de MP Arquitectura.

De pasaplatos a apertura total
En esta cocina diseñada por la arquitecta Trinidad Reina, cuatro paños de vidrio y hierro montados sobre perfilería metálica convierten la ventana interior en una conexión directa entre cocina y comedor. El sistema permite plegar completamente los paños y ampliar la superficie de uso sin sumar metros.

Delimitar con liviandad
En este monoambiente reformado por DIPA arquitectos, el cerramiento vidriado organiza el dormitorio sin generar un corte visual. El vidrio mantiene la continuidad espacial y la luz, mientras que la perfilería negra define con claridad los límites.

Abrir hacia afuera
“Por liviandad y simplicidad de sus perfiles, las ventanas en hierro habilitan muchas posibilidades de apertura, para satisfacer las ganas de ventilar o de integrarse por completo al exterior”, explica el arquitecto Esteban Rodríguez, uno de los fundadores de Oficios Asociados (OOAA).

En su casa, las puertas pivotantes conectan el living con el patio y convierten interior y exterior en un único ambiente.
Este sistema de paneles de vidrio con perfilería de hierro resulta ideal para ampliar la superficie usable y potenciar la relación con el verde.
Transiciones suaves
Los arquitectos Virginia Badino y Gustavo Losa eliminaron una pared del living de éste PH y, para su reemplazo, idearon una mampara de hierro y vidrio repartido.

El PH era muy oscuro y estaba demasiado compartimentado, pero había un presupuesto destinado a hacer cambios. Entonces, nos enfocamos en su potencial, en cómo iluminar y abri””
— Arqs. Virginia Badino y Gustavo Losa, a cargo de la reforma



























