
Cuando no existe “el cuartito de la tele” ni un playroom, la ubicación de la pantalla se suele dirimir entre el dormitorio o el living, como mal menor. Ahí, por supuesto, entran a jugar los hábitos y las prioridades, los criterios estéticos o de higiene del sueño.
¿Por qué llevar la tele al living? Porque hoy ya no la usamos tanto para ver el noticiero sino películas, porque el tabú perdió fuerza, porque allí suele estar el sillón más cómodo y, sobre todo, porque los espacios hoy se piensan de modo versátil, para varios usos, y a nadie le gusta ver ese living tan lindo vacío la mayor parte del día (si no todo).
En el centro
“Siempre pensé esta casa a partir de la conexión entre todos los ambientes sociales, con el área del sillón y la TV como centro, y la cocina y la terraza como órbitas”, nos dijo la joven arquitecta Martina Romano hablando sobre su dúplex en Belgrano.

Muchas veces, no poner la tele en el living pasa por la falta de una pared libre y lógica para hacerlo, más que por otra cosa.

Función privada
En el caso de esta reforma llevada a cabo por el arquitecto Martín Gallino, socio fundador de Estudio Nodo, ubicar la tele en el living no pasó por la falta de otros espacios, sino por el particular modo de vivir la casa que tienen sus dueños. Mejor motivo, imposible.

El proyecto planteó una gran cocina que también aloja el único comedor de la casa (no dejen de verla haciendo click acá) donde transcurren las celebraciones y el flujo social más nutrido. El living a la calle, por su lado, se reserva para reuniones chicas y el uso de la pareja. ¿El resultado? Un departamento donde cada ambiente vive y se aprovecha en su plenitud.

Con su style
Andrés Baglivo es el dueño de la marca de indumentaria Roberto Sánchez y, también, de un PH lleno de ideas que pueden volver a ver haciendo click acá.

“La gente que viene siempre me pregunta si soy fanático del azul, ¡la verdad que no! Solamente me gustó y lo hice así”. Dentro del patrón geométrico que creó para el lugar de guardado, la tele queda bien ubicada tanto funcional como estéticamente.

Inmejorable
“La sentimos como una casa de campo. Es muy silenciosa y tiene mucho verde”, nos dijo Melissa Domit, creadora de la marca homónima de blanquería para hogares y hoteles, sobre su casa en Olivos. Esa sensación primera habla de una informalidad muy cálida, donde la reunión es el objetivo que prima.

Abajo, les mostramos una gran idea del diseñador de interiores Sebastián Salazar para el living de una gran familia ensamblada.

El Estudio Salazar desarrolló un revestimiento especial para la boca de la chimenea, que quedó alineada a las dimensiones de la TV.
Grilla de programación
Lucas Geya, arquitecto y fundador de Estudio Geya proyectó esta impactante casa en Ituzaingó de grandes dimensiones materializadas en hormigón y madera. Para darle a cada espacio un espíritu clásico, contemporáneo y, sobre todo, cálido (el gran desafío) convocó a su pareja, Mariana Cantero, al frente del estudio de diseño Muc.

En el mismo sentido va la biblioteca de Érica Heidenreich, creadora de la marca de interiorismo Solsken, en su casa de Tigre.

Cuando el nicho destinado a la tele se ajusta bien a sus medidas (lo que se puede prever con estantes móviles, en caso de futuros cambios), el resultado es mucho más discreto y elegante.
Todos juntos
El motor de la reforma que emprendió el estudio Mazzinghi-Sánchez en esta casa de los años 70 de La Horqueta fue reemplazar una distribución antigua –que hacía de cada actividad una isla– por un esquema que favoreciera la interacción entre los miembros de la familia.

Para eso crearon un living íntimo que se encuentra integrado a la cocina, pero en el paso hacia el living-comedor formal. “Optamos por integrar este espacio plenamente para estimular el encuentro”, describe Mazzinghi. Pero, muy importante, no cedieron nada de estilo ni lo ocultaron.

Camuflaje
Para los que no quieren ir tan a fondo, disimular la tele es la opción. Así como en el ejemplo de arriba la biblioteca negra la disimula cuando está apagada, muchos dirigen la imaginación a esconderla dentro de un mueble.

También, a asociar su forma con lo que la rodea.

A medida
Estas imágenes corresponden al PH de la diseñadora de interiores María Eugenia Bagnardi, tras la refacción general que emprendió junto con Inés Coviello, su socia en el Estudio Cántaro Bardó.

“La identidad, los gustos y las reuniones de la familia fueron las premisas del proyecto".




