LIVING vidrio repartido
Revista Living

Encantador.

El detalle centenario que transforma la luz y volvió a ponerse de moda

Durante décadas, fueron parte de cocinas, galerías y entradas de casas chorizo y PH. Hoy, arquitectos y decoradores los recuperan para dividir ambientes, sumar privacidad y, sobre todo, llenar los interiores de reflejos

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Hay casas que tienen una luz especial. No necesariamente porque posean grandes ventanales o techos vidriados, sino porque la claridad entra filtrada por paños de color ámbar, verde, rosa o azul y va dibujando reflejos sobre pisos, paredes y muebles.

Lo que hoy muchos celebran como un recurso decorativo de fuerte personalidad formó parte de la arquitectura cotidiana durante más de un siglo.
Lo que hoy muchos celebran como un recurso decorativo de fuerte personalidad formó parte de la arquitectura cotidiana durante más de un siglo. SERENA ELLER

Mucho antes de que el diseño contemporáneo redescubriera sus posibilidades, los cerramientos de vidrio repartido ayudaban a resolver un desafío central de las viviendas urbanas: cómo aprovechar al máximo la luz natural sin resignar privacidad.

La luz como protagonista

En las casas chorizo, los PH y las construcciones de inspiración europea que se multiplicaron entre fines del siglo XIX y principios del XX, los ambientes se organizaban alrededor de patios y corredores. Para que la luz llegara hasta los espacios interiores se incorporaban puertas vidriadas, banderolas, galerías cerradas y mamparas que permitían que la claridad circulara por toda la casa.

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Por eso no resulta extraño encontrarlos todavía en cocinas antiguas, patios cubiertos o accesos que sobrevivieron sucesivas reformas.
Por eso no resulta extraño encontrarlos todavía en cocinas antiguas, patios cubiertos o accesos que sobrevivieron sucesivas reformas.

Los vidrios texturados —martelé, catedral o fantasía— cumplían una función clave: dejaban pasar la luz, pero difuminaban las vistas. Los toques de color añadían además un efecto cambiante que transformaba la experiencia de los espacios a medida que avanzaba el día.

Del patrimonio a la tendencia

Las nuevas versiones suelen combinar perfilerías metálicas negras con vidrios texturados en tonos ámbar, verde oliva, rosa empolvado o amarillo. El resultado mantiene el espíritu original —filtrar la luz, delimitar espacios y preservar cierta intimidad—, aunque con una estética más contemporánea.

Este recurso no se trata como una reliquia para conservar, sino también como una fuente de inspiración.
Este recurso no se trata como una reliquia para conservar, sino también como una fuente de inspiración. Daniel Karp
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Separar sin encerrar

Estos cerramientos aparecen como una alternativa atractiva a los tabiques tradicionales. Separan sin encerrar, dejan pasar la claridad y aportan color sin necesidad de recurrir a revestimientos o pinturas.

Pero quizás su mayor virtud siga siendo la misma que sedujo a generaciones anteriores: la capacidad de transformar algo tan cotidiano como la entrada de luz en un espectáculo silencioso que cambia cada día.

Un gran recurso en tiempos en los que muchas viviendas buscan integrar ambientes sin perder luz ni sensación de amplitud.
Un gran recurso en tiempos en los que muchas viviendas buscan integrar ambientes sin perder luz ni sensación de amplitud.Javier Picerno

Algunas tendencias regresan por nostalgia; otras, simplemente, porque nunca dejaron de funcionar.

La ventana que se lleva todas las miradas

Entre muebles rústicos, fibras naturales y una paleta dominada por los blancos, la antigua ventana se convierte en la protagonista de la cocina. La textura de los paños suaviza la luz y crea un fondo cambiante que acompaña la vida cotidiana sin perder delicadeza.

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Un límite suave entre adentro y afuera

Desde el living, la vista hacia la galería permanece intacta, pero la presencia de los paños color ámbar aporta una dosis extra de calidez.

En casa de la decoradora correntina Victoria Saiach, la división organiza los espacios sin convertirlos en compartimentos estancos y hace que la luz se convierta en parte de la decoración.
En casa de la decoradora correntina Victoria Saiach, la división organiza los espacios sin convertirlos en compartimentos estancos y hace que la luz se convierta en parte de la decoración.

Un rincón teñido de luz

A medida que avanzan las horas, las distintas tonalidades modifican la percepción del espacio y aportan una atmósfera imposible de lograr con superficies completamente transparentes.

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La combinación de amarillo, verde y rosa transforma este pequeño comedor en un ambiente íntimo y envolvente.
La combinación de amarillo, verde y rosa transforma este pequeño comedor en un ambiente íntimo y envolvente. SERENA ELLER

Privacidad para un loft a planta abierta

En este loft de espíritu industrial, la estructura de hierro y vidrio permite independizar sectores sin resignar amplitud visual. La textura apenas insinúa lo que sucede detrás y suma una capa de intimidad en una planta completamente abierta.

“El diseño y el color de los vidrios del divisor están inspirados en los conventillos de La Boca. Generamos un límite sutil y ganamos privacidad en el dormitorio”, dice la arquitecta Cecilia Fidanza.
“El diseño y el color de los vidrios del divisor están inspirados en los conventillos de La Boca. Generamos un límite sutil y ganamos privacidad en el dormitorio”, dice la arquitecta Cecilia Fidanza.Javier Picerno

Una entrada con carácter

Combinados con las antiguas puertas de madera y la araña de cristal, aportan color, profundidad y una impronta difícil de olvidar desde el primer paso dentro de la casa.

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Los paños turquesa y fucsia convierten el acceso en una verdadera escena de bienvenida en la casa de Cecilia Astigarraga proyectada por Estudio A&T Arqs.  
Los paños turquesa y fucsia convierten el acceso en una verdadera escena de bienvenida en la casa de Cecilia Astigarraga proyectada por Estudio A&T Arqs.  Javier Picerno

La luz viaja de un ambiente a otro

Las aberturas originales permiten que la claridad circule entre los distintos sectores de la vivienda, incluso cuando las puertas permanecen cerradas. Un detalle habitual en las casas de época que sigue demostrando su vigencia y que muchas reformas buscan preservar.

Yanina Ricci y Lucas Fernández dueños de éste PH centenario en el barrio de Caballito, recuperaron las aberturas originales, los pisos de pino tea y dejaron parte de las paredes con ladrillo a la vista.
Yanina Ricci y Lucas Fernández dueños de éste PH centenario en el barrio de Caballito, recuperaron las aberturas originales, los pisos de pino tea y dejaron parte de las paredes con ladrillo a la vista. Javier Picerno

Pequeños toques, gran efecto

Integrados a una reforma de líneas simples, funcionan como un guiño al pasado y como una prueba de que, a veces, los detalles más pequeños son los que dejan una huella más fuerte.

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Aunque ocupan una porción mínima de la ventana, los paños amarillos y rojos alcanzan para cambiar el carácter de la cocina.
Aunque ocupan una porción mínima de la ventana, los paños amarillos y rojos alcanzan para cambiar el carácter de la cocina. Javier Picerno