Revista Living

Se mudó a un edificio de 1923 y los vecinos, todos de la misma familia, le dieron pistas para hacer más fácil la obra

La arquitecta Ekaterina Künzel reformó su departamento de Recoleta armonizando la impronta de la historia colectiva con la contemporánea, que identifica sus obras.

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Cuando la arquitecta Ekaterina Künzel vio el aviso de venta de este departamento, en seguida intuyó su potencial, pero, al verlo personalmente, quedó directamente cautivada por la calidad de la construcción y la calidez de los detalles originales. Ubicado en una bulliciosa esquina de Recoleta, el edificio que lo contiene tiene solamente tres pisos, fue construido en 1923 y lleva tallada la firma otro arquitecto, Gino Marchesotti.

ANTES. El espacio social estaba muy dividido. DESPUÉS. Se corrió la puerta con vidrio repartido y se demolió uno de los tabiques para ver desde la entrada todas las ventanas.
ANTES. El espacio social estaba muy dividido. DESPUÉS. Se corrió la puerta con vidrio repartido y se demolió uno de los tabiques para ver desde la entrada todas las ventanas. Daniela Mac Adden

Pasó un tiempo antes de que Ekaterina se enterara no solo de que Marchesotti había proyectado ese edificio para su familia, sino también que sigue en manos de sus descendientes, que preservan su valioso legado. “Soy la única que no forma parte de esa familia. Los vecinos fueron un gran apoyo durante la remodelación, en particular Marcelo, el sobrino nieto de Gino, que conoce todos los secretos del edificio. Durante la obra no dejamos de sorprendernos de la increíble calidad constructiva que habían empleado cien años atrás”, recuerda.

DURANTE. Las vigas son las huellas de las divisiones anteriores. Los refuerzos, a cargo de la estructuralista Martha Podestá, requirieron demolición por etapas, apuntalamientos y colocación de perfiles doble T.
DURANTE. Las vigas son las huellas de las divisiones anteriores. Los refuerzos, a cargo de la estructuralista Martha Podestá, requirieron demolición por etapas, apuntalamientos y colocación de perfiles doble T.Daniela Mac Adden
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Eliminamos las divisiones y generamos un ambiente amplio y luminoso en el que podemos disfrutar del encanto de la arquitectura de época con una distribución actual.”

Arq. Ekaterina Kümzel, responsable de la reforma y dueña de casa

Una decisión emocional

La música es una de las pasiones de Ekaterina Künzel, que además de arquitecta, es cantante. Así llegaba el piano vertical comprado en un remate que le regaló su mamá, la decoradora y ex bailarina del Teatro Colón Vilma Künzel.
La música es una de las pasiones de Ekaterina Künzel, que además de arquitecta, es cantante. Así llegaba el piano vertical comprado en un remate que le regaló su mamá, la decoradora y ex bailarina del Teatro Colón Vilma Künzel. Daniela Mac Adden

Los que conocen el estilo moderno de la arquitectura que practica Ekaterina pueden haberse sorprendido ante su decisión de mudarse a un edificio de principios del siglo XX, pero ella sintió que había encontrado el lugar que buscaba para vivir con su hija y que la nobleza de la planta le permitiría proyectar cambios contundentes. “A fin de cuentas, la elección de una casa es una decisión emocional. Esta casa me da paz. Los techos altos, la luz natural, los colores neutros hacen que quiera quedarme aquí”.

Foto antigua del edificio a poco de su construcción y detalles de su restauración.
Foto antigua del edificio a poco de su construcción y detalles de su restauración.Daniela Mac Adden

La cocina sale de su encierro

La cocina tal como la encontró Ekaterina. Cerrada, se comunicaba con un pasillo mediante una puerta de vidrio repartido. Las ventanas pequeñas no aprovechaban el patio posterior.
La cocina tal como la encontró Ekaterina. Cerrada, se comunicaba con un pasillo mediante una puerta de vidrio repartido. Las ventanas pequeñas no aprovechaban el patio posterior.Daniela Mac Adden
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Se utilizaron las puertas vidriadas que estaban en las paredes demolidas para ampliar y reemplazar las aberturas de la cocina, que no respetaban el estilo original.

Isla (Paraná Muebles). Alzada y mesada de mármol de Carrara. Grifería ‘Fabric Gold’ (Peirano). Pileta ‘q76’ (Johnson). Horno y anafe (Candy). Radiadores (Peisa).
Isla (Paraná Muebles). Alzada y mesada de mármol de Carrara. Grifería ‘Fabric Gold’ (Peirano). Pileta ‘q76’ (Johnson). Horno y anafe (Candy). Radiadores (Peisa). Daniela Mac Adden

El equipamiento de cocina está compuesto por dos muebles y un placard revestidos en madera de goiabao donde se guardan los pequeños electrodomésticos para no tenerlos a la vista. La puerta, reubicada, da un pequeño patio con plantas.

“Queríamos que la cocina estuviera solo para lo que se la necesita, sin alterar la estética del ambiente principal. Por eso, mantiene el piso, las molduras y la altura deltecho”.

Para extender el piso de pino tea, levantaron el solado, hicieron una nueva cámara de aire, compraron tablas de la misma madera y las intercalaron con las existentes. A todo le hicieron un tratamiento de pulido e hidrolaqueado con Bona ‘Mega Natural’.
Para extender el piso de pino tea, levantaron el solado, hicieron una nueva cámara de aire, compraron tablas de la misma madera y las intercalaron con las existentes. A todo le hicieron un tratamiento de pulido e hidrolaqueado con Bona ‘Mega Natural’. Daniela Mac Adden

Intercambios

Para animarse a cruzar las grandes aguas, como invita el I Ching, Ekaterina se rodeó de un equipo tan leal como profesional: Ezequiel Fernández en la ejecución de obra y la dupla compuesta por Aldo Montefiore y Francisco Dulce, de Make Strategy, en el trabajo operativo, la ayudaron a mantener el rumbo en su doble rol de arquitecta y clienta. Además, con su amiga y colega Agustina Arias le dieron mil vueltas a cada tramo del proyecto. Juntos encararon la demolición de las paredes que dividían un departamento compartimentado que solo tenía luz en dos ambientes para generar un espacio social amplio e integrado, recuperaron carpinterías e intervinieron los ambientes privados.

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Sillón de cuero diseñado por Ekaterina. Mesa estilo Chippendale restaurada. Sillas (Thonet & Antiques). La mesa ratona era un escritorio antiguo al que le cortaron las patas.
Sillón de cuero diseñado por Ekaterina. Mesa estilo Chippendale restaurada. Sillas (Thonet & Antiques). La mesa ratona era un escritorio antiguo al que le cortaron las patas. Daniela Mac Adden

“En mis obras propongo ideas jugadas, pero es un intercambio entre dos: yo planteo estrategias y el cliente, traza sus límites. Esta vez, estar en los zapatos del comitente me aportó otro nivel de comprensión”, reconoce la arquitecta.

Daniela Mac Adden

Los espacios privados

La cama (Sixties Furniture) llega justo hasta donde empieza la curva de la pared. Guirnaldas (Miga de Pan). Lámpara de pie (Belgram). Una intervención precisa: el nuevo placard, diseñado a medida.
La cama (Sixties Furniture) llega justo hasta donde empieza la curva de la pared. Guirnaldas (Miga de Pan). Lámpara de pie (Belgram). Una intervención precisa: el nuevo placard, diseñado a medida.Daniela Mac Adden

El dormitorio más pintoresco, con ventana curva, estaba predestinado para la hija de Ekaterina.

Daniela Mac Adden
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Para su dormitorio, la arquitecta diseñó un mueble a medida y en el baño, invirtieron la ubicación de la pileta antigua, que antes le daba la espalda a la ventana, colocaron azulejos blancos de 15x15, un estante de mármol de mármol de Carrara e instalaron luminarias de pared para obtener iluminación frontal.