Revista Living

Sueño de muchos. Un fotógrafo nos muestra su planta baja con jardín en Recoleta

De vivir en las alturas y con vistas largas, Ezequiel Rohr se mudó a este departamento con espacio verde que pobló con una selección de obras propias y ajenas.

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“Somos muy sociales”, se presenta Ezequiel Rohr. Esa característica, así como su espontaneidad, irán apareciendo en el recorrido de su hogar: en la decisión de destinar el ambiente más grande al living y en la frescura con la que fue equipándolo; también, en la cantidad de obra de amigos que visten las paredes y claro, en su actividad como fotógrafo, principalmente en bodas. ¿Trabajando en eventos te quedan ganas de hacer reuniones en tu casa?, es la pregunta obligada. “¿Sabes que sí? Me gusta mucho estar con amigos; tres veces por semana viene gente a comer”.

Sofás (Hermanas Caradonti). Almohadón bombón (Mercedes Segura). Lámparas cobreadas (Manifesto).
Sofás (Hermanas Caradonti). Almohadón bombón (Mercedes Segura). Lámparas cobreadas (Manifesto). Magali Saberian

A menos de un año de haberse mudado a Recoleta con los reparos que acompañan la idea de vivir en la planta baja de un edificio (que sea oscura, la convivencia con los vecinos), su balance es más que positivo: “Te juro que es un placer, pensá que yo venía de un sexto piso al frente en Palermo, acá no se escucha nada”, reafirma con la satisfacción de haberse animado a un cambio que lo colocó exactamente donde quiere estar.

Diseñado por Peri Lanfranco y Flora Groppo, del estudio PyF Paisajismo, el exterior se pobló con alocasias y palmeras. En el medio, un juego de mesa y sillas Quilmes de hierro y cactus (Pasionarias del Bajo).
Diseñado por Peri Lanfranco y Flora Groppo, del estudio PyF Paisajismo, el exterior se pobló con alocasias y palmeras. En el medio, un juego de mesa y sillas Quilmes de hierro y cactus (Pasionarias del Bajo). Magali Saberian
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Auténtico oasis urbano, el patio es un remanso de silencio que se aprecia especialmente en las mañanas, cuando la avenida arde y aquí sólo suena el correr del agua en la fuente.

Foto en blanco y negro de Ezequiel Rohr y, parado, cuadro de Carlos Taquini. Sillón con funda rayada (Hermanas Caradonti). Mesita laqueada en rojo modelo ‘Cilindro’ (Nisla Estudio). Alfombra (Casa Sixta). Mesas ratonas en pergamino (Harturo)
Foto en blanco y negro de Ezequiel Rohr y, parado, cuadro de Carlos Taquini. Sillón con funda rayada (Hermanas Caradonti). Mesita laqueada en rojo modelo ‘Cilindro’ (Nisla Estudio). Alfombra (Casa Sixta). Mesas ratonas en pergamino (Harturo)Magali Saberian

No planifico mucho; elijo cosas que me gustan y recién después las voy ubicando. Por ejemplo, el cuadro de Carlos Taquini iba a ir apaisado arriba del sillón, pero lo apoyamos ahí antes de colgarlo y quedó bárbaro.”

Ezequiel Rohr, fotógrafo y dueño de casa
Silla de escritorio (Hermanas Caradonti). Fotografía de José Pereyra Lucena y cortina (Susana Valverde).
Silla de escritorio (Hermanas Caradonti). Fotografía de José Pereyra Lucena y cortina (Susana Valverde).Magali Saberian

Una amiga amante del feng shui sugirió una cortina en la entrada. La elección de un género en tono visón fue un acierto estético que además absorbe el ruido del ascensor y oculta el interior al abrir.

Paso al comedor

Lámpara de mesa con base plateada (Harturo). El living, visto desde el comedor.
Lámpara de mesa con base plateada (Harturo). El living, visto desde el comedor.Magali Saberian
Ezequiel es fotógrafo vive rodeado de la obra de colegas y artistas queridos: “De alguna manera, es como tener a tus amigos en tu casa”.
Ezequiel es fotógrafo vive rodeado de la obra de colegas y artistas queridos: “De alguna manera, es como tener a tus amigos en tu casa”.Magali Saberian
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Mesa de pergamino y sillas (Harturo). Cortinas (Susana Valverde) de lino (Kotton Linos). Sobre la mesita de bar (Duveen), dibujos de Diego Alexandre. En el nicho mayor de la biblioteca, cuadro de Estanislao Fagnilli entre dos candeleros de bronce martelinado (Casa Sixta).
Mesa de pergamino y sillas (Harturo). Cortinas (Susana Valverde) de lino (Kotton Linos). Sobre la mesita de bar (Duveen), dibujos de Diego Alexandre. En el nicho mayor de la biblioteca, cuadro de Estanislao Fagnilli entre dos candeleros de bronce martelinado (Casa Sixta).Magali Saberian

Todo cambia

“En mi casa anterior tenía la cocina integrada y me encantaba, pero ahora estoy redescubriendo la comodidad de cerrar la puerta y que no sea vea nada”, confiesa Ezequiel. Acá, una de las primeras decisiones que tomó fue pintar los muebles de blanco para acentuar la claridad en el ambiente menos luminoso de la casa.

Lámpara colgante (Hermanas Caradonti). Suculentas y cactus (Pasionarias del Bajo). Cuadro de Alfonso Martínez Campo. Repasadores (Mercedes Segura).
Lámpara colgante (Hermanas Caradonti). Suculentas y cactus (Pasionarias del Bajo). Cuadro de Alfonso Martínez Campo. Repasadores (Mercedes Segura). Magali Saberian

Dormitorio al milimetro

El dormitorio es el ambiente que demandó más reflexión para optimizar sus dimensiones. Ezequiel se inspiró en un barco, con luces colgadas y elementos que ocupan el mínimo espacio.

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Sobre la mesa de luz laqueada (Nisla Estudio), florero ‘Ceramic’ verde (Pasionarias del Bajo) y lámpara ‘Martelé’ en bronce (Casa Sixta).
Sobre la mesa de luz laqueada (Nisla Estudio), florero ‘Ceramic’ verde (Pasionarias del Bajo) y lámpara ‘Martelé’ en bronce (Casa Sixta). Magali Saberian

En cada rincón hay elementos de color: “Me parece que hacen que resalte todo”, comparte Rohr

Sobre la cabecera, foto de autor desconocido comprada en una subasta.
Sobre la cabecera, foto de autor desconocido comprada en una subasta. Magali Saberian
Una mañana cualquiera en el departamento de Ezequiel Rohr.
Una mañana cualquiera en el departamento de Ezequiel Rohr. Magali Saberian
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