Sebastián Pérez dejó un trabajo de años como fotógrafo para crear su propia panadería: entre sus logros, fue el elegido por el también platense Mauro Colagreco para hacer los panes de su hamburguesería Carne.
Revista Lugares

El Arrobo. A los 40, dejó la fotografía para hornear panes en su casa y montó una panadería que es un éxito

Medialunas horneadas en el momento, panes de masa madre y hasta un pequeño molino con trigo propio definen la identidad de este cálido emprendimiento en City Bell.

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Ese estado de la persona que siente un placer, una admiración o una alegría tan intensos que no puede pensar ni sentir nada más, es la definición de “arrobo”, una palabra muy linda, aunque caída en desuso.

Y esa es la que Sebastián Pérez eligió para darle identidad a su panadería. Nacido en La Plata y exfotógrafo en un diario, a los 40 hizo un cambio drástico en su vida. “No quería convertirme en esas personas que cuentan los años para jubilarse”, dice. El ticket de salida fueron unos panes de centeno y de masa madre que empezó a hornear en su casa y que tuvieron a sus compañeros de redacción entre sus primeros clientes.

Canasta de panes de masamadre, entre otros, de sello artesanal.
Canasta de panes de masamadre, entre otros, de sello artesanal.

Después de un tiempo en las ferias de productores de La Plata y City Bell, le llegó la hora de renunciar y abrir su local; este mes de noviembre se cumplen once años.

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Lugar de felicidad

La casa donde funciona El Arrobo emana una energía calma, de esas que hacen olvidar las obligaciones y los horarios. Suena jazz, la luz entra a través de los ventanales, huele a medialunas recién salidas del horno y Sebastián siempre tiene tiempo para un cafecito. “Alguna gente dice que viene y se siente en París. O en Bahía. O en San Martín de los Andes. Yo creo que se sienten en lugares donde fueron felices”.

En la casa donde funciona El Arrobo suena jazz, la luz entra a través los ventanales y huele a medialunas recién salidas del horno.
En la casa donde funciona El Arrobo suena jazz, la luz entra a través los ventanales y huele a medialunas recién salidas del horno.
Medialunas listas para hornear.
Medialunas listas para hornear.Rodrigo Ruiz Ciancia

Después de tachar varios logros –por ejemplo, ser elegido para hacer los panes de Carne, la hamburguesería del chef tres estrellas Michelin Mauro Colagreco, en La Plata–, el último sueño cumplido fue usar su propio trigo para hacer los panes.

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Primero plantó en Rojas y luego en Belgrano, dos pueblos de la provincia de Buenos Aires. “Sembramos en julio y cosechamos en diciembre”. En un pequeño molino lo transforma en su harina y a veces hace mezclas para lograr el mejor sabor en algún producto.

El último sueño cumplido fue usar su propio trigo para hacer los panes, transformado en un pequeño molino.
El último sueño cumplido fue usar su propio trigo para hacer los panes, transformado en un pequeño molino.

Hoy, su último interés son los quesos, que comenzó a hacer con la misma filosofía del pan: orientando y acompañando un proceso. “El pan o el queso se hacen solos, yo sólo los guío”.

Más info

Calle 474 esquina diagonal 3, City Bell. Martes a sábado, de 9 a 14.

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T: (0221) 472-4477.