
Cada vez más celebridades internacionales declaran su fanatismo; el Mundial augura más consumo y el formato ready to drink triunfa en Europa y Estados Unidos
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Año 2013: el actor Kevin Bacon muestra en Twitter su desayuno con mate y se viraliza. Los argentinos se sorprenden.
Año 2016: Barak Obama visita Buenos Aires, prueba mate y la imagen se viraliza. Los argentinos se enorgullecen.
Año 2018: el futbolista Antoine Griezman, en pleno Mundial de Rusia, sale con un termo y un mate, se viraliza y los argentinos lo celebran como un gol.
Año 2026: ya son tantos los famosos extranjeros que toman mate y se vuelven virales que el mundo lo naturaliza.
No importa cuándo, ni dónde, ni cómo empezó. Pero el mate es la bebida de moda en el mundo. Ya no sorprende –aunque todavía es motivo de orgullo– ver a artistas de Hollywood, atletas internacionales de primer nivel, raperos o cantantes de rock tomando mate como cualquier hijo de vecino. Las razones del boom son muchas y variadas, pero no hay dudas de que la bebida insignia rioplatense atraviesa su mayor grado de exposición y aceptación global, con récord de exportaciones a todo el mundo. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, en 2025 la Argentina recuperó el liderazgo como principal país exportador de yerba, y en 2026 sumó a China, el gigante asiático, a su su cartera de países compradores.
Probablemente Lionel Messi haya actuado como el gran influencer de este ritual. Son miles las imágenes del capitán de la selección llevando el termo a todas lados, en una relación casi íntima, como con la pelota en sus pies: una imagen icónica que muy probablemente se repita de cara al próximo Mundial.
Otro gran embajador fue el Papa Francisco, que al llegar al Vaticano jamás abandonó su costumbre de toda la vida. Y el último gran promotor es Franco Colapinto, que logró que el mate se metiera a toda velocidad en los circuitos de F1.
Para muchos expertos de la industria, el mate es el nuevo vino. Como pasó hace años cuando la gente superó la clásica división entre blanco o tinto, en el caso del mate ya no se habla si se toma dulce o amargo. El conocimiento y la globalización ampliaron formas de consumo y preparación, así como tipos de yerba. Hoy hay un consumidor informado al que no le da lo mismo cualquier marca o recipiente y que elige a base de sus preferencias.
For export
Karla Johan es una argentina que se instaló en Portugal con su marca Sommelier del Mate, que elaborara una novedosa yerba mate sapecada con agua (secada con agua hirviendo en vez de fuego) y otra de corte clásico. Además, da cursos de cata y ofrece mentoría y asesoramiento a emprendedores para tener su propio local o producto comercial.
“La tendencia hoy en el mundo yerbatero está dada por las marcas boutique. Así como en el año 2000 fue el boom en Argentina de los vinos de autor y las bodegas boutique, hoy estamos transitando este mismo fenómeno en nuestra industria –sostiene–. Como asesora externa, hace años que vengo desarrollando proyectos de este estilo con éxito: Matesur, Elda Magdalena, Pura, 80 grados, Evergreen, Mate Arte, Caffettino blends, entre otros”.
Misionera con ascendencia canadiense, Johan, que actúa como una especie de embajadora del mate en el Viejo Continente, explica las razones de este boom teñido de verde. “Creo que el interés general se produjo desde que Argentina ganó la Copa en Qatar. También Franco Colapinto nos está ayudando muchísimo a mostrar el mate como una infusión natural, energética y saludable. Todo esto permitió tener una vidriera mundial y que la Argentina se ponga de moda, tanto por su gente como por su cultura. Estamos transitando el mejor momento del mate en el exterior”, cuenta la autora La Ciencia del Mate, una obra editada en 2025 en colaboración con el investigador del Conicet Juan Ferrario que combina el saber popular de la infusión con fundamento científico.
La entrada del wellness
La gran puerta de entrada internacional al mundo del mate sin dudas es el wellness. Los extranjeros lo empezaron a consumir desde lo nutricional, aprovechando sus múltiples propiedades: es un antioxidante y energizante natural, ayuda a mantener la concentración y disminuye el colesterol. La cafeína presente en la yerba mate se libera de forma más lenta, suave y prolongada que la de café debido a los taninos. Esto evita los típicos picos y el “bajón” repentino que provoca una taza de café.

Pero lo que todavía cuesta instalar entre los que no nacieron en el Río de la Plata es el ritual de la cebada grupal. Las infinitas rondas compartiendo la bombilla con conocidos o extraños es lo que más resistencia despierta, además del gusto amargo en el paladar. Por eso, quienes se animan a sortear la barrera del amargor, toman mate de manera personal. Esta forma de consumo, novedosa para los argentinos, también disparó nuevos formatos, más amigables con la cultura norteamericana y europea: el ready to drink.


Uno de sus exponentes, de hecho, es ni más ni menos que Barron Trump, el hijo menor del presidente de los Estados Unidos, quien acaba de lanzar Sollos Yerba Mate: una marca cuyo primer producto es una bebida con sabor a yerba, ananá y coco que aspira a posicionarse como una alternativa natural a las energéticas tradicionales.


“El momento bisagra se produjo en la pandemia, cuando la gente empezó a beber el mate cebado de manera individual –cuenta Johan–. Pero sobre todo, en Europa y Estados Unidos el mate prendió como infusión saborizada en tazas o en cápsulas. También en polvos como el maycha (a base de hojas de yerba mate orgánicas y biodinámicas, secadas y pulverizadas), y en bebidas energéticas o en cervezas como Mate Beer, la primera cerveza con yerba mate de la Argentina. Todas estas versiones son buenas alternativas para aprovechar las bondades naturales que aporta esta infusión a la salud”, plantea la especialista.

Pero no solo se trata de lo nutricional, sino también de lo accesorio. O en este caso, de los accesorios. Recipientes, mochilas y termos de acero inoxidable, capaces de conservar por 12 horas el agua a temperatura justa, también forman parte del boom. Una de las empresas que hizo un trabajo de evangelización en la religión matera es Un Mate: empezó vendiendo sus productos a países como Polonia, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Vietnam, Latvia y Lituania. “Llegamos a exportar a todos los continentes antes de vender nuestros productos en Argentina. Empezamos a hacernos conocidos en redes y se armó una gran comunidad”, explica Jeremy Kraayenbrink, uno de los socios fundadores de la marca, que vende sus productos a través de Pampa Direct, una plataforma que comercializa todo tipo de productos argentinos.

En la Argentina, los productos Un Mate empezaron a venderse años más tarde, ya con la idea de dar un salto de calidad: “Lanzamos la mochila matera que fue un boom y después los mates de acero inoxidable, que generaron un poco de resistencia al principio pero se instalaron porque son prácticos, higiénicos y estéticos. Hoy estamos relanzando los imperiales de calabaza, cuero y detalles de alpaca, y también se está vendiendo muy bien nuestra yerba, la única que se consigue en el Free Shop”, cuenta Jeremy.
Sin embargo, el alto nivel de exposición de la marca llegó cuando le escribieron un mensaje de Feliz Cumpleaños y le mandaron un mate a Messi, confiando que algún día le iba a llegar. “Aunque la foto de Messi no apareció, sí se filtraron imágenes de Lionel Scaloni con nuestro mate y sabemos que hay más futbolistas de la selección que tienen los productos”, cuenta Jeremy, que confirma el boom de la bebida en el exterior. “Tuvo un crecimiento exponencial en los últimos 10 años, en parte por las redes sociales. Cada vez aparecen más famosos de diferentes ámbitos y nacionalidades y eso, sumado a que hay muchos argentinos por el mundo, que comparten el ritual con quien sea, hace que haya mucho interés. El próximo Mundial también será una gran vidriera”, anticipa.

El orfebre Cirilo Wagener, dueño de la marca El Tero y organizador de Expo Mate, una feria que se realizará en Centro Municipal de Exposiciones de San Isidro del 23 al 25 de mayo, habla del boom que se percibe en el exterior: “El consumo de mate en el mundo se asocia principalmente a todo el marketing positivo que está teniendo la yerba. Hoy hay influencers que están hablando de sus beneficios y eso creo que ayuda un montón. Y después está el efecto Messi y jugadores de otras nacionalidades que lo han adoptado. Hoy ves a jugadores de la selección francesa que toman mate y de repente empieza a pegar por distintos lados”, describe.

Otra razón que impulsó el boom del mate, según Wagener, son los objetos artesanales: “Más o menos por 2010 se empezó a poner de moda el mate forrado en cuero, un típico modelo uruguayo con las cuatro patitas –describe–. Después empezaron a ser muy buscados los imperiales que usan los futbolistas y ahí comenzó una ola más fuerte donde los consumidores, en cierta forma, se ‘profesionalizaron’. Para la gente ya no era lo mismo cualquier yerba, ni cualquier recipiente ni bombilla ni la forma de prepararlo. Con El Tero, mi emprendimiento de orfebrería en el que el 80% de los productos están dedicados al mate, nos subimos a esa ola y no paramos de crecer”, asegura.

Hoy Wagener está enfocado en organizar la segunda edición de Expo Mate, que llevará 175 expositores (el doble que la anterior) y en seguir visibilizando el ritual nacido en el Río de la Plata. “La cantidad de expositores de este años es también un reflejo de lo que se está viviendo en torno a la infusión –plantea–. Vendemos mates a gente cada vez más joven, vienen papás a buscar un regalo para su hijo de 10, 12, 15 años y le compran el primer equipo completo de mate. Eso es plantar una semilla. Claramente, es una moda sana que llegó para quedarse”, concluye.





