
Nuevos estudios científicos confirman el poder de esta ciencia milenaria china y amplían cada vez más sus indicaciones
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Un reciente estudio científico aportó nuevas evidencias sobre la eficacia de la acupuntura, una herramienta terapéutica artesanal creada en China 2000 años atrás. Realizado con el aporte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), de Estados Unidos, evaluó a 570 personas que padecían una dolorosa forma de artritis en las rodillas.
Los pacientes fueron divididos en tres grupos: uno recibió 23 sesiones de acupuntura; el segundo, la misma cantidad de sesiones de acupuntura simulada -las agujas metálicas no fueron colocadas en los puntos que precisa la medicina popular china-, y el tercero debió conformarse con seis sesiones educativas en las que un especialista les indicó las alternativas no farmacológicas para controlar el dolor.
Tras 26 semanas, los participantes del grupo de acupuntura real mostraron una mejora que superó en un 40% a los integrantes de los grupos restantes, tanto en la reducción del dolor como en la recuperación del movimiento de la rodilla afectada, tal como fue publicado en el número de diciembre de la revista Annals of Internal Medicine.
En diálogo con LA NACION, el autor principal de la investigación, doctor Brian Berman, director del Centro de Medicina Integrativa de la Universidad de Maryland, explicó que "la acupuntura reduce el dolor y la inflamación característicos de la osteoartritis al estimular la producción de neuroquímicos, como las endorfinas y la serotonina".
Además, Berman aseguró que "existe evidencia sobre la efectividad de la acupuntura en otras condiciones, como el dolor y las náuseas posquirúrgicos, la fibromialgia y las cefaleas crónicas".
Por su parte, Stephen Straus, director del Centro Nacional de Medicinas Alternativas y Complementarias de Estados Unidos, destacó que "por primera vez un estudio clínico con suficiente rigor, número de casos analizados y duración, ha mostrado que la acupuntura reduce el dolor y las dificultades de movimiento en la osteoartritis de rodilla".
Los resultados de la nueva investigación tienen una trascendencia particular, porque intentan desarticular una antigua discusión científica sobre la eficacia terapéutica de la acupuntura, que tradicionalmente ha dividido aguas entre creyentes y agnósticos, como si se tratase de una cuestión de fe.
Una ciencia milenaria
En su larga historia, la medicina popular china -cuya piedra filosofal es la acupuntura- enfrentó gran resistencia por parte de la ciencia occidental y sólo en las últimas décadas quebró el cerrado detente.
En la Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación la definió como un acto médico en 2001 y la reconoció como una especialidad de la medicina del dolor. Aunque este reconocimiento no implica la cobertura por parte de obras sociales y medicina prepaga, significa un esperado avance para los profesionales que encontraban una desleal competencia en los acupunturistas que aplican la acupuntura por fuera de la medicina.
¿Pero en qué consiste este antiguo procedimiento médico chino? "La acupuntura es la aplicación de pequeñas agujas metálicas en puntos específicos del cuerpo, que actualmente detectamos con instrumentos especiales y que conectan con veinte canales o caminos virtuales por donde circula la energía vital, denominada por los chinos Qi", introduce el doctor Eduardo Jovenich, secretario de docencia de la Asociación Argentina de Acupuntura.
Qi -que se pronuncia chi-, para la medicina china regula el balance espiritual, emocional, mental y físico, y está influido por dos fuerzas opuestas, el yin y el yang. La enfermedad es el resultado de un disbalance entre estas dos energías.
Efectos concretos
La aplicación de las agujas de la acupuntura produce un reequilibramiento energético y el consiguiente estado armónico de salud.
Pero más allá de una explicación que para la mentalidad occidental no deja de ser metafísica, lo cierto es que la acupuntura provoca efectos muy concretos a nivel del sistema nervioso central, operando especialmente sobre la producción de neurotransmisores llamados endorfinas, que son poderosos analgésicos naturales.
Esto convierte el control del dolor en el campo de acción privilegiado de la acupuntura.
No obstante, la eficacia se manifiesta en otras patologías con un éxito terapéutico que, según el doctor Samuel Aisemberg, presidente de la Sociedad Argentina de Acupuntura, puede alcanzar el ciento por ciento.
Crisis agudas
"La efectividad depende siempre de la afección en cuestión, pero es muy alta en crisis agudas de dolor de corto plazo, como una lumbalgia debida a una distensión muscular", asegura el doctor Aisemberg.
"En ocasiones -continúa-, a la aplicación precisa de las agujas se suma la estimulación eléctrica, que se realiza con un aparato especial o mediante manipulaciones que aceleran el proceso terapéutico."
Tanto en el control de las adicciones como en las cefaleas tensionales opera reduciendo los niveles de ansiedad, y para eso se implementa la llamada auriculoterapia, que consiste en la implantación de mínimas agujas en el microsistema de la oreja durante días, para prolongar así el efecto ansiolítico.
Así sea para tratar adicciones, trastornos inmunológicos, artritis reumatoidea, afecciones reumatológicas como la osteoartritis o la insuficiencia venosa, la acupuntura se basa siempre en un mismo concepto: redistribuir la energía vital desequilibrada hasta obtener un estado de salud armonioso.
Otras técnicas de la medicina china
La salud es, para la medicina china, el balance entre dos principios: el yin -que representa lo frío, lento y pasivo -y el yang -que es lo caliente, excitado y activo-. Cuando este equilibrio se quiebra, la energía se bloquea y la persona enferma.
La acupuntura es sólo uno de los procedimientos que desbloquean la circulación energética. Los otros que contempla la medicina china son la digitopuntura, la electropuntura, la acupuntura con láser y la moxibustión, que es la aplicación local y focalizada de calor.
Todos tienen en común la utilización de los más de 2000 puntos a través de los cuales se accede a los 20 canales virtuales por donde circula la energía vital.
Cómo es el diagnóstico
"En medicina china, lo más importante es el diagnóstico del desequilibrio energético del paciente, del que se desprende el tratamiento", define un documento publicado en la Revista Argentina de Acupuntura.
Los médicos chinos realizan una historia clínica que incluye la forma en que cada paciente se mueve; sus sensaciones de frío, calor y dolor, así como el estado de ánimo. Los cuatro exámenes (Si-Jian) consisten en:
1. Observar (Wang-Zhen) el aspecto general, las formas físicas, las características de la lengua y el estado mental.
2. Oír y oler (When-Zhen) la voz, la respiración y la tos.
3. Preguntar (Wen-Zhen) acerca de las sensaciones de frío y calor, los dolores, mareos, sudores, apetito, sueño.
4. Tocar (Qie-Zhen) distintas partes del cuerpo y diferentes puntos de acupuntura para descubrir su sensibilidad, contracturas, tensiones o dolores.
El método definitivo y de mayor complejidad es el arte de tomar el pulso, herramienta privilegiada para captar el estado de Qi, la trascendente energía vital.





