
1 minuto de lectura'
LA PLATA (DyN).- La pevalencia de los casos de epilepsia en la provincia de Buenos Aires duplica las cifras mundiales, al alcanzar al menos 2,4 por ciento mientras que a nivel global llega a 1,2, informó hoy el ministerio de Salud bonaerense.
Las cifras surgen del número de tratamientos que realiza el Programa contra la Epilepsia (PROEPI) de la cartera sanitaria, mediante el cual reciben tratamiento y medicación gratuita más de 20 mil bonaerenses que sufren esta enfermedad.
Según el informe, "la enorme mayoría de los casos corresponde a niños, adolescentes y ancianos, las poblaciones más vulnerables a la epilepsia".
La epilepsia es una enfermedad que afecta a personas de todas las edades, pero en las tres cuartas partes de los casos inicia antes de los 20 años y su inadecuado control puede conducir a daño cerebral permanente y a trastornos del aprendizaje, según explicaron especialistas en el tema.
El director de Patologías Prevalentes del ministerio de Salud, Ricardo López Santi, dijo que los indicadores de la enfermedad son "las convulsiones, la pérdida de conocimiento, la contracción del brazo o pierna, el parpadeo rápido, las alteraciones en la percepción o distracciones momentáneas".
"Mucha gente asocia la epilepsia sólo a las convulsiones y no es así, por eso, ante la aparición de estos síntomas debe consultarse rápido al médico ya que esta enfermedad se controla eficazmente con medicación", manifestó el especialista. Según datos de fines de 2007, en Argentina hay unas 200 mil personas que padecen la enfermedad y, aunque el 70% de los pacientes tienen buen pronóstico, la epilepsia provoca discriminación laboral y social.
Especialistas consultados expresaron que el 70% de los enfermos tienen buen pronóstico y manifestaron que "esto sucede cuando el diagnóstico es correcto y se aplica un buen tratamiento".
Asimismo, destacaron que cuando los pacientes declaran la enfermedad en el trabajo no se los admite como empleados y advirtieron, al respecto, que "las empresas lo hacen por una cuestión de ignorancia".
En ese sentido, afirmaron que "lo mismo sucede en cuanto al manejo de vehículos, porque la legislación vigente en Argentina considera inaptas para conducir a las personas epilépticas y, en el mundo, esto no es así".
Según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Liga Internacional Contra la Epilepsia (LICE), se trata de la presentación crónica y recurrente o repetitiva de fenómenos paroxísticos (de inicio brusco) que se originan por descargas neuronales desordenadas y excesivas, que tienen causas muy diversas y manifestaciones clínicas variadas. Caracterizada por un desorden neurológico, puede desarrollarse a partir de problemas orgánicos, lesiones cerebrales, traumatismos, malformaciones congénitas, anomalías metabólicas, tumores y secuelas de algunas enfermedades o infecciones, como la meningitis.





