
Las semillas del árbol del cacao -que proveen la materia prima del delicioso chocolate- son uno de los tantos regalos que el exuberante continente americano hizo al mundo entero, difundido a través del conquistador español.
En América se lo consideraba la bebida de los dioses y se le atribuían poderes afrodisíacos. Fue en Europa, sin embargo, donde el cacao se transformó en un sólido comestible: en 1847, en Gran Bretaña, una empresa inglesa produjo el primer chocolate, que hasta entonces se había consumido sólo como bebida.
Cada vaina del árbol de cacao contiene entre 20 y 50 semillas. De las semillas tostadas y sin cáscara se separa el germen, se lo muele y se prensa la pasta formada hasta obtener manteca de cacao. El resto se desintegra en un molino, desde donde sale transformado en cacao en polvo.
Las conocidas tabletas o barritas se preparan mezclando pasta de cacao, manteca de cacao, azúcar y sustancias aromáticas. Los agregados, opcionales, son variados: desde leche, hasta frutas secas, café, licores, dulces o fondant. Existen chocolates de muy distintas calidades. Esta depende de la variedad de la semilla de cacao utilizada y del proceso de tostado de las mismas.
El chocolate es una barrita sumamente calórica. Contiene grasas saturadas, que si bien son de origen vegetal y por lo tanto no tienen colesterol, ingerido en exceso lo eleva en sangre. Contiene también una gran cantidad de azúcar y sus proteínas pueden generar reacciones alérgicas en personas sensibles. También estimula la liberación de endorfinas, un neurotransmisor ligado con sensaciones de buen humor y bienestar.
Una tableta de chocolate con leche de 100 gramos (sin ninguna clase de rellenos o agregados) tiene 550 calorías, el equivalente a 3 facturas, 1/4 kg de helado común, 1/2 kg de helado diet, 4 cucharadas de dulce de leche común, 1/4 kg de dulce de leche diet, 1/5 kg de bananas, 1 porción grande de papas fritas, 1 hamburguesa completa, 2 porciones de pizza de mozzarella o 200 g de ravioles de ricotta.
En cuanto a las grasas, la tableta de chocolate con leche de 100 gramos tiene 35 g, igual que 40 g de manteca, 50 g de coco rallado, 90 cc de crema de leche (medio pote), l trozo chico de asado o 4 cucharadas de aceite.
Rico en calorías, grasas y azúcares, el chocolate es una tentación inevitable. Sin embargo, conviene ser moderados y, a la hora de elegir, un trocito de chocolate común es mejor opción que su versión dietética. Es que los diet tienen la misma cantidad de calorías que los comunes: se les reduce la cantidad de azúcares pero a expensas de un aumento de las grasas. Por eso es preferible darse el gusto con la versión original.
Asesoramiento: Lic. Viviana Viviant. Nutricionista del IAN.







