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NUEVA YORK (The New York Times).– La lista de ideas propuestas para aliviar la acidez estomacal es larga y está llena de remedios hogareños, de los cuales muchos carecen de pruebas que los avalen. Pero uno de los más simples, los chicles, quizá se cuenten entre los más efectivos.
La acidez es el resultado del paso de los jugos gástricos del estómago al esófago, en un proceso conocido como "reflujo gastroesofágico". Cuando los científicos se decidieron a estudiar si este proceso podía ser contrarrestado por mascar chicle, dieron por sentado que la respuesta sería "no". En su lugar, hallaron que la saliva, cuya producción es estimulada por el chicle, parece neutralizar el ácido y ayudar a forzar su retorno al estómago.
En un estudio publicado en 2005 en la revista especializada The Journal of Dental Research, investigadores evaluaron a 31 personas que padecían de acidez inducida por la comida y les pidieron a algunas de ellas elegidas al azar que masticaran chicles sin azúcar durante media hora. Los niveles de ácido después de las comidas fueron significativamente menores en los voluntarios que mascaron chicle.
Un estudio similar, realizado en 2001, comparó los efectos de masticar chicle después de un copioso desayuno en personas que sufrían reflujo gastroesofágico y en personas que no lo padecían. Hallaron que los efectos benéficos de mascar chicle en las personas con acidez duran hasta tres horas, "con un efecto más profundo en las personas con reflujo que en las que no lo tenían".
Otra opción son los chicles antiácidos. Un estudio realizado en 2002, por científicos pertenecientes a la Fundación de Investigación Digestiva de Oklahoma, Estados Unidos, descubrió que los chicles antiácidos son más efectivos después de una comida que los chicles comunes.
Conclusión: los estudios muestran que masticar chicle después de una comida puede reducir significativamente la acidez estomacal.

