
¿Tienes la costumbre de no aceptar opiniones ajenas? Entonces, debes entender por qué presentar este patrón desde la perspectiva de la psicología
3 minutos de lectura'

¿Eres una de esas personas que les cuesta ceder ante una discusión o que necesita imponer su ideal a toda costa? De identificarte con este hábito, es importante tomar en cuenta la postura de la psicología. Uno puede creer que se trata de una forma de proteger su punto de vista, pero existen más respuestas al respecto.
La situación suele ocurrir frecuentemente durante un cambio de opiniones o cuando se brinda un feedback. Si bien se deben respetar estos puntos de vista y tomarlos con la finalidad de seguir mejorando, hay personas que no toleran ello y consideran que sus ideales o acciones son correctas.
¿Por qué suele ocurrir ello? Los especialistas en salud mental han realizado estudios para comprender a profundidad este patrón; de esa manera han obtenido conclusiones interesantes.

Qué dice la psicología de la necesidad de tener siempre la razón
En un artículo para Psicología y Mente, Lucía Gómez, psicóloga general sanitaria con formación en modelos cognitivo-conductual, señala que este comportamiento pone en evidencia rasgos negativos de quien lo pone en práctica.
En un principio, se demuestra que tanto como el hombre o la mujer estaría subestimando los puntos de vista de los demás; en términos simples, no está mostrando empatía en dichas situaciones.
Gómez destaca que estas personas presentan inflexibilidad cognitiva; es decir, han formado esquemas mentales muy establecidas en base a sus experiencias, educación o aprendizajes a lo largo de su vida. Entonces, eso ocasiona que tengan dificultades para aceptar información que las contradiga.
“De esta manera, se prefiere discutir para intentar cambiar la perspectiva del otro y tener nosotros la razón, en vez de intentar integrar lo que está diciendo la otra persona”, se lee.
Otro rasgo de buscar la necesidad de siempre tener la razón es el temor a equivocarse y, como consecuencia, recibir críticas por parte de los demás. Para la profesional citada, este temor puede venir de experiencias pasadas, tales como haber sido regañado o criticado cuando el individuo se equivocaba.
También se puede añadir que este comportamiento tiene un vínculo estrecho con el intento de tener control sobre la incertidumbre. Esto pasa cuando el ser humano no tiene información clara sobre un hecho y así se está preparando para la posibilidad de que ocurra algo malo.
“Conseguir tener siempre la razón asegura que se haga lo que nosotros decimos y no dependemos de la opinión impredecible de los demás”, explica Lucía Gómez.
Si bien hay rasgos negativos sobre este hábito, es posible mejorarlo con una serie de acciones sencillas. En primer lugar, se debe aceptar que nada es perfecto y que también uno tiene derecho a equivocarse. En caso de que eso se vuelva complicado, es conveniente acudir a un profesional para llevar una terapia.

1- 2
Sobreseyeron a tres hermanos del ministro Caputo en la causa que investigó el financiamiento de Revolución Federal
3Se firmó la venta del Argentina Open y la ATP ya tiene autonomía en su “optimización del calendario”
4Una pareja de jóvenes murió en Venecia cuando su bote chocó contra un taxi acuático
