
La propuesta de la Asociación Americana de Pediatría de medicar a los niños con colesterol alto generó un agitado debate
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NUEVA YORK (The New York Times).– ¿Drogas contra el colesterol para niños de 8 años?
Esta recomendación agresiva para evitar la enfermedad cardíaca en algunos niños ha provocado un fuerte debate entre los pediatras desde el lunes último, en que la Academia Americana de Pediatría, de los Estados Unidos, lo dio a conocer.
Si bien algunos médicos aplaudieron la idea, otros se mostraron incrédulos. Estos doctores llamaron la atención en particular sobre la falta de evidencia de que el uso en niños de las drogas que bajan el colesterol llamadas estatinas prevendrían los ataque al corazón en su vida futura.
"¿Cuáles son los datos que muestran que esto es útil para prevenir los ataques al corazón? –preguntó el doctor Darshak Sanghavi, cardiólogo pediatra y profesor adjunto en la Escuela Médica de la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos–. ¿Cuántos ataques al corazón esperamos prevenir de esta manera? No hay datos al respecto."
El doctor Sanghavi agregó que tampoco hay datos sobre los posibles efectos secundarios de tomar estatinas durante 40 o 50 años. Otros médicos aseguraron que la recomendación podría alejar de los cambios, de sentido común, en materia de dietas y ejercicios, que también son parte de las nuevas pautas.
"Para ser franco, hoy me siento molesto con la Academia Americana de Pediatría", dijo el doctor Lawrence Rosen del Centro Médico de la Universidad Hackensack de Nueva Jersey, vicepresidente de un panel académico de medicina tradicional y alternativa. Y agregó: "¿Tratamiento con medicamentos sin datos claros? Espero que estén listos para la reacción pública".
Los médicos que participaron en el comité de nutrición que emitió las pautas estuvieron de acuerdo en que no hay datos a largo plazo sobre el uso de estatina en niños. Pero agregan que sí los hay en materia de seguridad para justificar las recomendaciones.
Una estatina, el Pravachol, ya ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA, por sus siglas en inglés) para ser utilizada en niños muy jóvenes, de 8 años.
"Extrapolamos la información que tenemos sobre los adultos –afirmó un miembro del panel, el doctor Nicolas Stettler, profesor adjunto de epidemiología pediátrica del Hospital de Niños de Filadelfia–. Sabemos que en los adultos bajar el colesterol al dar algunas de esas drogas disminuye el riesgo de enfermedad cardíaca o de muerte. Pero no hay razón alguna para pensar que sería diferente con los niños."
Algunos estudios recientes con ultrasonido de las arterias carótidas en niños de alto riesgo muestran que la estatina, utilizada en ellos, parece disminuir realmente el desarrollo de la enfermedad cardíaca, aseguró el doctor Stettler. Por seguridad la recomendación de suministrar estatina no se aconseja a la mayor parte de los niños.
"Para la gran mayoría, esto no será siquiera un problema", afirmó la doctora Daphne Hsu, jefa de cardiología pediátrica del Hospital de Niños de Montefiore.
Pero es indicio de una actitud más agresiva en el tratamiento de la enfermedad cardiovascular en una edad temprana utilizar drogas que han sido estudiadas primeramente en adultos.
Con las pautas anteriores, los niños considerados de alto riesgo de enfermedad cardíaca podían recibir estatinas a partir de los 10 años de edad. Las nuevas directivas se aplican ya a niños de 8 años con LDL o colesterol "malo" de 190 miligramos por decilitro, o los que tengan 160 de LDL y una historia familiar de enfermedad cardíaca u otros dos factores de riesgo. Entre los niños con diabetes, el tratamiento con drogas puede empezar cuando el colesterol malo alcanza a 130.
Además, la academia recomendó que los niños con una historia familiar de enfermedad cardíaca sean escaneados ya a la edad de 2 años y no más allá de los 10 años. Y si al médico le preocupan futuros problemas de peso, se puede recomendar la ingesta de leche descremada ya a los 12 meses de edad.
A pesar de que los números reales no son significativos, algunos expertos están preocupados ante la posibilidad de que las nuevas pautas alienten demasiada dependencia de las drogas en lugar de estimular difíciles cambios en el estilo de vida.
"Abrirá la puerta a que las empresas farmacéuticas hagan una fuerte publicidad y promocionen su uso en niños de 8 años cuando no sabemos todavía el efecto a largo plazo si se usan estas drogas en niños prepúberes", afirmó el doctor Alan Greene, pediatra de Danville, California.
Ninguno de los doctores del panel de nutrición de la academia ha dado a conocer su relación financiera con los fabricantes de la estatina (el autor líder del informe, doctor Stephen Daniels, dijo a la agencia Associated Press que había trabajado como asesor en los laboratorios Abbott y en Merck, pero no en drogas contra el colesterol. El lunes no estaba disponible para realizar declaraciones).
Algunos expertos en obesidad infantil aseguraron que comprendían la necesidad de nuevas pautas, pero agregaron que para enfrentar esa enfermedad era más importante impulsar cambios en la salud pública.
"Cuando uno tiene un niño cuyo colesterol se parece al de una persona de 65 años con sobrepeso, ¿qué hace uno?", dijo el doctor David Ludwig, director del programa de obesidad infantil en el Hospital de Niños de Boston.
"El comité tuvo que comparar los riesgos de tratar a niños con drogas poderosas sobre las que hay datos limitados a largo plazo, con los riesgos de no tratar a niños con factores de riesgo de enfermedad cardiovascular sin precedente."
Aun así, afirma el doctor Ludwig, él está algo preocupado por lo que las pautas dicen sobre la salud pública."Mi preocupación es lo que esto nos dice sobre la sociedad cuando somos tan rápidos para prescribir drogas para estas situaciones antes de haber atacado el problema sistemáticamente desde la perspectiva de la salud pública", agregó.
En parte, la preocupación sobre el uso de estatinas en niños tiene su raíz en el hecho de que hay todavía mucha controversia sobre el uso que se le debería dar en los adultos. Las estatinas, que son las drogas más recetadas en el mundo, han sido presentadas como eficaces en bajar el riesgo de ataque al corazón y el de muerte en los hombres de edad media con enfermedad cardíaca.
Pero hay pocas evidencias de que prolonguen la vida de las mujeres y hombres sanos o de los mayores de 70 años. Y como las estatinas han aparecido a mediados de los años 80, no hay evidencias que muestren si suministrarlas a un niño disminuirá su riesgo de ataque al corazón cuando alcance su mediana edad.
Los efectos secundarios, particularmente el dolor muscular y los problemas cognitivos, han sido también una preocupación en adultos, pero no queda claro si los niños experimentarán problemas similares.
"Estamos hablando de tratar potencialmente a miles y miles de niños simplemente para prevenir, posiblemente, un ataque al corazón", afirma el doctor Sanghavi de la Universidad de Massachusetts. "Ese tipo de cálculo de riesgo está totalmente ausente de la política de la Asociación Americana de Pediatría."
Mientras gran parte de la atención se ha centralizado en las pautas de la terapia con drogas, muchos más padres pueden verse afectados por la recomendación de dar leche descremada a los niños a partir de los 12 meses. Históricamente, la leche descremada ha sido desaconsejada para niños muy pequeños porque la grasa es esencial para el desarrollo del cerebro.
Pero la academia destacó que como los niños ya reciben mucha grasa en sus dietas, la leche descremada puede ser recomendada por los pediatras si están preocupados por futuros problemas de peso.
"Obviamente todos nosotros queremos niños que realmente cuiden su salud –dijo la doctora Marcie Schneider, miembro del comité de nutrición, especialista en medicina adolescente en Greenwich, Conn.–. Queremos que hagan ejercicios, que coman bien. Uno primero siempre intenta lo menos invasivo, pero en algún momento, si eso no ayuda todo lo que se esperaba, es necesario pasar al siguiente nivel."
Traduc. María Elena Rey




